los 7 desfiles de moda más increíbles y extravagantes de la historia

Especialistas blandiendo espadas sobre la pasarela, modelos caminando sobre el agua, coches de lujo y números musicales. Estos son los siete desfiles de moda que desearías haber vivido en tu propia carne.

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sep. 23 2016, 8:55am

A veces es por la ropa, otras veces por los escenarios, pero estos desfiles te dejarán alucinado por haberse convertido en todo un espectáculo. En pleno mes de la moda, ya son varias las propuestas que nos han dejado fascinados: Nueva York nos trajo el renacimiento rave de Marc Jacob y el desfile de V-files donde vimos absolutamente de todo, mientras que Londres volvió a dar rienda suelta a su pasión por las discotecas. Hay algo que está claro, el maximalismo está de vuelta. Personalmente, no podríamos estar más contentos, después de todo, algunos de los desfiles más míticos de todos los tiempos son los que han dejado toda restricción de lado.

Mientras esta actitud de cuanto más mejor vuelve poco a poco pero con paso firme, volvemos la mirada para recordar las dos últimas décadas de opulencia sobre la pasarela. Aquí está nuestro pequeño homenaje a los desfiles que lo dieron todo y más, desde el punk de Vivienne Westwood en Versailles hasta las montañas de tul de Galliano en 1995, pasando por los ambiciosos decorados de Karl y Marc 20 años después.

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Vivienne Westwood otoño/invierno 1993-1994
La Anglomania de Westwood ya es todo un clásico, y cuando lo vemos de nuevo, no nos queda duda de que el público se dio cuenta de lo histórico que llegaría a ser el desfile que estaban viendo. La presentación estuvo llena de teatro y la forma de caminar de cada una de las modelos fue todo un espectáculo por sí mismo. 

Con Andreas Kronthaler dirigiendo el prêt-à-porter, Westwood fue libre de hacer algo grande, y lo hizo. Había más pieles, los bolsos eran más grandes y los tacones más altos. Fue el desfile donde Naomi Campbell tropezó al desfilar con unas plataformas de vértigo. El maquillaje estilo Versailles y las miradas altaneras de las modelos contrastaban con el distintivo tartán británico de Westwood. Incluso en su forma más excesiva, Vivienne Westwood siguió siendo punk.

John Galliano primavera/verano 1995
Fue una presentación llena de estrellas: Madonna estaba entre el público (bueno, al menos durante un rato, después tuvo que irse cuando el desfile se demoró más de lo previsto) y el desfile fue mítico. Carla Bruni, Helena Christensen, Kate Moss, Amber Valletta, Shalom Harlow, Kristen McMenamy y Linda Evangelista aparecieron con vestidos ajustados hasta los pies, corpiños y faldas de tul explosivas. Nadja Auermann hizo una especie de ballet al final del desfile luciendo un vestido como de El lago de los cisnes, mientras que otras modelos tuvieron que arreglárselas para sortear el cochazo aparcado en el centro de la pasarela.

Entonces, Galliano ya estaba expresando su interés por las siluetas chinas tradicionales que más tarde seguirían destacando en su trabajo para Dior a principios de los 2000; para este desfile, creó blazers con la cintura ceñida al estilo de los años 40, pero añadió también amplias mangas de kimono. Fue todo un espectáculo que ya apuntaba a lo que estaba por venir.

Mugler otoño/invierno 1995-1996
Con un enorme e intimidante decorado que recordaba a los musicales del viejo Hollywood, este desfile dejó a todo el mundo con la boca abierta antes incluso de que saliera la primera modelo a la pasarela. En el desfile no faltaron los números de baile, además de los cameos de Tippi Hedren y Patty Hearst y el cierre con una interpretación de James Brown y Kabuki Starshine de la mano de los famosos drags de Nueva York conocidos como Blacklips.

Eva Herzigova, Claudia Schiffer, Jerry Hall, Amber Valletta, Shalom Harlow, Veruschka y Carmen Dell'Orefice desfilaron por la pasarela, en un momento en el que Dell'Orefice era la modelo activa más vieja del mundo, y todavía lo sigue siendo. En 2016 el espectáculo todavía sigue resultando transgresor; el látex, las botas altas hasta los muslos y los corsés vuelven a tener su momento. Pero en 1995 también sirvió para celebrar lo más subversivo de los 90 —la cultura club y el sadomasoquismo— y para explorar la promesa de un nuevo milenio.

