Publicidad

sin filtro, puros sueños: la alta costura de maison margiela y valentino primavera/verano 2017

En la última noche de desfiles de Alta Costura en París, Maison Margiela y Valentino se deshicieron de los filtros.

por Anders Christian Madsen
|
26 Enero 2017, 6:35pm

Maison Margiela spring/summer 17

Tras bambalinas en Valentino un letrero en la pared animaba a las modelos a "seguir desfilando en su sueño, a sentir su sueño y respirar su sueño" - "Están viviendo en un sueño", decía. Últimamente, muchos de nosotros probablemente sentimos como si estuviéramos en un sueño, sólo que no el tipo de sueño al que se refería Pierpaolo Piccioli. Siendo un astuto comentarista social, usó su desfile de Alta Costura primavera/verano 2017 del miércoles por la noche en París para sacarnos de esa pesadilla y hacernos entrar a un tipo diferente de sueño. Fue el sueño que ha compartido toda la humanidad durante todo el tiempo que hemos estado aquí: soñar enraizado en mitos y leyendas, hechas a la perfección por los antiguos griegos, quienes contaban sagas de conquistas y viajes y diosas fascinantes. Hubo mucho de eso en el primer desfile individual de Alta Costura de Piccioli para Valentino desde que Maria Grazia Chiuri se fue a Dior el verano pasado, pero su sueño con la antigüedad no dio como resultado togas de princesa o versiones hollywoodescas de Helena de Troya. En cambio, hubo algo auténtico en sus vestidos de ensoñación griega; algo bien cimentado y enraizado, y mucho más sensual que las anteriores incursiones reservadas, austeras y, por lo regular, descontroladamente majestuosas de Valentino a la Alta Costura. Sí, se trataba de soñar con la forma más escapista y artesanal a la que tiende este rincón de la moda, pero en lugar de soñar con el poder y la magia, el desfile de Piccioli fue un anhelo por algo simplificado, menos forzado, menos explosivo, y menos filtrado que la realidad en la que nos encontramos actualmente. Y eso se sintió muy relevante.

Más de i-D: Maria Grazia Chiuri debuta su primera colección de Alta Costura para Dior.

Valentino primavera/verano 2017

El miércoles en la mañana, los filtros estuvieron en el centro de la artesanal colección llena de sentimiento de Maison Margiela donde John Galliano agitó su varita filosófica de la Alta Costura y puso nuestra era digital en perspectiva. Puso sus folclóricas prendas como filtros en Instagram y Snapchat, exhibiendo una camisa de tul blanco con el bordado de una cara animada del color del arco iris sobre un abrigo negro, o dejando que el forro de tul negro de una gabardina blanca se asomara formando el rostro de una mujer -esto en colaboración con el artista Benjamin Shine. Múltiples piezas sobrepuestas fueron separadas de sus estructuras, revelando la constitución de las prendas, lo que formó imágenes nuevas. Galliano estaba aplicando y arrancando los filtros con los que nosotros mismos nos disfrazamos, con la intención de llegar a algún punto neurálgico -alguna realidad- en este tiempo y era digitales. En el soundtrack, Joan Baez lamentaba su soledad en Diamonds and Rust, un conmovedor paralelismo con los pequeños pendientes de corazón roto dispersos y destrozados en toda la colección. Con las austeras creaciones en varias capas y facetas de Galliano desfilando frente a nosotros en ese podio, era inevitable pensar en la soledad generada por esta era de las redes sociales en la que constantemente llevamos nuestros corazones en nuestras pantallas digitales, enviando a través de Snapchat nuestras emociones.

Más de i-D: ¿Los polos opuestos se atraen? John Galliano se une a Maison Martin  Margiela

Valentino primavera/verano 2017

A su superior y natural manera, Galliano tomó un corazón roto y lo convirtió en arte -como lo habría hecho la difunta Carrie Fisher- como una imagen de esa soledad en las redes sociales. El último diseño, un espectáculo atrevido y ondulante, casi se veía como un enorme corazón negro. En su interior se encontraba simplemente un vestido tipo camisa desconstruido -una imagen brillante del núcleo humano sin filtro alguno. Al igual que Valentino, el desfile de Maison Margiela representó el tipo de ambigüedad encarnada por un mundo post 2016 que ha sido depurado a través de todos los desfiles masculinos y de Alta Costura de esta temporada. Puede ser que en este momento la moda se trate de escapar de una realidad sombría, pero no de construir castillos en el hielo. La autenticidad, de la que los diseñadores de nueva generación como Demna Gvasalia y Gosha Rubchinskiy hablan a menudo, ahora es un deseo muy real y genuino para la gente, al menos en lo que respecta a la moda. Esta temporada masculina otoño/invierno 2017, Miuccia Prada habló de "la necesidad de normalidad" y Dries Van Noten -normalmente tan fantástico y adornado- mostró una colección prácticamente minimalista que rindió homenaje a los pequeños proveedores que colaboran con él; el corazón de la prenda. "Quería que la colección tuviera un fundamento", dijo. Para Piccioli y Galliano, cuyos desfiles de Valentino y Maison Margiela cerraron tres semanas de desfiles masculinos y de Alta Costura el miércoles, la moda todavía se trataba de los sueños -sólo el sueño mismo pudo haber cambiado.

Más de i-D: Vetements otoño/invierno 2017: el poder de la identidad y la diversidad.

Maison Margiela primavera/verano 2017

Credits


Texto Anders Christian Madsen
Imágenes de Valentino cortesía de Valentino Spa. Arte cortesía de Tiroche DeLeon Collection.