'sukeban' redefine el concepto de las pandillas femeninas en japón

Erika Bowes y Yuki Haze -fundadoras de la plataforma Sukeban- hablan sobre por qué el feminismo ya no debe ser dominio exclusivo de las mujeres blancas, sino incluir a personas de todos los colores, géneros y credos.

por Tish Weinstock
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02 Noviembre 2016, 12:30pm

"El feminismo no solo incluye a las mujeres. El feminismo no sólo incluye a las mujeres blancas. La moda merece ser feminista". Este es el manifiesto de Sukeban, una plataforma online dedicada a mostrar el trabajo de los aspirantes a creativos; un espacio donde escritores, estilistas, artistas, fotógrafos y diseñadores pueden converger y colaborar, con un énfasis especial en las mujeres de color. Sobre la base de su herencia japonesa, la estilista Erika Bowes y la fotógrafa Yuki Haze, llamaron a su colectivo con el término japonés que designa a una "chica delincuente", con el cual solían denominarse por lo general las bandas de chicas rebeldes de los años 70 y 80, que no se detenían ante nada para desafiar las nociones tradicionales de feminidad en Japón. 

Dispuestas a desafiar la narrativa feminista actual —que parece abogar solo por las mujeres cisgénero blancas— y abrirla a la gente de todos los colores, géneros, orientaciones sexuales y credos, las chicas establecieron su plataforma en marzo de este año como una forma de difundir su interpretación universal de la cuarta ola feminista. Ahora que las chicas están trabajando en su segunda revista, hablamos con ellas acerca de cómo es crecer siendo producto de una mezcla de razas, introducirse en las industrias creativas, y por qué el feminismo ya no debe ser dominio exclusivo de las mujeres blancas.

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Yuki Haze y Erika Bowes

¿Cuál es la historia detrás de Sukeban?
Yuki y yo nos conocimos en una fiesta en Londres, pero no fue hasta que ambas estuvimos en Tokio visitando a la familia que pudimos conocernos mejor. Yo estaba en un punto en mi vida en que no sabía qué hacer, no estaba disfrutando la universidad y sentía que no tenía opciones creativas para una carrera. Después de salir más con Yuki en Tokio, nos dimos cuenta de que estábamos en la misma posición y que también teníamos más o menos las mismas opiniones sobre la industria de la moda; sobre lo que nos gustaba y nos disgustaba de ella. Hablamos brevemente sobre la idea de iniciar algún tipo de movimiento femenino, o una plataforma online para discutir los problemas de ser una joven creativa y tratar de introducirse en la industria con todas las limitaciones que tenemos como mujeres. No fue hasta que volvimos a Reino Unido que realmente decidimos crear formalmente Sukeban.

Iniciamos este proyecto con la intención de apoyar a los jóvenes creativos. Realmente queríamos darles una plataforma para mostrar su trabajo y también un lugar para descubrir personas afines. Sin embargo, también era muy importante para nosotras tener un lugar para las mujeres jóvenes de color -queríamos tener un sitio web que realmente retratara la diversidad (ya fuera en piezas escritas, en obras de chicas acerca de chicas o editoriales) en lugar de solo prometerla.

¿Vuestros antepasados han moldeado lo que sois y lo que hacéis hoy en día?
Nuestra mezcla racial es realmente importante para nosotras. De hecho, creo que esa fue una de las cosas que nos unieron en un primer momento; somos muy diferentes, pero nos sentimos igualmente apasionadas por nuestro origen étnico y cómo define nuestras identidades.

En Japón, a menudo hablábamos acerca de habernos sentido excluidas mientras crecíamos. Al crecer, nunca fuimos suficientemente blancas, pero ser personas de raza mixta asiática significaba que jamás seríamos percibidas realmente como persona de color, ni cuando éramos niñas ni en la actualidad como adultas. La identidad de mezcla racial no es realmente un punto o experiencia que se discuta a gran escala -y la identidad de mezcla racial asiática, en particular, es una experiencia un poco extraña a veces (digo a veces porque cada quien tiene una experiencia diferente, incluso la diferencia entre nuestra experiencia y la de nuestros hermanos con su origen étnico es totalmente diferente)-.

Nos elogian y nos ponen en un pedestal en la mayoría de los países asiáticos (todos quieren ese aspecto Hafu [bi racial] -se decoloran el cabello, usan lentes de contacto y se someten a cirugías para tener párpados dobles), al tiempo que nos ponen en la categoría de 'blancas honorarias', pero contrariamente también nos convierten en fetiches. Además, aunque la cultura Hafu es intensa en Asia, también hay mucha ignorancia con respecto a ser 'japonés puro' y 'no ser verdaderamente japonés'. Es muy confuso.

¿Nuestro género debería determinar nuestra producción creativa?
El género es una manera muy aburrida de determinar cualquier cosa. ¿Por qué su sexo debería limitar a cualquier persona en cualquier cosa? O, ¿definir su creatividad? Al decir esto, no estamos tratando de marginar la experiencia femenina, después de todo, nuestra revista es feminista. Es sólo que, en un mundo ideal, sería genial que el género no fuera una restricción o un limitador tan importante. Las mujeres deberían poder hacer cualquier cosa sin que su sexo las limite o las defina.

¿Consideráis que la moda es feminista?
Sería bueno que lo fuera, pero no lo es. La moda a gran escala invierte sus intereses en lo que se vende y explota las inseguridades de las personas, en especial las de las mujeres. Una vez dicho esto, nosotras sentimos un profundo respeto por las personas reales en la industria, de los cuales muchos son no sólo extremadamente talentosos y trabajadores, sino que también se esfuerzan por empujar los límites de la moda, que son determinados por los objetivos industriales y el desconocimiento general en los medios populares.

El feminismo es parte de la conversación cultural de una forma que no tiene precedentes, ¿a qué creéis que se debe?
A que la gente está empezando a despertar y darse cuenta de las cosas. Nuestra generación en general está muy informada gracias a Internet y a que tiene el acceso y la capacidad de llegar a longitudes a las que previamente, como jóvenes, nunca habíamos podido llegar. De hecho, tenemos más voz y más poder para decidir lo que queremos ver en los medios de comunicación. Además, las grandes empresas se están empezando a dar cuenta de que pueden ganar mucho dinero aprovechando esta tendencia, por lo que también son grandes contendientes en el impulso de esta ola.

¿Qué sientes con respecto a esta idea del feminismo como una tendencia y como algo que de repente se volvió cool?
Muchas personas podrían argumentar que el feminismo como una tendencia se está convirtiendo en algo superficial, en una versión frívola de lo que realmente es y lo que representa. Honestamente, nos alegra que se trate de una tendencia, pues eso hará que el mensaje se disemine. Gracias a su majestad Beyoncé, las jovencitas pueden sentarse en clase y decir: 'Sí, soy feminista', sin ser ridiculizadas por sus compañeros -algo que definitivamente no podíamos hacer antes-. El feminismo no es ninguna clase de hermandad ni un club al que sólo se puede acceder con invitación. Es justamente lo opuesto a eso.

¿En que están trabajando actualmente?
En nuestro segundo número de la revista impresa Sukeban Magazine, así como en Sukeban Girls -que es el nombre de nuestra compañía de fotografía y estilismo.

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Texto Tish Weinstock
Imágenes cortesía de Sukeban

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