Corinne Day 

una conversación íntima con la modelo que lleva triunfando desde 1993: kate moss

Cuando hace casi un año que Kate Moss cumplió 40 años, retrocedemos en el tiempo 20 años hasta diciembre del 1993, cuando apareció por primera vez en la portada de i-D, en su número 123, The Smart Issue.

por i-D Team
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06 Noviembre 2014, 4:20pm

Corinne Day 

"Me encanta la realidad, cosas como un mal gesto, miradas ausentes, la delgadez... es algo normal entre los adolescentes. Las mujeres han olvidado cómo es ser joven". Esto es lo que declaró la fotógrafa Corinne Day a principios de este año, cuando cogió a una colegiala delgaducha de Croydon y contribuyó a redefinir el ideal de belleza de los 90; y con ello, creó uno de los principales fenómenos de la moda de la década.

Ese fenómeno era la minimodelo Kate Moss. Kate Moss tiene 19 años, mide un metro setenta descalza y pesa unos 47 kilos. Su rostro y cuerpo hicieron llegar a las pasarelas y a las revistas de todo el mundo un sinfín de modelos esqueléticas, acompañadas de artículos en los periódicos denunciando la promoción de lo que algunos veían como un ideal de belleza inalcanzable para la mayoría de las mujeres. El descontento que causó esta nueva visión de la belleza volvió a ser objetivo de la prensa hace cosa de unos meses, después de que Vogue publicara una serie de fotografías de Day que mostraban a una Moss holgazaneando en una habitación desordenada en ropa interior barata. "¡Pedofilia!" alertaban los titulares. Pero Kate Moss ya cumplió su mayoría de edad, y lo que sorprendió fue cómo se impuso este nuevo orden.

En el 93, la moda ha tenido que enfrentarse a la realidad. La extravagancia excesiva se ve ahora como un toque desagradable. El interés ha girado hacia un movimiento que rechaza el brillo a favor de una aceptación de la agitación política y económica del momento. La realidad se está colando en el mundo hermético de la alta costura. El cambio actual del énfasis en el estilo va del brillo extremo a un eclecticismo más individual. Tras el glamour poco natural de los 80, tenían que llegar los cambios. La perfección se ha vuelto aburrida. La gente quería algo que fuera menos artificial, una alternativa a la buena imagen convencional.

Todo esto coincidió con la revolución que se estaba llevando a cabo en la fotografía editorial. Fotógrafos como Day, Nigel Shafran, el novio intermitente de Kate, Mario Sorrenti, David Sims y Juergen Teller estaban tan interesados en la personalidad como en la proporción. Ya no buscaban a chicas que pudieran 'dar' a la cámara en el viejo sentido de la palabra, tampoco es que pudieran calificarlo de realidad, puesto que la moda por necesidad requiere una dosis de ilusión, pero sí que fue un paso hacia la dirección correcta.

Kate es el rostro de la belleza sin artificio, sin los vestidos de alta costura y tacones altos, sin el colágeno y la silicona ni la mitad de la selección de cosméticos de Harvey Nichols. Con el pelo sin lavar y calzando Adidas, refleja la realidad, o al menos una versión de la realidad que ve la belleza como algo más profundo que una serie de imperfecciones que hay que disimular. Se trata de cambiar la visión de lo que la gente cree que es aceptable. Tradicionalmente, las imperfecciones de las modelos se han escondido mediante el maquillaje y los trucos de cámara. Hoy, la idea es aceptar a las chicas por lo que son, incluso si se desvían de la idea tradicional de 'belleza'.

Había llegado el momento de que Kate empezara a hacer el agosto. Tras años de trabajo no pagado para revistas inglesas como esta, empezaron a llamarla para una megacampaña de Calvin Klein con la sensación de las adolescentes americanas Marky Mark, para anuncios de televisión del Vauxhall Corsa, para promociones de Versace, para ser el rostro de Obsession de Yves Saint Laurent y para cientos de fotos de portadas y páginas de revistas de moda. Su vida privada empezó a ser el objetivo de las columnas de cotilleo, cada uno de sus movimientos quedaba documentado en los tabloides y se convirtió en el rostro que representaba la nueva ola de talento de la moda británica que estaba empezando a tomar el mundo.

