Pase lo que pase siempre nos quedará Britney Spears, la 'celebrity' que necesitábamos

En medio de esta crisis, solo la Princesa del Pop ha demostrado ser digna de nuestro cariño.

por Alim Kheraj
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01 Abril 2020, 11:46am

Si hemos aprendido algo del coronavirus, es que la mayoría de los famosos pueden llegar a ser bastante ridículos. Desde los cuestionables cantos masivos del "Imagine" de John Lennon hasta la obsesión con aplaudir a los trabajadores de la salud de la India desde el balcón de sus hogares multimillonarios: las acciones huecas de personas famosas a la luz de una pandemia global han sido una fuente unificadora de diversión para el resto del mundo.

Por supuesto, algunas celebrities han hecho bien donando dinero a organizaciones que lo necesitan. Aún así, este altruismo puede ser difícil de tragar cuando esas mismas personas se lamentan de estar atrapadas dentro de sus mansiones de Calabasas practicando el distanciamiento social. Chicos, algunas personas están aquí compartiendo un solo baño con ocho personas.

Del mismo modo, es difícil sentirse comprometido cuando las estrellas están desenterrando enemistades de hace 10 años y los chefs famosos están haciendo el ridículo en TikTok con sus hijas mientras despiden a 500 personas que trabajan para ellas. Nunca la brecha entre el resto de la sociedad y los estilos de vida de los ricos y famosos ha sido tan evidente y discordante.

Sin embargo, una persona famosa ha demostrado su valía durante estos tiempos difíciles. Es la confirmación de algo que sospechamos desde hace tiempo y que ahora hemos confirmado: la única buena celebrity en el mudo es y siempre será Britney Spears.

Cuando el impacto de la pandemia se hizo evidente en el mundo occidental, no estaba claro que Britney emergiera como nuestra campeona del coronavirus. En una publicación de Instagram, se unió al mensaje anodino de "mantenerse positivo" al que muchos famosos han recurrido en estos tiempos de incertidumbre. Para ayudar a "hombres, niños y mujeres de todo el mundo", la cantante dijo que publicaría posturas de yoga en su página para ayudar a inspirar a las personas a "mantenerse sanas y fuertes".

A medida que la situación se fue agravando (y Gal Gadot comenzó a enviar mensajes a sus contactos pidiéndoles que cantaran esa canción de John Lennon), Britney se dio cuenta de que, en realidad, necesitaba ayudar a las personas. En una publicación de Instagram comunicó a sus seguidores que si tenían dificultades financieras podían escribirle un DM y les ayudaría a comprar comida o pañales para sus hijos.

El cambio más grande, sin embargo, ocurrió cuando Britney brilló en Instagram por su discurso socialista. Acompañado con el copy "La comunión va más allá de las paredes" con tres emojis de rosas rojas, la cantante de 38 años compartió algunas palabras de la escritora chino-australiana Mimi Zhu que parecían respaldar la redistribución de la riqueza y las huelgas generales. El camarada Spears había llegado.

Durante toda su carrera, Britney Spears ha sido muy subestimada. No es de extrañar que después de que ella compartiese la publicación, mucha gente en Twitter (principalmente hombres, seamos realistas) intentaron desacreditar su nueva postura política. Cuando más tarde dijo en una publicación ahora eliminada que había roto el récord de Usain Bolt para los 100 metros más rápidos en cuatro segundos, estas mismas personas fueron las que la desacreditaron (mira, si ella dice que lo hizo, ¿quiénes somos nosotros para decir que no lo hizo?)

Aún así, como la propia Britney dijo una vez: “La gente puede quitarte todo. Pero nunca pueden quitarte la verdad. Pero la pregunta es: ¿puedes manejar la mía? Esta declaración es la base de quién es Britney Spears, tanto como artista como persona. En los 22 años desde que fue impulsada a la fama en 1998 tras el lanzamiento de su sencillo debut "... Baby One More Time", la Princesa del Pop ha sido sometida a más escrutinio y críticas que prácticamente cualquier otra persona famosa viva.

