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cómo una pandilla lgbt utilizó la moda para sobrevivir cuando estados unidos no se los permitía

Los Check It es una pandilla de jóvenes queer negros que operan a solo unas cuadras de la Casa Blanca en el centro de DC —una subcultura olvidada para la cual la auto-expresión es al mismo tiempo peligrosa y muy importante.

por Hannah Ongley
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22 Abril 2016, 5:02pm

La página de Wikipedia para K Street en Washington DC describe el lugar como una "vía importante" conocida como "un centro para varios laboratorios de ideas, grupos de presión, y grupos de interés". Para una parte de la juventud privada de sus derechos de DC, es también donde la prostitución juvenil es la opción para obtener un ingreso. De manera similar, la colonia aledaña a la Casa Blanca es emblemática, no por la historia y la esperanza, sino por la incontrolable violencia pandillera. Un nuevo documental financiado por la gente, el cual va a ser estrenado en el Tribeca Film Festival esta semana, le da visibilidad y voz a Check It, una pandilla de afroamericanos LGBT de entre 14 y 22 años, que literalmente luchan por sobrevivir en un sistema diseñado para abatirlos. Sus jóvenes estrellas Tray, Day Day, Alton Star, y Skittles encuentran un camino insólito a través del cual finalmente están rompiendo el ciclo: la moda. Cada verano, un productor local de desfiles de moda es anfitrión de un campamento para que los chicos de DC aprendan sobre la industria, y a través de este campamento los miembros de Check It logran llegar a los bastidores de New York Fashion Week.

Los cineastas Dana Flor y Toby Oppenheimer pasaron tres años con la pandilla marginal, que se formó hace más de una década, por un grupo de chicos de noveno grado atormentados, cansados de que se metan con ellos. Como muchas pandillas, los Check It tienen un estilo de vestimenta particular que los distingue del resto de su comunidad. Pero las bolsas Louis Vuitton y los tacones de aguja tienen diferentes connotaciones para los jóvenes queer negros de la ciudad del que tienen en el mega desarrollo multi millonario CityCenterDC: "Solo por ser negros, tienen todas las de perder", dice Ronald "Mo" Moten, un convicto convertido en mentor que es una de las pocas personas dedicado a ayudar a estos chicos: "¿Ser gay y negro? Es totalmente otra liga". La auto-expresión en estas calles viene de la mano de arriesgar la vida. Y mientras que la capital de la nación provee un telón de fondo pertinente, la lucha de esta subcultura resalta los enormes agujeros que existen en todo el país. 

Hablamos con Dana, Toby, Mo, y los mismos miembros de Check It acerca de la confianza, la política, y por qué la moda ofrece esperanza cuando incluso la comunidad LGBT no lo hizo. 

¿Cómo te enteraste de Check It?
Dana:
Trabajamos en una película que se transmitió por HBO llamada The Nine Lives of Marion Barry, acerca del antiguo alcalde de Washington DC, así que pasamos años en las calles de la ciudad en las colonias más pobres. También estábamos trabajando en otro documental acerca de la música go-go. Él dijo: "Okay, el documental sobre go-go va a estar fabuloso, pero tienen que conocer a estos chicos". Luego le hablé a Toby y vino —yo vivo en DC, él vive en Nueva York— nos sentamos a platicar en un Denny's y ahí comenzó todo. Inmediatamente nos dimos cuenta que estos chicos eran las personas más increíbles que habíamos conocido.

¿Estuvieron emocionados los de Check It de obtener este nivel de visibilidad, o más bien fueron escépticos de introducir una cámara a sus vidas?
Tray: En principio yo no lo quería hacer. Ya estábamos bajo la mirada del público, y no quería que esa parte de mi vida fuera conocida mundialmente. Tuvieron que abrirse paso, no fue tan sencillo. Se ganaron nuestra confianza. Era un camino que tenían que recorrer, y pasaron la prueba. Para mí [el factor decisivo] fue mi madre. Antes de que mi madre muriera yo no lo quería hacer. Pero mi madre me dijo: "Si lo quieres hacer, entonces hazlo". Así que lo pensé y luego me decidí y lo hice.  

