mexico is burning: la evolución de los vogueros

Conoce más sobre lo qué es el Vogue y cómo lo están viviendo las Casas mexicanas mientras te preparas para el próximo Ballroom de tu ciudad.

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oct. 6 2016, 10:40pm

Fotografía Miguel Martinez Díaz

A estas alturas es imposible haberse perdido alguna salpicada de la ola global de voguing que ha permeado a la cultura popular: El increíble elenco de vogueros de dos continentes en Glass & Patron de FKA Twigs; Javier Ninja demostrando el dominio absoluto de sus brazos en la campaña de Balmain x H&M acompañando a Kendall Jenner; la interpretación de Ariana Grande en Saturday Night Live, la energética participación de Baby Hurricane Khan y Desaun Wesley en la versión de We Found Love que Rihanna montó para su Anti Tour.

El voguing, ese estilo de baile que debe mirarse como si se hojeara una revista de moda, se ha afirmado como una expresión legítima y no sólo el adorno para una estrella pop del momento. Artistas como Rashaad Newsome utilizan la estética del voguing para abordar la performatividad de género y la hegemonía racial, las piezas e intervenciones de Newsome se nutren de la comunidad del ballroom, la subcultura donde nació el voguing, a través de colaboraciones. Otros artistas como Kia Labeija, no dudan en señalar la relación entre la experiencia de vivir con VIH y la opresión de los cuerpos negros y marrones:

Esta danza ha sido un salvador para una gran cantidad de personas que necesitaban un espacio para sentir que eran hermosas, incluso si estuvieran viviendo con VIH-SIDA, fueran expulsados de sus hogares, o eran sobrevivientes de las formas extremas de abuso debido a su orientación sexual o identidad de género.

El voguing es el arte marcial de los cuerpos morenos empujados a la orilla por su expresión diversa. Por eso no es extraño que dos conceptos fundamentales del ballroom, fierceness y realness, sean esenciales para sobrevivir en un mundo hostil. Realness o autenticidad se refiere a la habilidad de las trans para "pasar por mujer" o de los gays para "pasar por malandro", en ambos casos ser leídos como cuerpos sospechosos de desviarse de la norma del género los expone a la violencia en el barrio. Fierceness o fiereza, se refiere a una manera de ser cuerpo, orgullosa, atemorizante, fascinante, generosa, fuerte, poderosa, es una estética encarnada en la manera de posar, de hacer movimiento y de vivir no sólo para sobrevivir en el barrio sino para sobresalir por encima de él.

México está en llamas, las casas de la Ciudad de México han hecho un intenso trabajo de promoción y educación; parte de ese trabajo ha sido el de realizar una exploración en los temas propios de nuestra cultura. Para Adoradas Ball hubo un par de diosas aztecas, House of Tepeyollotl ha explorado las poses de los códices a través del estilo old way, mientras que Dam Falula de House of Apocalipstick musicalizó las poses con un vogue beat prehispánico parte de Mexico is burning, su abordaje a los vogue beats desde el pop español hasta el son jarocho. México llega tarde a hacer su aportación al mundo del vogue, pero lo hace con una voz propia, por eso es que propusimos a N.A.A.F.I que para este año el tema del ball fuera Prehispánico.

Así como Willi Ninja estilizaba sus poses inspirado en los jeroglíficos egipcios, realizando un reapropiación de la cultura africana en un contexto de resistencia afrocentrada, nos interesa explorar el lenguaje del baile a través de mirar las poses consignadas en los pictogramas. Voguear, es una articulación particula de prácticas discursivas usualmente asociadas a distintos contextos, sociales, sexuales y étnicos: Las posicion(alidad)es de los practicantes (sub)culturales vogueros, cruzan sus sexualidades, géneros, razas y clases durante su performance, creando híbridos heterológicos en un espacio acotado por la música y el ritual. El Prehispanic Realness no se refiere al tema de una fiesta de disfraces sino a la ejecución que será llevada a cabo ante los ojos de los jueces y de la comunidad voguera: Lo nuevo y lo viejo, lo propio y lo importado, lo colonial y lo nativo, lo esencial y lo construido; todo esto se pone en juego

No se trata de disfrazarse de tlatoani, sino de apreciar la retórica del atuendo y el sincretismo de los vogueros en su performance frente a los jueces, poner los cuerpos en posiciones para reinterpretar los sistemas simbólicos europeos e indígenas. No se trata de trasvestirse de huipil conservando los privilegios de la piel blanca, se trata de poner estos cuerpos morenos y queers en el centro de un espacio ritual, como si de un juego de pelota se tratase, para ejecutar el drama que da vida a la comunidad voguera.

Hace unas semanas alguien se refirió a mi look como "mesoamericano" en un esfuerzo por adular humillando, mi respuesta fue, "no sabes cuanto, puro prehispanic realness", porque durante la fiesta será mi sangre purépecha y otomí por la que baile. Porque esa es la vertiente política del voguing, diluir la vergüenza y poner en el centro de la pista las estéticas periféricas no hegemónicas.

P.D. Adelántense a los beats de NAAFI Ball: Prehispanic realness y descarguen el pack de Lao inspirado en los beats de ballroom: Piso.

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Credits


Texto Franka Polari
Fotografía Miguel Martinez Díaz