T.E.M.O.R.E.S. para siempre

La semana pasada el mundo de la moda sufrió la muerte del diseñador Carlos Temores. i-D recopiló los pensamientos de algunos de sus colegas y amigos, quienes tanto de forma laboral, como personal, recordarán por siempre al talento mexicano.

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11 enero 2015, 7:10pm

Fotografía Andrés Jiménez

Carlos Temores formó parte de una de las épocas más importantes de la moda mexicana actual. Los primeros años de este siglo, en el que Internet permitió a los jóvenes comenzar a compararse con la moda internacional, el inicio de los blogs, los primeros desfiles independientes y la cultura de la fiesta invadió la Ciudad de México, sobre todo el Centro y sus alrededores. Todavía no había muchas opciones de estudio para los que querían hacer moda, de hecho, Carlos entró a Casa de Francia, donde conoció entre otros, a Lizza Freer (estilista) y Alejandra Quesada (diseñadora) y de donde después se salió. Una época en la que nos topamos con las primeras ventas de diseñadores jóvenes independientes, TEAMO, Marvin y Quetzal, Paola Hernández, Mancandy, María Peligro, Alejandra Quesada y Carlos Ortega, son algunos de los nombres que se dieron a conocer. Un momento en la moda en el que más que nunca, las cosas se hacían por el amor a la misma y no por dinero, y abrió las puertas, en muchos sentidos, para que la industria en este momento esté creciendo tan rápido. Ahora, algunos diseñadores de esta generación tienen tiendas en NY, socios de gran capital, revistas vivas, o bien, algunos desertaron.

Hay varias características de Temores en las que todos coinciden, una es el perfeccionismo con el que trabajaba, otra es el hecho de que ayudaba a sus colegas, con crítica y con trabajo (por el cual no pedía nada a cambio) y la otra y más importante, es por la pasión con la que vivía, corriendo, bailando y buscando ser feliz.

Rodrigo Navarro para 192

"Conocí a Carlos en 2007 cuando regresó de vivir en Londres, por un amigo en común, Quetzal. La primera vez que crucé palabra con él, fue en una venta de mi ropa, en la que él se acercó y criticó una pieza por la falta de calidad (era mi primer intento de colección), sin saber que yo era el diseñador, porque aún no nos conocíamos. Yo tomé la crítica constructivamente, y nos hicimos amigos casi de inmediato. Desde ese momento, Temores se convirtió en un mentor para mí, y en alguien a quien yo respetaba profundamente.

Él era una persona sumamente perfeccionista. Aunque no recibiera sueldo, el daba todo de sí, porque sabía que su nombre estaba de por medio. Era impecable en absolutamente todo lo que hacía. No hay palabra que lo describa, era único. Tenía un sentido del humor ácido y muy inteligente. Era muy inteligente de hecho, buen hermano, buen hijo, excelente amigo, para mí fue un hermano, y así nos llamábamos.

Es una gran pérdida no solo para el mundo de la moda mexicana, sino para el mundo. Hay pocas personas con tanto talento, y tan trabajadoras. Era imparable. No había día que no estuviera haciendo algo importante, ya sea para él o ayudando a alguien más. ¡Pensaba regresar próximamente a las pasarelas, y estaba entusiasmado con eso. En lo personal, sabía que sería un éxito, era el único que me hacía temblar!

A pesar de su imagen áspera u obscura, como la gente lo percibía, era de las personas más fieles, nobles y cariñosas que conozco. Siempre daba todo, siempre era cariñoso con su gente, siempre que pienso en él, recuerdo como me besaba la frente cuando nos despedíamos.

Su vida estaba llena de cosas grandes, como él. Un luchador incansable de verdad, que me enseñó a siempre dar lo mejor de mí, y a nunca hacer las cosas a medias. Además, ¡era un excelente cocinero! Disfrutaba invitar a amigos a su casa y cocinarles. Lo voy a extrañar demasiado."
Andrés Jiménez @Mancandy

T.E.M.O.R.E.S. otoño/invierno 2008. Fotografía Tony Solis

"A Temores lo conocí el día que conocí a Quetzal y a Marvin, hace exactamente 11 años. Nos hicimos todos mejores amigos y vivimos historias increíbles. Experiencias de vida, sobre todo buenas y divertidas. Siempre recordaré a Carlos con mucha energía y vitalidad, considerando siempre a sus amigos para sus proyectos de vida. Diversión y risas, son mis experiencias con este gran personaje que vivirá en nuestra memoria para siempre."
Rafa Cuevas

