2015 el año de… los regresos

En la moda y el entretenimiento, 2015 fue un año de regresos para algunos de los mayores iconos del planeta, quienes repitieron el mismo mensaje: desde John Galliano hasta Justin Bieber, los súper talentos del mundo se hicieron cargo de su carrera...

por Anders Christian Madsen
|
26 Diciembre 2015, 5:17am

Una semana antes de que Alber Elbaz se separara de Lanvin en noviembre, dio un discurso en la Night of the Stars del Fashion Group International lamentando las expectativas puestas en los diseñadores de hoy en día. "Nos hemos convertido en creadores de imágenes", dijo. "El escándalo es lo nuevo... Yo prefiero susurrar". Después de la salida de Raf Simons de Dior, en gran parte interpretada por los críticos de la industria como una reacción en contra de un sistema de la moda con exceso de trabajo, las palabras de Elbaz fueron el epílogo a un año en la cultura popular definido por la generación dominante de diseñadores y artistas reclamando el control de sus vidas y carreras, y negándose a cumplir con las ridículas presiones y expectativas de sus industrias y seguidores.

Pero antes de que 2015 fuera un año de salidas, fue un año de regresos. La misma semana que Marilyn Manson lanzó su disco más aclamado en años, The Pale Emperor, John Galliano, hizo su regreso triunfal a la moda con su show debut para Maison Margiela Artisanal en Londres. "Tuvo un trato injusto. Simplemente exageraron muchísimo", le dijo Manson a i-D en el Pre-Spring issue de este año, refiriéndose a su amigo Galliano y por lo que pasó el diseñador después de salir de Dior en 2012. Como superestrellas que habían caído de la gracia (Manson con una serie de álbumes fallidos; Galliano con su escándalo) sus regresos fueron similares en naturaleza, sobretodo porque se aproximaron a ellos de la misma manera.

Tanto para Manson como para Galliano, sus regresos al centro de atención se realizaron en sus términos y sus términos solamente. En su álbum, Manson lidia con la pérdida de su madre al Alzheimer, desnudando su sonido a una honestidad cruda que no estaba tratando de forzar una canción de éxito, pero a su vez creó una con The Mephistopheles of Los Angeles. Los críticos se desmayaban. En Margiela, Galliano dominó un acto de equilibrio casi imposible, fusionando sus formas teatrales con la deconstrucción de marca de su nueva casa, creando una colección que no parecía forzada ni infravalorada. Le siguieron otros tres shows exitosos, labrando casual pero firmemente la agenda de Galliano en Margiela. Los shows se volvieron más pequeños, la ropa se volvió más escandalosa y el diseñador se quedó fuera de los reflectores, lejos del estrés que casi arruinó su carrera en el pasado.

Lo que los regresos de Galliano y Manson tuvieron en común se convertiría en una tendencia de sus pares en sus respectivas industrias a lo largo de 2015: iconos que seguían queriendo compartir su talento con el mundo, pero a su propio ritmo y dictado. En marzo, Madonna lanzó su álbum Rebel Heart, también con gran éxito de la crítica. Sus apariciones en promocionales y videos sensuales donde aparece con poca ropa generaron indignación entre los medios de comunicación sensacionalistas que discriminan a los mayores pidiéndole a la Reina del Pop de 57 años de edad que "actúe de su edad". Por primera vez en su carrera, Madonna respondió a los ataques. "Yo estoy actuando mi edad", dijo en una entrevista. "Ésta soy yo. Así es como quiero ser. Puedo hacer lo que quiera. No hay reglas. La gente debería dejarme en paz. Yo no debería estar limitada por mi edad o un número".

Para Madonna, poner en escena un regreso en sus propios términos significó tener el derecho a hacerlo de la misma forma que sus contemporáneos de veintitantos años y actuar y vestirse como le viniera en gana. El regreso de Madonna, por supuesto, no fue realmente un regreso, su último álbum salió en 2012. Para su antigua rival Janet Jackson fue un escenario completamente diferente. 2015 marcó el primer material nuevo de Jackson en ocho años, y su primera señal de vida desde un álbum recopilatorio que le siguió a la muerte de Michael Jackson en 2009. Lanzó su single No Sleeep al estilo Janet old school en junio, y su regreso a los escenarios no podría haber sido más diferente que el de Madonna: con excepción de un breve discurso de aceptación por un homenaje en los BET Awards ese mismo mes, el regreso de Jackson llegó con cero entrevistas, apariciones o sesiones de fotos.

Un video muy discreto (pero muy maravilloso) para el primer single fue lanzado a finales de julio, antes de que Jackson comenzara su gira mundial en agosto. Toda tapada en el escenario, usando pantalones de harén y un top de cuello alto, cantó todos sus éxitos y nos dejó adivinando. ¿Se convirtió al Islam cuando se casó con Wissam Al Mana en el 2012? ¿Y por qué el silencio? En su sitio web, lanzó declaraciones para los "amantes de la música" del mundo, prometiendo experiencias íntimas y personales para sus fans en su gira. Para Jackson, al parecer, volver nunca se trató de reclamar su trono o mostrarle a los niños cómo se hace. Se trataba de conectar con sus fans y obtener tan poca atención del mundo exterior como fuera posible. Esos fueron sus términos. Pero, por supuesto, no se escapó por completo del centro de atención. En octubre lanzó su album profundamente personal Unbreakable con excelentes críticas.

Tal vez la actitud de Jackson fue el resultado de la forma en que había sido tratada en el pasado, difamada en su país por un truco tonto involucrando un pezón en 2004 que cambió su carrera para siempre. Justin Bieber nunca experimentó nada parecido, pero desde su debut en 2008 ha tenido un camino tormentoso. Después de pasarse el 2015 reparando el daño por su mal comportamiento, hizo el regreso de la década con su tercer álbum, Purpose que incluso hizo que los cínicos se convirtieran en Beliebers. Pero mientras Bieber se disculpó con títulos de canciones como Sorry, su regreso no fue para nada una aceptación de derrota, sino fue en gran medida en sus propios términos, como lo ilustra tan brillantemente el tercer single del álbum, Love Yourself. "For all the times that you made me feel small, I fell in love now I fear nothin' at all", cantó. "I never felt so low when I was vulnerable. Was I a fool to let you break down my walls?"

Mientras Bieber lanzó videos para cada canción en su álbum en el transcurso de un día, Janet Jackson no hizo ningún otro después de No Sleeep. Madonna filmó sus tres videos habituales antes de irse de gira, mientras que Marilyn Manson hizo tres. Y luego, de la nada, un día de finales de noviembre, David Bowie lanzó casualmente un cortometraje de diez minutos para su single sorpresa Blackstar, dando un nuevo significado a la idea del regreso y la forma de hacerlo en sus propios términos. Tras un año de superestrellas (jóvenes y de mediana edad) haciéndose cargo de sus carreras y las presiones que la sociedad le pone a las personas en el centro de atención, la tenacidad de Bowie fue emocionante y prometedora, y un recordatorio de cómo 2015 nos enseñó que es mejor dejar al gran talento y a la creatividad funcionando a su propio ritmo.

Credits


Texto Anders Christian Madsen

Tagged:
2015
Justin Bieber
Thinkpieces
John Galliano