king jedet o cómo acabar con los prejuicios que rigen la belleza masculina

'Nos vamos a morir, ¿no? Hagamos al menos lo que nos dé la gana mientras estemos vivos'.

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31 mayo 2017, 8:21am

Hace apenas medio año, la vida de Jedet era muy tranquila. O al menos lo era más que ahora. En tan solo cinco meses, este joven de 24 años ha revolucionado Internet con sus tuits, sus fotos en Instagram y, sobre todo, sus vídeos en Youtube. Un auténtico influencer que pincha en discotecas, escribe y, si es necesario, da discursos sobre aceptación y tolerancia entremezclados con algún hilarante tutorial de belleza.

Dicho así, no hace nada que no le distinga de los demás youtubers, pero lo cierto es que su imagen es lo que le desmarca del resto. La importancia de Jedet radica en su estilo, un desafío constante a los ideales de belleza a los que estamos acostumbrados. Una concepción de belleza que no es usual ver en España y que con figuras como la suya, hacen que poco a poco nuestro país abra su mente.

Con motivo de la semana global de la belleza en i-D, hablamos con Jedet sobre la diversidad que existe en España, sus referentes a la hora de expresar su estilo y las consecuencias que tiene desafiar los cánones impuestos por la sociedad.

En Instagram te describes como escritor, DJ, youtuber y leona, pero, ¿quién hay detrás de Jedet?
¡En realidad no tengo ni idea! Soy una persona que usa las redes sociales para expresarse. Aunque soy muy inseguro, intento combatir toda esa inseguridad con fuerza y retos. Si algo me da miedo, me obligo a hacerlo.

Tu faceta más famosa es la de youtuber. ¿Cómo empezaste en ello?
Empecé hace cinco meses y fue porque entre los youtubers españoles no encontraba ningún chico que se maquillase y que además pudiese tomar como referente. Vi que en Estados Unidos había gente que hablaba de las cosas que a mí me interesaban, así que pensé: "¿Por qué no hacerlo yo y hablar de temas que a mí me interesan?". Al fin y al cabo, mi canal no es solo sobre maquillaje sino sobre ser tú misma y que te dé igual lo que opine el resto.

Es sorprendente cómo en apenas unos meses has conseguido una repercusión enorme, sobre todo en Youtube, pero también en el resto de redes sociales. ¿A qué crees que se debe esto?
Yo también he flipado con eso. Creo que tiene que ver con que la gente ve a un chico que se maquilla y les llama la atención. Entonces entran y ven que también hay un mensaje, no solo una imagen, y se quedan.

¿Te ha cambiado esta repentina fama?
Me ha cambiado muchísimo. Ahora vivo de esto. Realmente me cambió en el momento en el que me di cuenta de que tengo una voz que puedo usar para ayudar a los demás y que lo que yo diga tiene una repercusión. Por ejemplo, este viernes voy a pinchar en una discoteca para recaudar fondos para lo que está ocurriendo en Chechenia. Esto no podría haberlo hecho sin que me conociese la gente.

En tus vídeos y posts en redes enseñas una imagen muy llamativa de ti. ¿Cómo defines tu estética?
Como un vómito (risas). Literalmente. Mi estética no está planeada, voy cogiendo un poco de aquí y un poco de allá y por eso siento que es como un vómito. Yo creo mucho en el "más es más".

¿Cuáles son tus referentes?
Desde John Waters o las chicas Almodóvar —las antiguas, no las de ahora— a las Kardashian, pasando por el trap, el rap, el hip hop de los 90… Ya te digo, es como un vómito y voy cogiendo de todos lados. Pero sin ser consciente de ello, ¿eh? Que luego ya pienso y digo: "Ay, claro, esto lo has hecho inspirado por esto otro".

Esos referentes me imagino que serán físicos, pero a la hora de hablar en tus vídeos y tener un discurso más "activista", ¿te inspiras en alguien?
Yo no me considero activista. Lo digo porque hay muchos activistas que me consideran un insulto. Yo simplemente lo que hago es hablar de mi experiencia, de las cosas que me pasan, y en eso no tengo referente. A mí me pasa algo y ¡pum!, lo cuento. O me veo un tutorial sobre algo y ¡pum!, lo hago. Pero en eso no tengo referencias, simplemente uso mi experiencia para contar cosas. Soy una persona muy natural a pesar de tener una estética muy artificial y eso acerca a la persona que ve mis vídeos y le transmite confianza. Hay gente que escribe un diario y yo lo hago online.

¿Has recibido comentarios negativos por ser diferente?
Por supuesto, muchísimos. Ha llegado un punto en que yo ya no leo los comentarios en mis vídeos de Youtube, y en Instagram menos porque hay algunos muy bastos. A mí me han llegado a decir en un vídeo: "Si te viera por la calle, te mataría a martillazos". Es muy heavy. Pero por otro lado también existe un feedback tan bueno y tan positivo que me hace seguir en esto.

Para alguien que no esté acostumbrado a otros cánones de belleza, tu imagen puede resultar extravagante. ¿Qué implica para ti desafiar los cánones de belleza?
Yo antes era un chico con su tupé, su barba y digamos que socialmente "normal" en cuanto a cánones de belleza. Con el tiempo sentí la necesidad de expresarme y de vestirme así siendo consciente de que tendría que renunciar a muchas cosas y que tendría que aceptar muchas otras. Por ejemplo, aceptar que me miraran tanto para mal como para bien, ser como un semáforo e ir por todos lados llamando la atención y, por supuesto, lidiar con cierta soledad.

