El presente de la moda en Cuba

La moda es una industria que aparenta requerir de medios, variedad de materiales, mercado y por supuesto, Internet. Pero en Cuba todo esto es escaso y aún así, hay gente que se empeña en crear moda cubana. Luis Cobelo investigo cómo trabajan dos de los...

por Luis Cobelo
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25 Febrero 2015, 5:15pm

Casi todo en Cuba se hace con pocos recursos y el mundo de la moda no iba a ser la excepción. Aún así, es un contexto donde sobresale la creatividad dentro de unas limitaciones que nada tienen que ver con el individuo y sus deseos de hacer arte. Y aunque el trabajo siempre debe de duplicarse, las ganas y el intercambio de información con otros hace que los procesos sean muy llevaderos y los resultados, trofeos que se atesoran como oro.

Rolando Rius lleva toda su vida creando y amando la moda. Es un veterano, muy conocido en el país. Egresado de la Escuela Superior de Diseño Textil de La Habana, desde hace 6 años trabaja de manera independiente. "Trabajo en base a ser optimista, sin pensar en los problemas para conseguir materiales, reciclando, experimentando, la idea es mantenerse activo para que no muera el talento".

Yudel Rifat Contreras lleva menos en este mundo y es el diseñador de la empresa FAMA, adherida al Ministerio de la Industria de Cuba donde diseña prendas para el gobierno y de vez en cuando hace sus propias colecciones. "Hace poquito que estoy en serio en esto, pero siempre me ha gustado. No estudié, soy empírico y he recibido mucha ayuda de gente profesional que me apoyado, como Rolando".

"Esa es una de las cuestiones que marcan el quehacer de la moda en Cuba: las colecciones. Rolando y Yudel hacen una colección anual a través del Ministerio de Industria que organiza una estrategia inspirada en las tendencias internacionales y proponen a los diseñadores la creación de una colección. No existen pasarelas como en otros países, es un sistema atípico, el estado es el benefactor y ellos son los que les proporcionan los materiales, solo se hace una feria anual donde muestran sus creaciones. "Tenemos que hacer algo para la mayoría de la población y algo un poco más exclusivo para tiendas especializadas, pero no es suficiente" dice Yudel.

No siempre lo que les proporciona el ente gubernamental está actualizado y deben nutrirse de revistas de tendencias que amigos o turistas que vienen de cualquier otro país les dejan. Los materiales son escasos y muy difíciles de conseguir, el lino y el algodón, los únicos textiles con los que se puede trabajar en un país con un clima tropical, provienen de una industria deprimida y adquirirlos es casi imposible. "No podemos compararnos con los diseñadores de fuera, primero aquí el clima y la economía nos remite a casi una sola vía: la comodidad" afirma Rolando.

En Cuba la gente está informada de la moda pero con ingenio, con picardía. Durante el período especial (1991-1995) en Cuba nadie dejó de maquillarse o de estar totalmente de blanco para lo que fuera, eso da una idea del carácter del cubano que se moldeó a partir de esa crisis: se volvió más paciente. Necesitan crear para vivir, las crisis los vuelven invencibles, "siempre pensamos que podemos hacerlo" dice con orgullo Rolando.

"Podemos tener un aire internacional que siempre será cubano desde la manera de afrontar la vida; de la gestualidad. Creemos que una prenda hecha por nosotros, una persona que haya vivido en el trópico le sacaría más jugo. Nuestras pieles asimilan el color de otra manera, haciéndolo mas vivo y cadencioso. Le da una energía que proviene del sol que nos ilumina perennemente" reflexiona Yudel.

¿Cómo es hacer moda en Cuba?
Rolando: Es difícil por la escasez de materiales. Sabes que la moda se basa en tendencias y lineamientos y a veces no tienes los tejidos con los colores adecuados para cada temporada, los estampados que se llevan, etc. No tienes muchas veces accesorios o complementos para la ropa. Es un reto hacer moda en Cuba.

¿Y cómo ha sido para recibir información?
Yudel: Eso ha mejorado. Ya existe Internet y todas las cosas web y pues es más fácil.

