grandes expectativas en london fashion week

En London Fashion Week, los diseñadores irreverentes que triunfaron hace diez años, demostraron que ahora su comprensión de los negocios sigue siendo un poco retorcida.

por Anders Christian Madsen
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24 Febrero 2016, 4:50pm

En una madura escena de la moda británica, donde los jóvenes diseñadores, los mismos que crearon la era dorada de London Fashion Week, ahora celebran su décimo aniversario, aperturas de tiendas y contratos para libros, es bueno ver que aún queda excentricidad en la capital de moda dedicada a la experimentación. Sus prendas podrán venderse ahora a las mujeres más ricas y reconocidas, a diferencia de cómo era en sus inicios, pero sus referencias son más extravagantes que nunca. Erdem presentó una idea de una joven actriz del Hollywood de mediados del siglo pasado sobreviviendo entre audición y audición, tratando de ganarse la vida.

Erdem otoño/invierno 2016

"Tenía un trabajo de oficina en el día pero tenía que ponerse sus mejores zapatos para sus audiciones", dijo en backstage, refiriéndose al intercambio entre zapatos bajos y tacones con trajes estructurados de los cuarenta y contrastantes vestidos brillantes. Todo suena muy inocente, pero en el mundo de Erdem nunca lo es. Haciendo referencia a All About Eve y Rebecca, había una inocencia inquietante en la mujer de esta temporada -al igual que en los prefabricados personajes femeninos de aquellos clásicos de la época de oro- reflejada en el tumulto del set en el oscurecido espacio del Old Selfridges Hotel: pianos volteados, candelabros en el piso, muebles de hotel regados por todos lados. Su vida estaba destrozada. Para todos sus bellos vestidos florales, Erdem nunca dejó de mostrar un tono siniestro a la Hitchcock, en este caso fue su adicción más malvada en su mejor momento. Poco sabrán las mujeres que terminen comprando estos vestidos sobre los peligros y el desorden de esta fantasía de Hollywood, y no deberían. Todo es parte de Erdem, la mente maestra del genio de la manipulación.

Erdem otoño/invierno 2016

En Sophia Webster, dos Mrs Danvers -la malvada ama de llaves en Rebecca- sus compañeras ficticias anti heroínas, tomaron el escenario. Un tributo a la depravación de Miss Havisham de Great Expectations y Lydia Deetz de Beetlejuice, la diseñadora le pidió a Edward Meadham -quien cerró su muy amada marca, Meadham Kirchhoff, hace dos años- para interpretar cada zapato en su colección en un vestido que pudiera ser usado por esas mujeres. No pudo haber escogido un mejor diseñador para capturar su fantasmagórico romance y añadirle vida a su colección de sandalias decoradas delicadamente. Algunas eran más impresionantes de lo que la descripción sugiere.

Sophia Webster otoño/invierno 2016

Para Meadham, quien vio por primera vez Great Expectations de David Lean siendo niño, fue una tarea perfecta. Para London Fashion Week, la semana que extraña y necesita su trabajo, más de lo que las palabras pueden describir, fue el mejor regreso sorpresa y una jugada ingeniosa de parte de Webster. "La gente me sigue preguntando: '¿Qué estás haciendo ahora?' Oh por favor no jodan", dijo Meadham típicamente desinteresado. "Estaba muy enfermo, luego me estaba recuperando, luego estuve perdido y ahora estamos aquí", dijo del año pasado, mucho del cual vivió en el hospital. "Creo que había una precepción general de que estaba en un hospital siquiátrico -no fue así. Me sentía mucho mejor en el hospital, pero no fue por eso por lo que estuve ahí. No me molestan mucho las cosas ya. ¿No es curioso como estar al borde de la muerte te da una nueva perspectiva de todo?"

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Sophia Webster otoño/invierno 2016

Su participación especial en Sophia Webster -quien debería de producir esos vestidos junto con los zapatos- recordó a los invitados que tan vital es que encontremos una plataforma constante para Meadham, para que su increíble talento no se desperdicie. En una ciudad experimental de la moda que se está gentrificando rápidamente, Londres necesita a sus mentes retorcidas y brillantes más que nunca. Hablando de mentes retorcidas y excéntricos victorianos, ambas figuras sirvieron de musas para la colección de Joseph donde Louis Trotter combinó el high y low de la vestimenta femenina de la era, trabajando en corsetería, faldas amplias y grandes abrigos en un ejercicio poderoso de cómo la moda más avant-garde en verdad captura la audiencia en estos tiempos de seriedad.

Rolsanda Illincic otoño/invierno 2016

Roksanda Illincic estaba evidentemente en un estado mental similar, reinventando su clásico estilo setentero con la silueta de los cuarenta mediante una suntuosa y ligeramente oscura opulencia que observó en The Night Porter y en la excéntrica imagen de Deborah Turbeville, la aclamada fotógrafa de moda. En Burberry Prorsum, Christopher Bailey siguió a la tropa con toques a las hermanas Mitford y el Bloomsbury Set en un una colección ligeramente bohemia y muy británica, que seguía la línea de su propuesta militar masculina. 

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Las grandes mujeres excéntricas son la clave para el mundo de Christopher Kane, quien representa a su generación de diseñadores londinenses. Hubo algo nostálgico en las incomparables referencias para esta colección, de una manera en la que te hacía recordar sus primeros años en London Fashion Week, hace más de una década, cuando estos nuevos diseñadores irreverentes crearían las cosas más hermosas a partir de las ideas más absurdas.

Christopher Kane otoño/invierno 2016

"He estado obsesionado con los acumuladores y las mujeres que son coleccionistas maniáticas", dijo Kane después del desfile que se basaba en la noción de 'objetos perdidos'. Estas eran mujeres extrañas aisladas de la sociedad que coleccionan cajas de cartón y viven vidas primitivas, pero son reinas de sus propios mundos. Kane transformó esas cajas de cartón en abrigos color camello y usó aplicaciones bordadas para representar objetos acumulados. Fue un comentario a la cultura de deshecho de la moda, que actualmente está pasando por una especie de revuelta contra su ciclo sobre trabajado donde la alta moda debe competir virtualmente con la moda urbana que lanza nuevas copias cada tres meses o menos. "Nunca competiré con la moda masiva, ni quiero hacerlo", dijo Kane. "La temporada de pre-fall es una de esas cosas que no puedo parar porque tengo compradores y necesito ajustarme a sus necesidades. No tengo miles de puntos de venta. Pero es una pena que estos desfiles no estén en el piso de venta más tiempo y no sean tan vistos".

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Christopher Kane otoño/invierno 2016

En Pringle of Scotland el cambio también estuvo en el aire ya que Fran Stringer -previamente famoso por Mulberry- hizo su debut como diseñadora de la división womenswear de la marca de tejido de punto de 200 años. ¿Su plan de acción? "Fue tomar el coordinado de tejido y crear una silueta moderna, así que no es sobre un cardigan con una camiseta debajo, es más sobre un pantalón con un suéter", dijo después del show, que combinó de manera bella el sentido de legado que Pringle tiene que tener con completa modernidad.

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Credits


Texto Anders Christian Madsen
Fotografía Mitchell Sams

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