Publicidad

descubriendo a la verdadera peggy guggenheim, la heroína del arte moderno no reconocida

Un nuevo documental arroja luz sobre la vida, obra y amores de la coleccionista y curadora de arte Peggy Guggenheim.

por Colin Crummy
|
17 Diciembre 2015, 5:12pm

El primer documental de Lisa Immordino Vreeland fue sobre su abuela política Diane Vreeland y el impacto que la Editora legendaria de Vogue y Harper's Bazaar tuvo sobre la moda, las revistas y el arte. La vida personal de Vreeland en The Eye Has to Travel, desde la alta sociedad de los Estados Unidos hasta el París bohemio y de nuevo al Manhattan de 1950, fue tan colorida como las páginas de la revista que ha editado.

En éste, su segundo largometraje, Vreeland gira la lente hacia el mundo del arte y a otra heroína no reconocida igualmente colorida de la cultura del siglo XX. Peggy Guggenheim fue cortada por la misma tijera que Vreeland: nació con dinero, pero, al ser rebelde por instinto, se hizo famosa por sus amoríos tan publicitados con artistas desde Samuel Beckett hasta Max Ernst. Es una infamia cuyas llamas Guggenheim ventiló en su reveladora autobiografía Confessions of an Art Addict.

También eclipsó sus logros. Guggenheim fue una de los coleccionistas de arte moderno más importantes; su curaduría de arte ayudó a establecer el movimiento. Ella defendió a Jackson Pollock desde el principio, resguardó obras importantes de la destrucción por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y estableció a Venecia como el hogar del arte moderno cuando abrió su museo allí, The Peggy Guggenheim Collection, en 1947. Pero ésta es solo una pequeña parte de la historia de Guggenheim, cuya totalidad la cineasta Vreeland cubre hábilmente en este documental ajustado e ingenioso acerca de otra mujer moderna extraordinaria. Aquí, Vreeland nos habla de la celebración de la curaduría, una vez más.

Courtesía de Peggy Gugggenheim Collection Archives, Venice

La vida de Peggy Guggenheim estuvo llena de incidentes que podrían llenar toda una película, como que su padre murió en el Titanic en 1912. ¿Fue el mayor desafío incluir todo el drama fáctico?
Sí, y sí es drama. Drama con trauma. Cuando empecé a hacerlo conocía la realidad de la vida de Peggy pero no até todos los cabos ni lidié con el hecho de que teníamos que hacer una película con eso. Podríamos haber hecho una mini serie perfecta. Nos preguntamos, ¿de qué amantes podríamos hablar? ¿Cuáles exhibiciones de arte? Se excluyeron muchas exhibiciones importantes.

Nadie antes había creado una exhibición de solo arte femenino como lo hizo ella en Exhibition by 31 Women en 1943. Pero sus críticos la caracterizan como ingenua. ¿Fue simplemente el prejuicio la razón por la que no consiguió el reconocimiento que se merecía?
31 Women es una gran historia, porque ella es mujer. Pero no, no fue simplemente el prejuicio. Su propia personalidad eclipsó sus logros. No fue tomada en serio por mucha gente. Antes de su película, si la hubieras buscado en línea, la mayoría de la gente sabría con cuántos hombres había tenido relaciones sexuales, no sus logros. Ella tuvo responsabilidad en crear esa historia porque escribió sobre eso en su libro.

Courtesía de Peggy Gugggenheim Collection Archives, Venice

 ¿Cuáles fueron sus logros más significativos?
No hay muchas personas que estén implicadas en el arte en tantos países diferentes. Tuvo que ver con el arte moderno en Inglaterra, Estados Unidos, Italia. Era una facilitadora, un conducto, en medio de todo eso.

Entonces no es tan simple como ser subestimada por un mundo del arte predominantemente masculino…
También la subestimaban, en ese momento. Si nos fijamos en el arte históricamente, en cómo ha sido retratada en los libros, está implicada en el éxito de Pollock, pero en cualquier otro lado apenas si la mencionan.

Courtesía deGugggenheim Collection Archives, Venice

¿Te suscribes al enfoque de la película de que pasó su vida adulta comprando todo este arte en un intento por reparar su reputación de joven imprudente?
Su vida fue esta evolución. Tenía que salir de las restricciones de casa, se va a París y pasa un tiempo fabuloso en los años veinte. Es libre, tiene relaciones amorosas. Pero no creo que su vida comience a tomar forma sino hasta que encuentra el arte. No creo que hubiera mucho ego involucrado y eso la hace mucho más atractiva para mí. Quería construir una colección para compartir con el mundo. Eso no es algo que la gente hiciera en aquel entonces. No creo que lo hiciera para compensar por las cosas que hizo cuando era joven; creo que habría tenido relaciones sexuales hasta el final de su vida. Tenía un enfoque muy moderno hacia la vida en un momento en que las mujeres no pensaban así.

¿Por qué lo crees?
Cuando apareció en Venecia en 1947 con su colección era una mujer divorciada, una estadounidense. Piensa que valiente era ir a un lugar como Venecia, que es conocida por un determinado tipo de arte, y se presenta con estas pinturas locas. Las mostró en la Bienal y tuvo gran influencia en los artistas italianos de la época. Nunca habían visto arte que pudiera explotar del lienzo como un Pollock. Ni siquiera habían visto un Kandinsky en color, solo su reproducción en revistas.

Courtesía de Peggy Gugggenheim Collection Archives, Venice

¿Cómo decidiste acercarte a su vida sexual en la película?
Utilizamos unas grabaciones [que estaban almacenadas por otro biógrafo de Guggenheim] y en ellas dijo: 'Mi libro trata sobre coger'. Tuve dificultades al principio, no estaba segura de si quería poner eso.

¿Por qué?
Como director siempre quieres proteger a tu sujeto. Hay ciertas cosas que dijo en las grabaciones que probablemente no pensó que se convertirían en una película. El sexo constituye una gran parte de su historia. Si no lo hubiéramos incluido, habría sido una omisión. Había un montón de otras mujeres teniendo relaciones sexuales por todos lados; simplemente no eran famosas. Fue valiente que hablara de ello, porque las mujeres no hacían eso.

¿La película es un argumento para reevaluar el papel del curador de arte?
Sí. Peggy fue inteligente al rodearse de las personas adecuadas, pero en cierto punto decidió tomar sus propias decisiones. Cuando nos fijamos en su museo, vemos la calidad de las pinturas allí. Realmente es obra maestra tras obra maestra. Realmente seleccionó un momento en la historia del arte, de 1938 a 1948, cuando hizo la mayor colección. Dejó claro que no quería coleccionar después de eso. Lo dejó muy claro. Andy Warhol apareció en Venecia, llamó y le preguntó si podía ir a ver la colección y le dijo: 'No, no puedes'. Era un hueso duro de roer.


Credits


Texto Colin Crummy
Imagen Roloff Beny, Courtesía de National Archives of Canada.

Tagged:
documental
Cultura
cine
Peggy Guggenheim