Pero aquí casi no hay Internet..
Rolando: Pienso que hay más información ahora que en un período de tiempo donde la información escaseó mucho. Porque viene gente, esa gente trae revistas. Y bueno, a través de Internet se resuelve más, aunque sea lenta.

¿Las cubanas compran moda?
Yudel: Les es difícil realmente comprar las cosas que se llevan o que se diseñan en Cuba. Muchas veces nosotros los diseñadores tenemos problemas para hacer producciones en serie. La industria nacional está ligeramente deprimida en el sentido de producir lo que verdaderamente puede ser llamado moda. Aunque al cubano le gusta, sobre todo a la gente joven, seguir las tendencias es muy complicado.

¿Dónde pueden ver lo último que se hace en moda los jóvenes cubanos?
Yudel: En Internet, revistas. Personas en la calle de afuera que ven y copian.

Rolando: Ahora mismo tu traes ese look y a lo mejor alguien te lo copia. Se supone que la gente que viene está más informada cuando viene.

Aquí en Cuba, ¿qué se fabrica?
Rolando: Mayoritariamente uniformes, se hace un poco de producción para las tiendas del estado. Lo que no se puede es arriesgar mucho, hay que andar en un diapasón clásico. No es moda.

Y a ustedes, ¿quién les compra?
Rolando: Yo vendo mucho a las mismas modelos que son compradoras potenciales. O gente que se mueve dentro de lo que puede ser la farándula habanera que si están un poco más informados.

¿Cuál es farándula habanera?
La gente que se mueve más en la noche, que ha salido y viajado. Un poco más gente involucrada en la cultura: artistas plásticos. Personas con más sensibilidad.

Y los precios, ¿cómo son?
Cuando vendo de forma independiente vendo a precios elevados porque me cuesta conseguir las cosas y sé cual es la clientela que lo puede pagar.

¿Qué tanto es un precio elevado para el cubano?
Rolando: Que pidas a lo mejor por una prenda 50 pesos convertibles cubanos, para arriba ( aproximadamente 50 dólares).
A mí me compran también casas que hacen fotografías para quinceañeras. Son casas que están llevadas por personas que están o estuvieron vinculadas al mundo de la moda como ex-modelos y maquillistas y que ahora trabajan para la casas de quince que hacen las fotografías. Me compran mucho la ropa porque les gusta y las fotos entonces son un poco más trendy, más fashion en ese sentido.

¿Ustedes educan a otros jóvenes a hacer moda?
Yudel: Somos portadores de información y usuarios. La escuela forma diseñadores industriales, que abarca todas las formas del diseño como vestuario, muebles, calzado, cerámica, diseño de interiores y accesorios.

¿Dónde compran las telas?
Rolando: En las tiendas de telas del centro que tienen precios bastante elevados. Las importan de distintos lugares. Aquí existen textileras que están enfocadas a resolver problemas para el país. Para uniformes y eso.

Hacer moda es difícil pero, ¿tiene alguna satisfacción para ustedes?
Rolando: Cuando ves el resultado sí. Porque al final es como un reto, el hecho de lograr cosas se convierte en un desafío. Que puedas hacer algo y que tenga aceptación. Yo le llamo 'tropicalizar las tendencias', hacerlo cubano.

¿Cómo ven el comenzar conversaciones con EUA?
Rolando: Yo pienso que es a largo plazo. Abrirá en un futuro pero no creo que sea muy cercano y sobretodo para que llegue a este mundo, va a llevar un tiempo.

¿Qué esperan para el futuro en sus vida?
Rolando: Pienso que hay cambios favorables en los últimos años que van a corto o mediano plazo a favorecer el desarrollo en general del país y por supuesto, a abrirse a otros mercados. Eso permitirá que otros mercados entren a nuestra vida y hará que la mejore.

Yudel: Suceda lo que suceda, espero seguir haciendo moda.

Credits


Texto y Fotografía: Luis Cobelo
Accesorios: Omar Alejandro RYO
Modelos: Amanda Serrano y Noelsy Benítez 
Locación: Centro creativo FAMA, La Habana Vieja.

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