"Temores fue el primero en vender mi colección en su showroom, poco después organizó mi primer desfile independiente y desde entonces nos volvimos inseparables, personal y profesionalmente. Estuvo en cada proyecto que hice. Siempre estaba resolviendo y proponiendo. Era el único que me decía, "No Buttenklepper, eso no, quita esto, cambia esto." "¡Ya párale Buttenklepper!" Tenía un temple y una capacidad de resolver cosas que admiraré siempre. Amaba trabajar y ayudar a sus amigos, y estaba orgulloso de todos. Pero sobre todo estaba orgulloso de él mismo, de lo que había hecho como diseñador y seguro de lo que quería lograr y como hacerlo. Lo voy a recordar siempre porque no se detenía ante nada. Corriendo siempre entero como en sus maratones. ¡Te amamos y te extrañaremos!"
Cynthia Buttenklepper

Logotipo de Gustavo García Villa, cuerpo de Temores.

Logotipo de Gustavo García Villa, Dolorosa. Cuerpo de Carlos Temores. 

"Sin Temores no solo yo no estaría donde estoy, sino toda la nueva generación de la moda en México. Temores nunca tuvo miedo de nada, bueno solo a él mismo."
Johann Mergenthaler

"Trabajé junto a Carlos en los últimos meses de 2014, coordinando vestuario para publicidad, esto me permitió estar con él días y noches enteras donde nos llegamos a conocer muy bien, no solo laboralmente, también a compartir anécdotas, pensamientos y sentimientos muy personales. Llegué algo tarde a su vida, pero estoy sumamente feliz de haberlo conocido y recordarlo como la persona alegre y despreocupada que fue. Cuando me estresaba en el trabajo, siempre lo recordaré diciéndome, "no te agobies, no pasa nada" o "no te compliques" o un simple "es su pedo, no nuestro", y cuando me queje del mundo y diga que no me gusta la vida, lo recordaré diciéndome "a mí sí me gusta la vida, soy feliz". Son palabras muy sencillas pero las decía llenas de honestidad, especialmente la parte en la que era feliz. Con esta sinceridad de su parte, estoy contento con saber que aprovechó su vida como nadie más, y sobre todo, que vivió como él quiso. Siempre pensaré en él con mucho cariño, respeto, admiración, y con una imagen suya positiva, divirtiéndose en la playa."
Zaid Díaz Osuna

T.E.M.O.R.E.S. primavera/verano 2010. Fotografía Tony Solis.

"Temores era un cabrón; o le caías increíblemente bien o te odiaba y te lo dejaba clarísimo; eso me gustaba mucho de él. También me gustaba su espontaneidad o loquera, iba caminando en el Centro a mitad de la noche y de repente se le ocurría tirar las vallas del Zócalo y seguir caminando como si nada, me encantaba cuando hacía esas cosas. Siempre se supo divertir, tenía la idea correcta de la vida. Los últimos años no fuimos tan cercanos,  pero me lo encontré en ASVOFF y me dio mucho gusto verlo como siempre, casi encuerado y rodeado de chamacos."
María Videl

"Le agradezco todas las sonrisas y aventuras juntos, así como su apoyo incondicional, fue un gran amigo que siempre me estuvo echando porras. Lo recordaré por toda la motivación que me daba al correr, por ser mi marido en Japón, por confiar en mí, por sus consejos y por enseñarme e inspirarme.  Lo extrañaré con todo mi corazón y siempre lo voy a pensar. -Carlos, te admiro mucho, gracias por escucharme. Estoy segura que estarás emprendiendo una nueva vida llena de aventura e imaginación. Siempre transformándote, así te recuerdo.-"
Alejandra Quesada

Fotografía Andrés Jiménez

"De Carlos aprendí a que si quieres ser creativo:

1) Debes tener huevos (o hacerte de un buen par).
2) No importa si escuchan tus ideas, al final del día nadie puede hacerlo como tú.
3) Que cuando estás vendiendo algo (producto o idea) la clave es que NO se den cuenta que les estás vendiendo algo.
4) Y que el universo es sabio, siempre las cosas sucederán tal y como tienen que suceder, en el momento que tengan que ocurrir.

Extrañaré su honestidad, su emoción ante lo nuevo y su constante transformación (dentro y fuera).

Siempre corriendo, siempre disfrutando cada momento y siempre de lado de a quienes quería y sin duda, lo querían de vuelta (mucho)."

Mauricio Cadena