¿Por qué fue la moda lo que eventualmente ofreció una oportunidad de escape a Check It?
Mo: Necesitaban algo que les interesara para alejarse de muchas de las cosas negativas, y muchas de las cosas que tuvieron que hacer para sobrevivir —cuidar a sus hermanos, tener ropa y comida. Fue una salida, y también fue una manera de recuperarse y contar su historia. La moda fue una combinación perfecta para ellos. Nadie en la ciudad había usado esto para ayudarles, o lo había pensado antes. Creo que todos tenemos algo que queremos hacer. Muchas de las personas que conocemos lo llevan al estudio —les das unos tracks y un ritmo y los puedes mantener alejados de la calle toda la noche. Utilizamos el desfile de moda y sus talentos para conmover a la gente de su comunidad.

La película realmente señala las fallas del sistema de salud estadounidense. Y aunque el estar ambientado en DC parece muy pertinente, porque estos chicos están pasando el rato literalmente a unas cuadras de la Casa Blanca, ¿qué tan grande es el abismo entre lo que sucede en las calles y las leyes pro/anti-LGBT que están siendo implementadas por los líderes de la nación?
Tray:
Yo solo me alejo de las cosas que no tienen sentido para mí, y muchas de las leyes y cosas que ellos hacen —a veces simplemente no tiene sentido. Así que yo solo lo dejo como son. Creo que mucha gente solo sigue la corriente, escuchan "matrimonio gay" y les gusta: "Ooh, eso es bueno", pero pocas veces piensan más allá de eso. Y solo porque seas gay no significa que vas a estar de acuerdo con todo lo que aprueben. Lo que sea bueno para ti podría no ser bueno para mí solo porque es para personas gay.

¿Qué tan grande es el abismo entre Check It y el resto de la comunidad LGBT en DC?
Mo:
Cuando hicimos la pasarela nos intentamos acercar a diferentes personas de la comunidad LGBT. En DC nadie los quiere tocar, o sabía cómo encontrarlos. No porque fueran terriblemente malos, pero porque habían sufrido mucho y nadie les había dado la oportunidad para cambiar. Es algo en lo que Estados Unidos se tiene que enfocar porque cada vez hay más gente gay en el país. Y tu preferencia sexual no determina si serás violento o harás cosas malas —tus circunstancias sí. Si vas a lugares como Filadelfia, Nueva York, o Atlanta, verás las mismas cosas. Me recuerda al VIH/SIDA al principio, cuando los negros contagiados eran tratados diferente. Lidiar con gente gay es diferente a lidiar con gente heterosexual —tienen problemas distintos, y por lo general no tienen el mismo apoyo. Necesitan confiar en ti para poderse abrir y comenzar el proceso de recuperación. 

¿Qué quieren que los chicos que vean la película reflexionen después de ver la película?
Tray:
Solo quiero que la gente veo nuestra película, y que aprendan de ella. ¿Lo qué vivimos? No tienes que vivir eso, no tienes que hacer las cosas que nosotros hicimos para sobrevivir —hay una salida. Y lo puedes hacer diferente. No quiero que la gente lo vea y crea que tiene que hacer lo que nosotros hicimos para sobrevivir.
Mo: Creo que es importante sacar a la luz que hay un grupo de gente a la cual los demás han olvidado. Hay muchas pandillas en la comunidad LGBT, así que mucha gente se pone feliz y cómoda, pero hay algunas personas a las que dejas atrás. Lo hemos visto suceder en otras comunidades, pero esto no debería suceder en la comunidad LGBT. No nos debimos haber olvidado de ellos. Necesitamos ayudarlos a pararse y utilizar sus talentos y sus fuerzas. Otras personas recibieron ayuda cuando pasaron [momento difíciles] —ellos no. Hay mucho dolor ahí, así que debemos volver y llegarle a esas personas. 

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Credits


Texto Hannah Ongley
Fotografía Toby Oppenheimer