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explorando la insólita nueva obsesión de la cultura pop con la sobriedad

En 2016, los programas de HBO muestran romances que surgen en las juntas de AA, hay camisetas que declaran que estar sobrio es sexy, y el mundo de la moda parece estar dejando las drogas. ¿Es esto solo una fase, o un paso hacia una vida más saludable?

por Emily Barasch
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25 Abril 2016, 3:53pm

hbo's 'girls'

"Las crudas apestan". "La heroína mató a la estrella de radio". "Altamente meditativo". "La única coca que consumo es de dieta". Y el simple pero efectivo: "No te mueras". Estos son algunos eslogans en las camisetas de la marca Sober is Sexy. Promocionada por Russell Brand, Demi Lovato, y Rumer Willis, Sober is Sexy comenzó en 2010 y actualmente tiene casi 30K seguidores en Instagram y 230,000 likes en Facebook. Bradley Cooper, Eva Mendes, Sia, Robert Downey, Jr., Donatella Versace, Tom Ford, y muchas otras celebridades han hablado públicamente sobre estar sobrios los últimos años. (¿La técnica de relajación de Ford en 2016? Se baña seis veces al día). 

Las populares series de televisión con títulos cortos, Girls, Love, y Flaked, todas tratan el tema de la recuperación en populares comunidades (blancas) de las dos costas. El trágico 27 Club, ahora es alimento para los recientes documentales Montage of Heck, sobre Kurt Cobain, y Amy, ganador del Oscar, los cuales consideran los efectos del abuso de sustancias. No es sorpresa que Sober is Sexy ofrezca una camiseta con una caricatura de Winehouse sobre la bandera británica con su fecha de muerte. 

El mundo de la moda parece estar soltando la botella. El movimiento alrededor de la concientización, la proliferación de las tiendas de jugos (¡hasta en París!), y el seguir restricciones dietéticas de manera devota, se ha vuelto una obsesión como de culto para la gente, desde los agentes de los medios de moda hasta los ateliers franceses. Hoy, las imágenes donde fuman cigarros y beben de día que aparecen en las cuentas de Instagram de ciertas modelos llamadas "chicas malas" se sienten anticuadas. 

Piensa en Marc Jacobs. Él fue el pálido impulsor y representante de la heroine chic de mediados de los noventa. Hoy, una década después de su recuperación, está bronceado, musculoso, y parece ser una fuerza de trabajo imparable. Hasta tiene una cuenta de Instagram dedicada a su perro, Neville. No hay nada, quizá, tan poco"heroine chic" que hacer de tu mascota una estrella de redes sociales.  

Menos glamouroso, John Galliano recientemente salió del escándalo anti-semita (y la subsecuente desintegración de su carrera) admitiendo su lucha con el alcoholismo. El diseñador de Maison Margiela fue a rehabilitación, y hace poco se disculpó formalmente en una sinagoga en Londres en 2015: "Soy un alcohólico, soy adicto", dijo. "Esta no es de ninguna manera una excusa. Nosotros los alcohólicos y nosotros los adictos no somos responsables por nuestra enfermedad. Sin embargo, sí me hago completamente responsable de mi recuperación y reparar el daño hecho". 

Los medios de moda mainstream, sin embargo, tomaron una postura más ligera. Recientemente, dos revistas de moda de mujeres sacaron artículos que declaraban que estar sobrio es ahora sexy: Elle UK y Vogue UK. ¿Por qué ahora? ¿Qué significa que un cambio de estilo de vida que es desafiante, significativo y muchas veces profundo, para muchos, se convierta en trending topic —mucho menos uno que esté estructurado en el atractivo sexual?

En muchos sentidos, tomar es el último vicio que queda. Los cigarros están pasados de moda en muchos círculos, desde que el anterior alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, prohibió fumar en bares y restaurantes en 2002. También ha habido discusiones recientes para que los lugares públicos importantes en Londres, como Trafalgar Square, sean libres de humo. (¿Quieres visitar un establecimiento sin alcohol en la capital inglesa repleta de pubs? Ve a Redemption, un restaurante que es libre de alcohol con sucursales en Shoreditch y Notting Hill.) Leemos sobre los beneficio de las dietas libres de gluten y veganas, evitar broncearse a toda costa, y tomar agua sin parar. Las leyendas de la crioterapia (tres minutos en un cuarto a -164 grados celsius, ¿algún interesado?) y las purificaciones psíquicas del colon son temas de conversación secretos entre la gente de la moda. Así que igual y eso es lo que sigue: Dejamos las drogas para prolongar la vida. "No te mueras", dice la playera.

Si creemos en el poder de la representación en la television, la gente abstemia de alcohol se está volviendo más atractiva y más joven que los típicos señores viejos sentados en el sótano de una iglesia platicando sobre su recuperación. En la serie de televisión Girls, la relación ilícita entre Jessa (Jemima Kirke) y Adam (Adam Driver) surge en los cuartos de Alcohólicos Anónimos. Como los dos personajes más provocadores del programa que trata sobre jóvenes de Brooklyn, el cortejo de la pareja en el contexto de sus experiencias compartidas de sobriedad trae un nuevo significado. 

La nueva serie de Netflix, Love, sigue a Mickey (Gillian Jacobs) al posar como sobria, y luego tomar terribles decisiones de borracha un momento después. También fuma marihuana al despertar, y toma Sasparilla, una droga parecida al éxtasis, con un desconocido con el que se sube al metro de Los Ángeles en la noche. Al final del camino, en la luz hostil y fluorescente del tren, los dos comparten historias de sus intentos de mantenerse sobrios, prometiendo empezar de nuevo mañana. 

Otra comedia original de Netflix, creada por Will Arnett, Flaked, sigue a Chip (Arnett) —un regular en AA que celebra varios años de estar sobrio pero que bebe de una botella que dice "kombucha" que está llena de algo un poco más fuerte. Solo estás tan enfermo como tus secretos, parece sugerir la serie —pero los personajes se ven lejos de estar enfermos, tiene pieles radiantes y bronceadas por el sol de Venice Beach, uno de los vecindarios más cool de LA.

Solo porque a la moda y a la cultura popular les esté gustando la sobriedad no hace que los problemas que la rodean sean menos serios. Según el National Institute on Drug Abuse, el abuso del alcohol y las drogas ilícitas le cuesta a Estado Unidos $417 billones de dólares al año. Lo que es más: aproximadamente 17% de hombres y 8% de mujeres serán dependientes al alcohol en algún momento de sus vidas, dice el National Institution on Alcohol Abuse and Alcoholism. El Center for Disease Control and Prevention dice que casi un cuarto de los estudiantes de preparatoria en Estados Unidos se han emborrachado en los últimos 30 días, que incrementa las probabilidades de tener problemas en la escuela, con la ley, o con la familia. Quizá para nuestra sociedad, más puritana de lo que admitimos, con su prima en productividad y control, darle a la sobriedad un cache cool no es algo tan malo.

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Credits


Texto Emily Barasch
Still de Girls de HBO