Sin embargo, su aspecto no había cambiado. Tanto si andaba con sus compañeras supermodelos en alguna glamurosa discoteca o con sus amigos por Portobello Road, seguía llevando tejanos desgastados y el pelo recogido en una coleta desecha. Eso es parte de lo que la hace especial, parte de lo que la eleva por encima del resto de superesqueléticas que ahora son una parte aceptada dentro del circuito de moda internacional. ¿Y sus otras características distintivas? Observa la extraña combinación de inocencia y sexualidad de estas fotos y juzga por ti mismo.

¿Dónde estás y cómo es el ambiente que te rodea? Estoy en París, en mi piso de alquiler, y está muy bien.
Descríbete en tres palabras. ¡Ay Dios! Menos mal que me he tomado un café antes de esto. Hmm, no sé. ¿Puedo responderte luego a esta? No te diría sexy. No creo que sea divertida, pero algunos amigos creen que sí lo soy... Puede que a veces. ¿Qué más? No sé.

¿Cuál es tu grupo preferido?
Oh, tengo un montón. Me gustan los Rolling Stones y Radiohead y Suede y... The Velvet Underground.

¿Y tu disco preferido?
De eso no estoy segura, pero durante un tiempo fue el Venus As A Boy de Björk.

¿Cuál es la mejor forma de pasar un domingo por la tarde?
Descansando. No haciendo nada. Como ayer, vi la antología de EastEnders y cociné. No me gusta cocinar pero me gusta comer, así que mis amigos cocinan y yo como. Luego nos quedamos charlando y bebiendo vino, jugamos al chaquete y vimos vídeos. Nada muy emocionante, pero fue un buen día.

¿En qué gastas la mayoría del dinero?
En ropa, seguramente. No es que compre muchísima, pero gasto más en eso que saliendo por ahí.

¿Cuál es tu diseñador favorito?
John Galliano, Helmut Lang, Martin Margiela, Vivienne Westwood.

¿Y tu prenda favorita?
Vivienne me acaba de dar un montón de cositas y hay un vestidito de angora rosa que es muy mono. Oh y lo he intentado de verdad, pero no puedo deshacerme de mis Adidas.

¿Qué es lo que haces en tu tiempo libre?
Quedo con amigos en casa para escuchar música y charlar... oh, ¡y voy de compras! ¡Muy a menudo!

¿Cuál es tu idea para una noche de marcha perfecta?
Ir a un restaurante y luego ir a una discoteca donde estén todos mis amigos. Una discoteca en Londres, una que mole. ¿Y con quién tendrías tu cita ideal? Keanu Reeves. Ooh, hay un montón de gente que creo que es sexy.

¿Tu primer flechazo?
Fue con Matt Dillon, pero en el colegio tuve mi primer flechazo con un chaval llamado Scott Wilson. ¡Fue un gran flechazo! Una vez nos dimos unos besos, pero después de eso nos hicimos amigos. Tenía 14 años, creo. He visto a Matt Dillon en discotecas, pero no fui a flirtear con él. Tiene mala fama en Nueva York y eso me echó para atrás.

Cuando hiciste la campaña de Calvin Klein con Marky Mark, ¿te gustó?
No, la verdad es que no. Yo tampoco le gusté a él, creo. No éramos el tipo el uno del otro. Para mí era como esa especie de colega joven, muy joven, y a él le gustan las chicas con un buen culo y tetas grandes y esa mierda, y yo no entro exactamente dentro de esa categoría.

¿Qué se siente al ser objeto de tanta atención masculina?
No sé si soy un sex symbol, creo que no lo soy. ¡No lo sé! Es gracioso que los adolescentes quieran tener fotos mías en la pared de su habitación. La gente ya no liga conmigo tanto, estoy convencida de que ahora resulto intimidante, antes solían ligar conmigo mucho más.

¿Cuál es la mejor frase para ligar que has escuchado?
Mi exnovio (Mario Sorrenti) me dijo que quería hacerme fotos. Consiguió mi teléfono y me llamó para decirme que quería hacerme modelo. Fue divertido. Yo no tengo una frase, simplemente flirteo.

¿Cuánto necesitas para emborracharte?
¡Mucho! Depende, si he comido puedo beber toda la noche, pero depende de las circunstancias y de qué otras cosas haya hecho. Bebo gin-tonics. ¡Son deliciosos!

¿Cuál es tu peor defecto?
No saber cuándo decir no, cuando parar con algo. Saber cuándo decir no, pero no decir no. Saber que debería hacer algo, pero no hacerlo, ese es uno de mis grandes defectos. Oh, y no devolver la llamada a alguien y no mantenerme en contacto con mi familia.