Viktor & Rolf otoño/invierno 1999
La pareja holandesa evitó el tradicional desfile de alta costura en 1999 salvo por una sola modelo, Maggie Rizer, que se situó en el centro de una vistosa sala sobre una plataforma giratoria. Al inicio del desfile apareció descalza con un sencillo vestido de arpillera. Viktor Horsting y Rolf Snoeren se encargaron de vestirla ellos mismos, empezando por los tacones y luego embutiéndola en un vestido corto cubierto de pedrería. 

Mientras la plataforma giraba la fueron cubriendo de prendas más lujosas: un vestido de muselina cargado de bordados y joyas, un abrigo brillante y, por último, una especie de huevo de muselina. En ese momento, la pareja solo llevaba cinco años en su carrera y fue este concepto el que sirvió para augurarles un gran futuro. El mundo de la moda empezó a reconocer en la marca Viktor & Rolf el potencial de alcanzar el nivel de Dior o Saint Laurent.

Christian Dior primavera/verano 2003
Este desfile de Christian Dior fue prácticamente un espectáculo del Cirque du Soleil, donde la pasarela estuvo llena de bailarines chinos y especialistas blandiendo espadas a pocos centímetros de las modelos. Una joven incluso salió conduciendo un monociclo. Fue decididamente extremo, incluso para Gallino, que acababa de volver de tres semanas de vacaciones en Japón y China, así que los kimonos y maquillaje de geisha seguían claramente frescos en su mente. 

La siluetas concebidas por el diseñador tomaron vida. Telas ondulantes engullían a las modelos —se podía percibir su esfuerzo bajo el peso—, sombreros de piel del tamaño de una mesa descansaban sobre sus cabezas y origamis gigantes oscurecían sus rostros. Con los colores, las siluetas voluminosas y los rostros pintados, sigue siendo uno de los desfiles más alucinantes de todos los tiempos.

Louis Vuitton prêt-à-porter primavera/verano 2014
Para su desfile de 2014, Vuitton echó mano de las puestas en escena más elaboradas de Marc Jacobs para las temporadas anteriores, así que fue como cinco desfiles en uno. Hubo una fuente, los ascensores dorados de la colección otoño/inverno 2011-2012, las escaleras de la temporada primavera/verano 2013, el pasillo del hotel de otoño/invierno 2013 e incluso el carrusel de primavera/verano 2012. 

Después de todo, fue el último desfile que Marc presentó antes de dejar la marca para centrarse en su propia firma tras 16 años como director creativo de Vuitton, así que no podía ofrecer algo con menos pompa. Aunque los decorados fueron un tributo al pasado, la ropa no lo fue. Marc no se durmió en los laureles ni echó mano de archivo, sino que los diseños eran frescos y llenos de vida, inspirados en las cabareteras de Las Vegas y Montmartre. Todavía no hemos visto una mejor salida.

Fendi alta costura otoño/invierno 2016-2017
Antes incluso de que empezara el desfile ya se había convertido en uno de los más lujosos que pudiéramos recordar. Los invitados volaron desde París a Roma en un vuelo chárter y al aterrizar no se vieron decepcionados. Desde que Fendi presentó su desfile en la Gran Muralla China no habíamos visto una localización más sorprendente convertida en pasarela. 

No te habrías imaginado que las modelos pudieran desfilar por la Fontana di Trevi, pero Karl consiguió construir una pasarela sobre el agua. En cuanto a los diseñadores echaron mano del romance de novela, algo que no nos sorprendió dado que Lagerfeld se había inspirado, casi literalmente, en un libro infantil de ilustraciones. Opulencia a raudales

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Texto Isabelle Hellyer
Fotografía: Vivienne Westwood cortesía Vivienne Westwood Anglomania, Galliano vía Twitter, Mulger courtesía fashionanthology.com, Viktor & Rolf vía Tumblr, Dior vía Tumblr,  Louis Vuitton imagen de Joel Saget, Fendi vía i-D.