los asombrosos retratos de jóvenes malineses de seydou keïta

Una nueva exposición en el Grand Palais en París muestra las impresionantes composiciones del fotógrafo, los increíbles atuendos de mitad de siglo de sus sujetos, y la historia de cómo casi se perdieron para siempre.

por Sarah Moroz
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01 Abril 2016, 10:00pm

Sans titre, 1949, Paris, Fondation Cartier, © Seydou Keïta / SKPEAC / photo courtesy CAAC - The Pigozzi Collection, Geneva

La vitalidad de los textiles, los cuidadosos dobleces de la ropa, las expresiones profundamente solemnes: estas son las marcas distintivas de las impresionantes imágenes en blanco y negro del fotógrafo malinés Seydou Keïta, que presentan a la juventud de mitad del siglo 20 en Bamako, su ciudad natal. Esta nueva exposición epónima, que se inaugura hoy en el Grand Palais en París, es la retrospectiva más amplia que se ha hecho hasta la fecha de la obra del fotógrafo, recopilando casi 300 fotografías.

Keïta nació alrededor de 1921 en Bamako, que, en ese entonces, era la capital del Sudán Francés y ahora es Mali. Un aprendiz de carpintero sin educación, recibió su primera cámara, una Kodak Brownie, de manos de su tío, cuando era niño. Para 1939 ya vivía de ser fotógrafo, y en 1948 abrió un estudio en el terreno de su familia, atrayendo a viajeros del oeste de África, al igual que la jovial clientela local. 

Sans titre, 1956, Ginebra, Contemporary African Art Collection © Seydou Keïta / SKPEAC / foto cortesía de CAAC - The Pigozzi Collection, Ginebra 

Keïta se especializó en retratos en blanco y negro, primordialmente individuales, pero también de parejas, grupos de amigos, hermanos y familias. Siempre dependiendo de la luz natural, por lo general fotografiaba a sus sujetos desde un ángulo de tres cuartos o parados con un telón de fondo de patrones, el cual colgaba en una pared sucia en su patio, cambiando la tela solo cuando se ensuciaba mucho (cuando los occidentales comenzaron a solicitar sus imágenes décadas más tarde, Keïta pudo ponerles fechas aproximadas a sus fotografías al rastrear la secuencia de las telas de fondo). Con el dinero que ganó se compró ropa occidental, un radio, joyería, un auto, y una moto scooter, los cuales prestaba a sus clientes para que pudieran integrar objetos exóticos a sus fotos. Keïta rara vez se supo los nombres de sus modelos, pero lo que estos sujetos anónimos emanan es increíblemente poderoso y elegante: los hombres son sofisticados y refinados, las mujeres distinguidas y expresivas.

Sans titre, 1959, Ginebra, Contemporary African Art Collection © Seydou Keïta / SKPEAC / photo courtesy CAAC - The Pigozzi Collection, Geneva

En el otoño de 1960, la República de Sudán declaró su independencia y estableció un régimen socialista; en 1962 Keïta cerró su estudio para convertirse en el fotógrafo oficial del gobierno. Se retiró de la fotografía por completo en 1977 y se dedicó a su hobby, arreglar autos.

No fue sino hasta los noventa que Keïta fue "descubierto" en occidente (aunque la historia de cómo sucedió no es parte de la exposición). La atención fue instantánea y generalizada: se volvió famoso en todo el mundo y expusieron sus obras en lugares como el Ginza Shiseido Art Space en Tokio, el Helsingin Taidehalli Helsingfors Konsthall en Helsinki, el Minneapolis Institute of Art, y en la Fondation Cartier en París en 1994. (Keïta no había salido de su país antes de todo esto). 

Sans titre, 1949-51, Ginebra, Contemporary African Art Collection © Seydou Keïta / SKPEAC / foto cortesía de CAAC - The Pigozzi Collection, Ginebra

Muchas de las imágenes exhibidas en la actual exposición en el Grand Palais son impresiones en gelatina de plata de negativos originales que se hicieron durante los noventa para exposiciones de su obra. Keïta no conservó ninguna fotografía original de su estudio después de que cerró en los setenta, aunque algunas se encontraron en el estudio de su enmarcador. Yves Aupetitallot, el curador de la exposición, dice: "Lo que estamos mostrando en esta exposición —desde 1949 hasta 1962— es en realidad una muy pequeña parte de su producción". Lo demás está perdido o destruido. 

Hoy en día Seydou Keïta puede ser comparado con celebridades del retrato como Richard Avedon o August Sander. Sin duda su obra amerita esta comparación —sus imágenes son igual de bien compuestas, sociológicamente reveladoras y estéticamente seductoras. Sin embargo, al caminar por la exposición te acuerdas de la tendencia europea de siempre de omitir al arte africano, y de la necesidad de un desplazamiento hacia una aproximación culturalmente comprensiva en los museos de hoy.

Sans titre, 1952-56, Ginebra, Contemporary African Art Collection © Seydou Keïta / SKPEAC / foto cortesía de CAAC - The Pigozzi Collection, Ginebra 

Aupetitallot admite que los estudios post-coloniales en Francia están evidentemente "un poco atrasados". "Tenemos una historia que está ligada de manera íntima a nuestras antiguas colonias. Hemos tejido lazos muy fuertes, y los tenemos que reconocer y estudiar", continúa. 

La exposición del Grand Palais "es significativa porque es una mirada al pasado colonial francés, y es un prise de conscience que parte de la cultura africana ha sido afectada por Francia —y de manera inversa", dice Aupetitallot. "Es una cultura que se ha construido alrededor de su contacto con los franceses: desafortunadamente alrededor del colonizador. Las bandanas africanas tienen nombres franceses: à la De Gaulle,à la Marie Claire, à la Versailles. Pero nosotros [los franceses] también le debemos elementos de nuestra cultura a África".

Sans titre, 1952-55, Ginebra, Contemporary African Art Collection, © Seydou Keïta / SKPEAC / foto cortesía de CAAC - The Pigozzi Collection, Ginebra 

Enfrentar este asunto de manera directa es una función clave —y potente— de la cultura. Aupetitallot dice: "En momentos de extremada tensión, como hoy, uno tiene que recordar la hibridación. Cada [cultura] conserva su identidad, pero a su vez su identidad se enriquece a través del contacto con otra". 

Seydou Keïta estará expuesto en el Grand Palais en París hasta el 11 de julio 11, 2016. grandpalais.fr

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Untitled, 1949-51, Paris, Collection Fondation Cartier pour l'art contemporain, © Seydou Keïta / SKPEAC / photo courtesy CAAC - The Pigozzi Collection, Geneva

Credits


Texto Sarah Moroz
Fotografía Seydou Keïta, cortesía de Grand Palais

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