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los diarios pornográficos de bruce labruce

El nuevo libro del cineasta nos presenta la divertida historia de su imprevista carrera en la pornografía y el cine independiente.

por Nadja Sayej
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30 Agosto 2016, 7:25am

Bruce LaBruce, el cineasta canadiense, escritor y fotógrafo -más conocido por sus largometrajes Hustler White y The Raspberry Reich- acaba de publicar un nuevo libro: Porn Diaries: How to Succeed in Hardcore without Really Trying [Diarios del porno: cómo triunfar en el hardcore sin mucho esfuerzo]. La presentación del libro tuvo lugar en el legendario club gay de Berlín, Ficken3000 (que significa "follar3000" y tiene un cartel sobre la barra que dice "Difunde la vergüenza").

El local, sórdido y lleno de espejos, estaba abarrotado y una multitud de gente con bombers esperaba haciendo cola en una calle del barrio de Neukölln. LaBruce se abrió paso entre la multitud mientras hacía fotos a la gente con su iPhone, que luego subió a Instagram. Después cogió un micrófono para presentar la pieza y calentar el ambiente: "Creo que todos lleváis demasiada ropa ahora mismo; es hora de desnudarse", dijo.

Esta fue la introducción perfecta para su nuevo libro, una colección de escritos sobre pornografía. Desde divertidos diarios de rodaje hasta fotos de estudio y un paseo a través del diálogo interno de LaBruce, el libro incluye fotos que ha ido haciendo a lo largo de los años para varias revistas y entrevistas con leyendas del porno, así como ensayos, artículos y retratos del director. "Porn Diaries es algo así como un fanzine de lujo", dijo LaBruce. "El libro explora una gran cantidad de temas, como mi filosofía sobre el camp, mi filosofía de la homosexualidad, mi filosofía de la cinematografía... Hay muchas filosofadas aquí dentro".

El significado del subtítulo del libro es un tema aparte: How to succeed in hardcore without really trying [Cómo sobrevivir en el hardcore sin mucho esfuerzo] nos lleva a plantearnos ciertas preguntas. ¿Esforzarse es algo tan malo? LaBruce no lo cree así, pero apela a su propio destino impredecible. "Con 'sin mucho esfuerzo' me refiero a mi propia experiencia, ya que nunca me propuse ser pornógrafo", dijo. "Creé mis primeros cortometrajes en Super 8 y mis primeros tres largometrajes como películas de autor con contenido sexual explícito, pero conforme fui ganando fama como pornógrafo, y junto a mi productor Jürgen Brüning, decidimos empezar a hacer porno 'real'". Esa fue la época en que Brüning fundó la primera productora porno de Berlín, Cazzo Film, en 1996. "Empecé a hacer películas narrativas de autor con actores porno y a hacer dos versiones: una erótica y otra explícita", dijo LaBruce, que tiene dos versiones de sus películas Skin Flick, L.A. Zombie y The Raspberry Reich.

El libro es muy entretenido y algunos diarios de producción son muy divertidos también. En ellos describe los problemas que tenían los actores con algunos guiones y que el catering del rodaje sabía a comida de cárcel. El libro es mucho más que solo sexo y LaBruce es como el hombre que se esconde detrás de la cortina y luego la abre para revelar la realidad del cine porno que ese esconde detrás de su fantasía cuidadosamente editada. 

"Siempre he sentido interés por las convenciones y los mecanismos de la pornografía y mis películas tienden a llamar la atención hacia estos aspectos, y en cierta forma los destruyen", explica. "He hecho un buen trabajo dentro de las convenciones de la pornografía, pero cuando trabajo me gusta innovar e intentar que mi trabajo sea lo más parecido a una película narrativa. También suelo presentar a personajes que son cineastas o pornógrafos, lo que da pie a una película dentro de la película. Eso crea una cierta distancia hacia el contenido sexual y hace que las personas tomen consciencia de su público y de las convenciones pornográficas. Una vez un crítico de Flash Art dijo que era el 'Brecht pornográfico'".

El libro también habla de los desafíos que te plantea el cine independiente, que requiere paciencia, trabajo duro y ajustes sin fin. En uno de los diarios de producción, LaBruce está de los nervios, discute con los asistentes de producción, lidia con diseñadores de vestuario amateurs y jura que la casa donde está grabando está embrujada, pero parece haber algo que le hace seguir adelante.

"Siento un extraño impulso que me obliga a hacer películas, a pesar de que resulte un gran desafío. Si después de un determinado período de tiempo no hago una película, me empiezo a deprimir y a poner ansioso", dijo LaBruce. "Lo que realmente me hace seguir adelante es la respuesta que recibo de la gente, de las personas que me cuentan cómo mis películas les ha influido o inspirado y que me animan a continuar".

Este libro es como una secuela de sus memorias de 1998, The Reluctant Pornographer, que era una colección de sus columnas para algunas revistas canadienses. Esta colección incluye escritos más recientes de LaBruce y diarios de grabación de la película L.A. Zombie. En un diario de producción de The Raspberry Reich en 2002, LaBruce escribe sobre una pelea que tuvo con uno de sus directores de arte, que no quería que cubriera las paredes del apartamento de la pandilla con los retratos de terroristas famosos, incluyendo el de Osama Bin Laden. 

Hoy en día, el trabajo de LaBruce y sus referencias al terrorismo tienen un significado diferente. "No creo que el terrorismo siga siendo tan glamuroso como solía ser", dijo LaBruce, que se inspiró en los grupos terroristas radicales de izquierda de la década de los setenta, como Red Army Fraction y The Weathermen, y que recuerda con una imagen "sexualizada". "Todas estas fracciones creían en el amor libre".

A sus 52 años aún sigue rodando películas porno. Su corto más reciente, Refugees Welcome -que lanzará Erika Lust Films-, es una historia de amor entre un poeta checo y un refugiado sirio en Berlín. También acaba de terminar la producción de una película llamada The Misandrists, que trata sobre un grupo de terroristas lesbianas y feministas que planean una revolución sexual con pornografía lésbica. "Incorpora aspectos de pornografía erótica de los setenta, melodrama e incluso toques de comedia romántica", dijo. "También es muy político y claramente feminista".

El amor libre de sus películas es acorde a la propia filosofía del amor de LaBruce, y la afirmación del personaje Gudrun de The Raspberry Reich, que dice que la monogamia heterosexual es una "construcción burguesa que debe ser destruida". Este es un reflejo de la propia perspectiva antimonógama de LaBruce. "Formo parte de un matrimonio abierto y me enamoro de otras personas sin parar", dijo. "¡Tienes que compartir lo que tienes!".

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Texto Nadja Sayej
Imágenes cortesía de Bruce LaBruce