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de putilatex a las bistecs: una breve historia del electroclash en españa

Con motivo del lanzamiento de 'Oferta', el disco de debut de Las Bistecs, analizamos el inminente retorno de este irreverente género y su impacto en la escena a lo largo de la última década.

por Manu Palmer
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28 Septiembre 2016, 5:00pm

Fotograma de 'Qué Movida! presenta: Las Bistecs en México'

Si decimos frases como "Móvil, cartera, tabaco, llaves" o "Griegos, romanos, son todos humanos", cualquier persona que esté pendiente de las tendencias que genera Internet sabrá de qué estamos hablando. Sí, exacto, de Las Bistecs. Alba Rihe y Carla Moreno forman este grupo de electrodisgusting que lleva cosechando cada vez más éxitos desde que en 2014 publicaran en su perfil de Soundcloud su ya legendario Historia del Arte

Poco a poco, sus temas sonaban en más y más sitios, y todo eso sin siquiera tener un disco en el mercado. Su debut, Oferta, llegaría meses después gracias a una campaña de crowdfunding que rompió récords para sorpresa de muchos.

El fanatismo por el electrodisgusting había (re)nacido. Lo que hace el dúo barcelonés tiene su mérito: aprendemos sobre pintores y nos enseñan rimas de Machado, todo decorado con ritmos de cumbia o techno, bailes absurdos y letras tontas que cantamos con amigos cuando salimos de fiesta e incluimos en los pies de foto de nuestras publicaciones en Instagram.

Pero lo de Las Bistecs no es nada nuevo. Este electrodisgusting que ellas mismas definían como "crítica, concepto y muerte a la verdad", bebe mucho del "boom" del legendario electroclash que vivió España hace algo más de una década. La propia Carla lo decía: "nosotras escuchábamos Putilatex y grupos similares, así que —quieras o no— esas cosas siempre te acaban influenciando". Es precisamente este grupo el primero que se nos viene a la mente cuando escuchamos a Las Bistecs.

Putilatex empezó a destacar a principios de los 2000 con temas como He visto a la virgen o ¡Mira una moderna!, temazos estandartes del electroclash español. Pasaron desde su Albacete natal a actuar en decenas de salas por la geografía española, publicando su primer disco (Domund, Molusco Discos) en 2008 y consiguiendo gran relevancia gracias a Internet. Podríamos estar hablando de uno de los primeros grupos musicales virales de España y todo sin aparecer en la radio.

Los propios Putilatex han reconocido en varias entrevistas que les gusta provocar, gesto enormemente característico de esta corriente musical. En el fondo no hay ningún grupo de electroclash que no se haya caracterizado por provocar, ya sea en los conciertos o en sus letras. "Preferimos pedir perdón que pedir permiso" dijeron Las Bistecs en su concierto de presentación en Madrid. Realmente no podían haber resumido mejor el concepto de este género tan irreverente. Así es también el repertorio de Superputa, otra banda del género bastante destacable en el panorama español.

Superputa nació en 2001 de la mano de Popita y Pecoso a los micrófonos. El dúo gallego se convirtió en grupo con la ayuda de Xavi y Jordi, otros dos miembros catalanes que se dedicaban a componer la música y con los que lograron llegar al estrellato underground. Su éxito fue tal que llegaron a ser teloneros de Fangoria en 2004. Nintendo, que con su melodía que parecía estar sacada de cualquier juego de 8-bit, se convirtió en todo un éxito indiscutible de la banda. Aunque este tema coqueteaba con el tontipop, el resto de canciones son grandes ejemplos de esta corriente: el mensaje de Maricones no, gracias o la versión que hicieron de Como una ola de Rocío Jurado son prueba de ello.

El principio de los 2000 también nos dejó otro gran grupo de electroclash en español. En este caso hablamos de Alma-X, un dúo formado por Nuria y Carlos bajo los pesudónimos de Pinkglove y Also Starring. Su único disco en el mercado (Impacto, 2003) fue producido bajo la discográfica de Austrohúngaro, casa actual de grupos como Espanto o Chico y Chica, por lo que se podría decir que tenían algo más de caché. Sin embargo, letras como la de Crimen en Levante habrían sido prácticamente impensables hoy en día. Una canción satírica sobre los crímenes de Alcasser con frases como "Una fue descuartizada y la otra violada. Aparecieron en la cuneta. Son más malos que la ETA". A pesar de ello, gustaron. Tanto fue así que llegaron a actuar hasta en el Primavera Sound de 2003 antes de que fuera el festival que conocemos hoy en día.

Aunque algo más suaves, las letras de Mata a tu novio o No vayas al Sónar también tenían cierto grado de provocación tan característico del género. "Qué haces con él si realmente lo odias" se preguntaban en la primera canción; "Cada vez hay más gente en el Sónar", afirmaban en la segunda. Como se puede ver, las letras de Alma-X siguen teniendo vigencia a pesar de los años que han pasado.

Mucho más breve e intensa fue la carrera de Les Biscuits Salés. Este femenino cuarteto barcelonés destacó en 1999 por su tema Ese pedazo de onda, una canción medio arrítmica con unas voces bastante mejorables y una letra delirante a la vez que pegadiza. Demasiado raras para ser indies y demasiado indies para ser raras. Justo cuando empezaron a despegar tras publicar su primer EP (con versión de Into The Groove de Madonna incluida), se disolvieron. Una de sus miembros decidió separarse del grupo después de dar su primer concierto de presentación en Madrid, pero las otras tres integrantes siguieron en el mundo de la música. Tras publicar un lustro después otro EP bajo el nombre de Feria, acabaron colaborando con Hidrogenesse con coros y guitarras.

De hecho, Hidrogenesse es quizás, junto a Chico y Chica, una de las únicas grandes bandas supervivientes de esa fiebre del electroclash que vivió España durante unos años a principios de la década pasada. Afortunadamente, Las Bistecs podrían provocar que esta época dorada de canciones de ritmos pegadizos, letras didáctico-absurdas y puro espectáculo y provocación se vuelva a repetir. "Las Bistecs han hecho algo increíble y ha sido establecer su electrodisgusting como una vía de escape a la radiofórmula. Han ensanchado el camino para que cualquiera con ganas, flecos y brillantina pueda tener un tema en Soundcloud", aseguran Dani y Natasha, miembros de Vacas Venéreas, uno de los grupos de electroclash de reciente creación que incluso ha llegado a abrirle a Las Bistecs.

Es esta democratización de la música la que hace que el electroclash pueda volver a lo más alto de la escena underground. "La idea era que el cabaret que haciamos en casa con ropa de segunda mano pudiera ser admirado por el mundo entero. Así que sacamos las pelucas, descargamos una 'cutre app' para hacer bases con el iPhone y nos pusimos manos a la obra", responden Vacas Venéreas. "No sabemos lo que los músicos 'de verdad' piensan al respecto, pero nosotras estamos a favor de hacer las cosas por el simple gusto de hacerlas".

El electroclash (o su reciente evolución, el electrodisgusting) está ahora más vivo que nunca y muy pronto podríamos estar hablando del género más codiciado por el público en Internet. Qué mejor que anunciarlo con lo que una vez dijo el New York Times acerca de Lola Flores: "No sabe cantar, no sabe bailar, pero no se lo pierdan".

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Credits


Texto Manu Barrena
Fotograma de Qué Movida! presenta: Las Bistecs en México