moschino, fendi y prada: la tendencia de lo elegante en milán

¿Cuál es la tendencia para la temporada primavera/verano 2017? En el segundo día de desfiles en Milán, Fendi, Prada y Moschino dieron una elegante respuesta.

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23 septiembre 2016, 7:21pm

Cuando, este verano, tuve que hacer una parada para un evento familiar entre los desfiles masculinos de Milán y París, los invitados se acercaron a mí con esa clásica pregunta: "Entonces, ¿cuáles son las tendencias?¿Qué deberíamos usar la próxima temporada?" Desconcertado, tuve que preguntarme lo mismo. Acudir a los desfiles en estos días no es como era hace tan sólo cinco o diez años, cuando fácilmente comenzabas a detectar ciertas tendencias en las pasarelas de las capitales de la moda -desde los tipos de faldas hasta la altura de los tacones, y otros temas mucho más importantes que eso. "La tendencia de los vestidos continúa", escribió alguien en Instagram durante los desfiles de Londres la semana pasada, pero seguramente la moda tiene algo que ofrecer todavía mejor que eso, ¿no? Frente a una situación mundial extrema, los diseñadores están reaccionando de formas muy diferentes ante el ánimo sombrío del mundo, las cuales se expresan ya sea en una suntuosidad impresionante o en una simplicidad ascética. El jueves en Milán fue el ejemplo perfecto de esto. En Fendi, Karl Lagerfeld optó por una delicada opulencia élfica en una elegante colección rococó de suaves tonos pastel y esplendor femenino, al estilo de Marie Antoinette. Con los labios pintados en tonos metálicos, sus mujeres parecían figurillas de porcelana de Meissen o adornos de cristal de una caja de tipos. En la moda, las referencias históricas de largo alcance son clasificadas muy a menudo como escapismo: el sueño de cuento de hadas de un mundo ideal de un diseñador.

Fendi primavera/verano 2017

Al ver la ligereza irresistible de Lagerfeld -en el ánimo y la presencia física y el movimiento de las prendas de ropa- no puedes evitar unirte a la construcción de ese sueño. Por la noche, la colección de Miuccia Prada también tuvo esa ligereza, pero señalar ese paralelismo sería etiquetar esa tendencia con demasiada facilidad. Aquí hubo poca opulencia -en lugar de eso, Prada simplificó su lienzo hasta el punto de lo inesperado. "Se trata de hacer algo mucho más simple y de tratar de encontrar una nueva forma de elegancia", dijo entre bastidores. "Elegancia suena como una palabra anticuada, pero es la sensación de algo significativo y cultivado. Es el momento de algo íntimo y real. Traté de hacerlo de una manera que sea contemporánea". Fue su reacción inmediata hacia el mundo a su alrededor, una reacción que de alguna manera esta vez no recurrió a la opulencia, con excepción quizás de las plumas de marabú que cubrían los bordes de sus minimalistas prendas deportivas. En toda su minimizada sencillez, hubo algo inquietante acerca de la colección de Prada -algo un poco desconcertante. Ahí donde la prodigalidad de Lagerfeld -ligera y etérea como fue- tuvo esa cualidad reconfortante y de ensueño, la crudeza de la simplicidad de Prada fue confrontacional. Emocionalmente reveladora.

Prada primavera/verano 2017

Si tuvieras que establecer una tendencia derivada de las ofertas primavera/verano 2017 que estas dos leyendas del diseño presentaron el jueves en Milán, sería la elegancia. Nada podría sonar más a un cliché de la moda (quiero decir, siempre intentamos lograr la elegancia, ¿no?); pero esta temporada, tal vez, su significado tiene un horizonte más amplio. El mensaje de Fendi y Prada no fue simplemente elegancia en la moda, fue elegancia en la conducta -una manera elegante de hacer frente a un mundo desagradable. Trata de explicarle eso a los invitados provinciales de una reunión familiar que quieren saber acerca de tendencias y pronto te encontrarás deseando haber dicho solamente "los colores pastel y las plumas". Tal vez habría sido más fácil explicar la colección del jueves por la noche de Jeremy Scott para Moschino, la cual no fue el espectáculo con tema de hospital que la invitación con forma de píldora de cristal nos hizo creer, sino un desfile de muñecas de papel vivientes, tipo salón parisino, cuyos look fueron completados con pestañas de papel de tamaño real que salían de las costuras de sus vestidos. Scott estratificó la referencia, a veces usando los vestidos como lienzos que llevaban impresos motivos de prendas de vestir estilo trompe l'oeil, y otras veces con vestidos bidimensionales que se veían, desde el frente, como si fueran recortes de papel. Se podría decir que el tema de Moschino fue elegante en sí mismo, y en aras de establecer la primera tendencia de la temporada, ¿por qué diablos no?

Moschino primavera/verano 2017

Credits


Texto Anders Christian Madsen