Es decir, cuando tú eres un chico que se viste como yo, que no entra dentro de esos cánones de belleza, y mucho menos en el mundo gay, tiene que aceptar que seguramente se quede solo. Yo antes ligaba una barbaridad y ahora ligo muchísimo menos porque no me ven como a una persona, ¿sabes? Me ven como a un ser. Y no tiene que ver con la fama o con que te conozcan de internet, tiene que ver con que no entienden lo que eres y no saben dónde encajarte. Algunos gays me ven como una chica, pero como el colectivo sigue con ese estereotipo de tener que aparentar masculinidad porque parece que lo femenino está mal, no saben cómo etiquetarme.

Yo lo acepto y espero que algún día esto cambie para los que vienen detrás de mí no tengan que vivir las cosas que yo vivo. Ya no a nivel romántico, sino por el odio o el rechazo que vivo día a día en la calle. Que también recibo apoyos positivos, no me estoy quejando. Pero por ejemplo, el otro día fui al supermercado y tuve que poner una hoja de reclamación porque dos dependientes se rieron de mí por llevar un puto vestido. A mí eso me parece ciencia ficción porque mi imagen me parece normal.

¿Crees que hay que seguir avanzando a la hora de desafiar los ideales de belleza en España?
Creo que sí, cada vez hay más personas que hacen lo que les da la gana estéticamente. Ya no hablo de un chico que se maquille, sino chicas que se visten como quieren o que incluso se tatúan la cara. Nos vamos a morir, ¿no? Hagamos al menos lo que nos dé la gana mientras estemos vivos.
También tú al vestir como quieres y al expresarte con tu apariencia, en cuanto sales a la calle estás lanzando un mensaje. Te puede gustar más o menos, pero esto es lo que hay. Esta es la sociedad de hoy en día y es lo que tienes que ver. Si te gusta, bien. Y si no, mira a otro lado pero respétame.

¿Cómo ves la belleza en nuestro país?
A mí no me suelen gustar las personas que le suelen gustar al resto, y hablo tanto de chicas como de chicos. Me gusta mucho lo artificial, lo degradado… Yo encuentro bellísima a Amy Winehouse y a otra persona le puede parecer feísima. O por ejemplo, Yung Beef me parece de los tíos más atractivos que hay en España ahora mismo. No me gustan los Ken y creo que hay mucho Ken y mucha Barbie. Cada uno puede ser como quiera pero eso a mí no me gusta, no me atrae como ser humano. Me aburre y no me cuenta nada. A mí me gustan las cicatrices, los tatuajes, las miradas, las imperfecciones, aspectos que me cuenten algo…

¿Qué significa para ti el hecho de maquillarte?
Cada vez me da más pereza porque la gente lo asocia tanto a mí, que esperan que vaya a los eventos como una puerta. Para mí el maquillaje y los retoques estéticos en mi caso tienen que ver, más que con la inseguridad, con una cuestión de género y de identificarme con lo que veo en el espejo. Yo me miro y veo las cosas que quiero cambiar de mí y el maquillaje me ayuda a acercarme a ello. Yo no quiero a día de hoy operarme y ponerme unas tetas pero sí que me veo y quiero feminizar ciertos rasgos de mi cara. Y eso lo consigo inyectándome en los labios, con tratamientos, con maquillaje… El maquillaje me acerca a eso que yo quiero ver cuando me miro al espejo. Me ayuda a ser quien soy de verdad.

Con esto, hay gente que me ha tachado de hipócrita, porque dicen que yo promuevo el amor propio, pero luego me retoco los labios. A lo mejor, los labios me los retoco por feminizar algunos de mis rasgos. En Internet se confunden mucho las cosas.

Uno de las facetas que más llama la atención a la hora de ver tus vídeos es que no solo te centras en tu imagen sino que además usas esa plataforma para hacer activismo online y extender tus mensajes. ¿Crees que hace falta más gente en Internet que propague mensajes similares de tolerancia?
Más que personas que propaguen mensajes de tolerancia, hacen falta personas auténticas. He visto a gente que lo ha intentado y se le ha visto el plumero porque les queda muy forzado. Si tú ya eres auténtico, estás propagando una tolerancia. A lo mejor tus mensajes no encajan pero de esta manera demuestras que tienes sentimientos, que eres una persona normal, que tus ideas son lícitas y que nadie tiene por qué agredirte por ser diferente o simplemente por tener un pendiente donde te salga de las narices.

Últimamente se ha puesto de moda la tolerancia y la promoción de mensajes de positivismo. Se nota cuando alguien piensa eso de verdad y cuando alguien lo dice por las visitas. ¿Hacen falta? Puede ser. Pero sobre todo hace falta gente auténtica y no personas que lo que quieren es sacar beneficio de ello. He conocido a gente que iba de abanderada del anti-bullying y luego he visto cómo acosaban a otras personas por gordas, feas y pobres. Hay mucha hipocresía.

Tienes seguidores muy jóvenes en tus redes. ¿Crees que tu estilo y tu activismo pueden abrir un nuevo camino en lo que se conoce como "belleza" en nuestro país?
Yo creo que sí. A mis pinchadas o por la calle me vienen chicos con los labios rojos o a lo mejor van vestidos como yo y flipo. Muchas veces pienso: "¿Cómo eres tan valiente? Al fin y al cabo yo tengo 24 años pero tú tienes 17 o 18 y todavía vas al instituto". En cierta manera sí está influyendo porque la gente no lo percibe como una moda. Yo al menos no me lo tomo así. Yo me maquillo pero no estoy diciendo que te maquilles, sino que descubras lo que a ti te gusta y lo hagas, siempre y cuando no hagas daño a nadie.

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Texto Manu Barrena
Imágenes vía @jedet_