La pregunta aburrida: ¿siempre quisiste ser modelo?
No. Quería viajar, pero no sabía cómo hacerlo. Pensaba ir a la universidad y estudiar turismo o algo aburrido como eso. Gracias a Dios que no lo hice porque ahora estaría sentada detrás de un mostrador de alguna agencia de viajes.

¿Cómo eras antes de empezar tu carrera como modelo?
En el colegio era bastante tímida. Era una chica de la que todos los chicos querían ser amigos, no la chica que les gustaba a los chicos. No tenía novio, era solo una más de sus colegas para los chicos.

¿Rompiste alguna vez las normas?
Sí, ¡pero nunca me pillaron! Nada demasiado serio. Cuando éramos pequeños solíamos ir a Tesco y robar cosas, aunque en verdad yo nunca robé porque no podía hacerlo, me entraban demasiado paranoias, pero mis amigos solían hacerlo y yo me quedaba vigilando para que nadie los pillara.

¿Deberían legalizar el cannabis?
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¿Fumas? Sí. ¿Quién va a decir 'no, no, ahora no'?
Ya nadie lo esconde, no es como una droga. La gente simplemente lo saca y se lía un porro.

Hubo varios rumores en París el mes pasado de que muchas chicas estaban abusando gravemente de drogas para reducir peso. ¿Hay algo de verdad en eso?
Nunca he tenido ese nivel de paranoia con mi peso, así que nunca llegaría a ese extremo, y no conozco a nadie que lo haría. Bueno, lo cierto es que creo que conozco una persona que sí lo hace, pero solo es alguien que vive con un amigo mío. No creo que haya muchas chicas que lo hagan.

¿Tienes que preocuparte por lo que comes?
No. Nunca he seguido una dieta. Pero puedo engordar. Cuando estoy en París durante los desfiles pierdo peso porque voy corriendo de un sitio a otro, pero si estoy en LA o Nueva York me relleno un poquito. No es que suba un montón de peso, pero la gente lo nota.

¿Alguna vez has querido cambiar el look esquelético de Kate Moss por las curvas de Helena Christiansen?
Sí, todo el tiempo. ¡Siempre quise tener implantes de silicona! Ahora no lo haría, pero cuando era más joven pensaba 'sí, por supuesto, quiero tetas'. Estaba desesperada por tener tetas. Todavía me gustaría tener un poco más de las que tengo, pero a menos que crezcan un poco...

Pero se dice que la personalidad es más importante que la proporción en las modelos ahora mismo.
No creo que eso sea realmente cierto. Creo que es más bien que los fotógrafos muestran más de qué van en lugar de mostrar de qué van las chicas, ¿me explico? Dicen que es más real, pero solo es más real para ellos, no es realmente real. A veces ni siquiera es algo real para la modelo, solo es real para el fotógrafo porque es el intérprete, el que tiene la visión. Sin embargo, ahora la personalidad es muy importante, la sensibilidad. Es algo más que una foto con unas prendas de vestir porque eso es algo aburrido, para eso mejor hacer fotos de catálogo. Ahora tienes que poner emoción en ello, ha cambiado.

¿Hay algo que no harías en una sesión de fotos?
No llevaría pieles, pero no es algo que te pidan ya muy a menudo. Depende de la época y del día y de quién sea el fotógrafo. Puedes decir que sí a alguien solo porque le conoces y sabes que las fotos no se utilizarán fuera de contexto. A veces, ves la ropa que tienes que llevar y piensas '¡qué asco!', pero es tu trabajo, así que te la pones y haces que funcione.

Seguro que te gusta que te hagan fotos.
¡No! Ahora no me importa estar en el set, pero me siguen sin gustar las fotos. Pero lo peor de todo son los fotógrafos de incógnito, ni si quiera sabes cuándo te están haciendo una foto y luego al día siguiente está en los periódicos y piensas '¡mierda!'. Es muy molesto.

¿Te ha cambiado el éxito?
Hasta cierto punto sí que te cambia, incluso aunque no quieras. No puedes evitarlo, tu ambiente y tu vida es muy diferente. Pero sigo siendo la misma persona, solo afecta a tu aspecto exterior.

