chanel crucero 2018: karl lleva la antigua grecia a parís

Esta semana, Karl Lagerfeld llevó la antigua Grecia a París para su desfile Crucero de Chanel, recordándole al mundo de la moda y su entorno que hay que 'recordar el pasado para encarar el futuro'.

|
04 Mayo 2017, 10:12pm

Podría decirse que fue un llamado a la civilización: días antes de una elección que podía cambiar radicalmente el rostro de Francia, Karl Lagerfeld no invitó a los asistentes a Atenas para el desfile Crucero 2018 de la antigua Grecia para Chanel, los invitó a París -la capital de otra economía europea, la cual actualmente necesita todo el empuje que pueda conseguir. Convirtió un salón del Grand Palais en las ruinas del Partenón, dándole vida al asombro que experimentó cuando era un niño al leer a Homero y perderse en los mitos de la civilización minoica. Lagerfeld tomó su tema y lo desarrolló, todo alrededor de la antigua ágora, convirtiendo sus clásicos Coco Chanel en positivamente clásicos, con todos los detalles característicamente griegos de una antigua película épica de Hollywood -sandalias que llegan hasta la rodilla y vaporosos vestidos Athena. La misma Chanel creo el vestuario para la puesta en escena de Antígona de Jean Cocteau -el drama de Edipo- en 1922 y pocas cosas eran más apreciadas para ella que la Venus de mármol que tenía en su departamento de la rue Cambon. Esas referencias justificaron fácilmente la importación de la antigua Grecia a París por parte de Lagerfeld, pero la reacción de la moda ante Platón -Lagerfeld, nuestro sabio filósofo- sin duda tuvo más punch.

Lagerfeld decidió hacer su comentario a través de las notas del show, las cuales fueron más directas que sus habituales apuntes para la pasarela. "Estoy sugiriendo recordar el pasado para encarar el futuro -explicó-. Para crear el futuro, hay que prestar atención al pasado". Todo ahí, las ruinas del templo y las cariátides decapitadas -un set creado por Etienne Russo-, tenía un dejo de destrucción: una melancólica sensación de decadencia in memoriam de "una Grecia ideal" que, como las notas del desfile indicaban, desapareció hace mucho tiempo. Lagerfeld romantizó la idea de esa civilización como un espacio viviente impulsado por la libertad de movilidad, un sentimiento que nos comunicó a través de las prendas mismas, pero obviamente también a un nivel subliminal. "Veo a Grecia como el origen de la belleza y la cultura, donde había una libertad maravillosa de movilidad que desde entonces ha desaparecido", señaló. La antigua Grecia, con las aspiraciones de Alejandro de conquistar y unir los mundos, no podría contrastar más con los ideales de aislamiento de la nacionalista de extrema derecha Marine Le Pen, quien podría ganar las elecciones francesas este fin de semana y desencadenar un Frexit que coincida con el voto del año pasado de Inglaterra para abandonar la UE.

Habiendo visto a través de los ojos de la moda, durante más de media década, la evolución liberal de un mundo ahora globalizado, Lagerfeld sabe de lo que habla al decir que hay que aprender del pasado. En este punto, el clima social reaccionario que se extiende por toda Europa y el mundo debe parecer totalmente desconcertante para un diseñador que, a pesar de sus ochenta y tres años, es el individuo más intrínsecamente vanguardista y posmoderno del negocio. En su colección ready-to-wear de marzo para Chanel, Lagerfeld lanzó un cohete al espacio exterior, elevándolo y dejándolo todo listo para un nuevo comienzo. Para su colección cruceros del miércoles, su estado de ánimo fue menos temerario y bastante más solemne. Hubo una bella simplicidad en la colección que propuso: las líneas griegas suaves, los patrones tribales y los adornos dorados tenían una gran familiaridad, que en última instancia era reconfortante -vivificante. Se trataba del uniforme de la primera civilización, y del look que con su estela dio origen al sentido común. Una grandeza realista.

Cuando Lagerfeld salió de entre las columnas griegas para hacer su pleitesía final, lo hizo de la mano de su ahijado de 8 años, Hudson Kroenig -su apreciado estudiante, su Aristóteles. Fue el guiñó de Lagerfeld hacia la siguiente generación, el anciano transmitiendo su sabiduría al joven, y un destello de esperanza de restauración entre todas las ruinas.

Más de i-D: La moda en movimiento: Omaruiz, Barragán y 69us

Credits


Texto Anders Christian Madsen
Imágenes cortesía de Chanel