¿Crees que tu éxito cambió algo en el mundo de las modelos? ¿Preparó el camino para la aceptación de chicas que no cumplían los criterios de las modelos tradicionales?
En cierto modo sí, pero la industria de la moda es como un rebaño de ovejas, si una persona hace algo, todo el mundo va a repetirlo. De todas formas, creo que es genial, porque ahora hay tanto chicas grandes como pequeñas, en lugar de haber solo un tamaño y forma aceptable.

¿Qué es lo más importante para ti ahora: el dinero, la fama o el sexo?
Oh, ¡el sexo por supuesto! Mejor que el dinero o la fama, tiene que ser el sexo.

¿Alguna vez tienes paranoias sobre tu aspecto?
A veces me levanto por la mañana y me miro al espejo y pienso mierda, no tengo buen aspecto. De hecho, ahora mismo no tengo muy buen aspecto, tengo que ir a un salón de bronceado porque soy muy pálida y blanca.

Otra pregunta aburrida: ¿qué estarás haciendo dentro de diez años?
No quiero seguir siendo modelo durante tanto tiempo como Lauren Hutton, pero no sé qué otra cosa voy a hacer. Algo saldrá. Pensé en la fotografía, porque cuando estás en el set aprendes un montón sobre imagen y sobre cómo funciona todo, pero no lo sé. Muchos de mis amigos son fotógrafos y en realidad no quiero ser uno de ellos.

Hubo un poco de furor a principios de año con unas fotos en ropa interior que hiciste para la Vogue británica que llegaron a ser tema de portada porque se dijo que parecías menor de edad.
Eso fue un poco raro. Pude haber dicho algo sobre ello cuando ocurrió, pero eso habría significado entrar en su juego, así que me quedé callada. Causaron un alboroto de la nada. Siempre se va a escribir cosas sobre ti que no son ciertas, pero al final del día se te va de la cabeza, lo tienes olvidado. Quiero decir, yo pensé 'Ay Dios, es terrible lo que están diciendo, pedofilia, ¡puaj!' Pero no puedes dejar que eso te fastidie.

Ahora Tania Court (la chica de la portada del número de octubre de i-D) está apareciendo en los periódicos con historias de si es o no anoréxica.
Es delgada, pero también lo son muchas otras chicas. ¿Qué es lo que se supone que tiene que hacer? ¿Dejar de trabajar para que la gente esté contenta y deje de preocuparse de que supuestamente podría inducir a las chicas a la anorexia o hacer que se sientan inseguras con su cuerpo? No va a decir que no al trabajo. Es cosa de la gente que la contrata, ellos son los que le están pagando, si a ellos no les importa lo que dicen los medios, ¿por qué tendría ella que preocuparse? A mí me pasa lo mismo, pienso: 'Oh Dios, ¿qué es lo que voy a hacer? ¿Comer y ganar peso y entonces estarán contentos?' ¿Por qué tendríamos que intentar complacer a la gente que no tiene nada que ver con nosotros o nuestras vidas?

¿No te preocupa que pueda haber algo de verdad en las acusaciones que dicen que las modelos afectan de forma negativa a la percepción que las mujeres tienen de ellas mismas?
Las mujeres siempre se van a preocupar de su aspecto. Cuando Cindy era la chica de moda, todo el mundo quería implantes de silicona para tener tetas grandes. Ahora se dice que la gente se va a volver anoréxica porque las modelos tienen una figura delgada. No creo que las mujeres sean tan estúpidas como para mirar una revista y pensar 'Oh Dios, tengo que ser así de delgada para ir a la moda'. Siempre que se sientan bien consigo mismas, no van a preocuparse sobre qué es lo que hay en las revistas de moda. Al menos espero que no lo hagan.

Por último: ¿eres una exiliada fiscal?
¡No te lo voy a decir! En realidad, no podría serlo: el hombre de los impuestos vendría a buscarme. No hablo sobre dinero, es algo completamente insensible. Te dicen cosas ridículas, y si hablas sobre ello con gente normal te dicen 'joder, ¿por qué no nací atractivo'. Eso es lo que alguien me dijo el otro día. Quiero decir, yo trabajo duro, pero se trata solo de otro tipo de trabajo. De todas formas no me gusta hablar de ello.

Pero tú ganas una fortuna, ¿no es importante el dinero?
No, no es importante ser rico, solo es importante para todo el mundo tener algo de dinero. Tener solo un poco está bien.

Créditos


Texto Avril Mair
Fotografía Corinne Day

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