El impacto de esto ha sido bien documentado, y el año pasado volvió a los titulares después de que las grietas comenzaran a aparecer en las restricciones legales a las que fue sometida después de su colapso público en 2007. Pero a pesar de la presión, la intrusión de los fans en su vida privada y el hecho de que su contribución artística a la cultura pop se haya pasado por alto con discreción, Britney se ha mantenido tan dulce y amable como siempre.

Esto ha sido expuesto a lo largo de su carrera. Dejando un lado el momento en que llamó a Justin Timberlake "pussified" después de que él lanzase "Cry Me A River", Britney ha evitado las disputas entre famosos, brindando respuestas sutiles donde era necesario, pero nunca comentando explícitamente ni llamando a nadie por su nombre. Ella siempre se ha mantenido en su carril, excepto cuando se necesitan represalias, como cuando defendió a su guardia de seguridad después de que sufriese un incidente xenófobo o ahora, cuando hizo una llamada a la revolución.

En comparación con algunos de sus contemporáneos, Britney es mucho más modesta en sus gastos. Durante el tiempo que ha estado en el ojo público, la cantante ha comprado en tiendas de todo a un dólar y, cuando se trata de moda, nunca ha sido realmente una de las que prioriza a los diseñadores sobre las marcas de streetwear. De hecho, Britney es una reina ahorrativa, a menudo reciclando looks de hace una década y mostrándolos en su Instagram. Parte de esto podría deberse a las restricciones económicas a las que está sometida desde 2007, y con esto queremos decir que sus finanzas no son las suyas. La cantante no puede acceder fácilmente a su supuesta fortuna de 59 millones de dólares y, en cambio, los tutores le otorgan una asignación (una posición que anteriormente ocupaba su padre). Si bien es probable que su dinero en metálico siga siendo una cantidad sustancial, Britney no puede salir y gastar frívolamente lo que le dé la gana.

Esta limitación financiera, y la tutela en general, podrían estar detrás de la defensa de Spears para la redistribución de la riqueza. Independientemente de sus intenciones, la tutela claramente pasó de ser un medio de protección a un modelo de explotación (un ex tutor la describió preocupantemente como un "modelo comercial híbrido" a principios de 2019).

Pero aparte del movimiento #FreeBritney, el consumo público de sus luchas personales le ha proporcionado a la cantante algo completamente único en el mundo de las celebrities: Britney Spears ya no tiene una imagen que proteger. Cuando su vida ha sido expuesta de forma tan cruel y a la vista de todos, no puedes mantener la postura que la mayoría de famosos mantienen en redes sociales. En otras palabras, Britney no tiene nada que demostrar y nadie a quien impresionar. Su Instagram no es un espacio para el cultivo de imágenes.

En cambio, si bien sus apariciones en televisión pueden estar muy construidas, el relato de Britney es una mirada sin filtro a la vida de una verdadera excéntrica, que proporciona un acceso auténtico a una de las estrellas más desconocidas del mundo. Más que cualquier entrevista o portada de la revista People, la cuenta de la cantante se ha convertido en un lugar donde Britney puede ser ella misma de manera inequívoca. Y esto deshecha la intención del resto de famosos de demostrar que su vida es como la nuestra. Britney Spears sabe que su vida, aunque es normal para ella, no es identificable para todo el mundo. Liberada de estos grilletes, puede dejar volar su extraña bandera. No es ni genial ni misteriosa, pinta acuarelas, dice que corrió 100 metros en cinco segundos, comparte memes de mamá yogui, fotos de Minions y hace divertidos desfiles de moda.

Da la impresión de que Britney ha creado un santuario lejos de un mundo que la desanima constantemente. Es un lugar de pureza casi ilimitada; una utopía para una mujer cuya vida puede, al menos desde afuera, parecer muy distópica. No es que Britney lo vea así. En su documental de 2008 For the Record, rechazó el término víctima. "Mira, no me gusta eso", dijo. "Me han colocado en esa categoría por alguna razón. Y odio eso porque me encanta ver a las personas aprovechar al máximo sus situaciones y ser positivas. Creo mucho en eso, es todo cuestión de perspectiva".

Cuando otras celebrities predican positividad desde sus lugares de privilegio, puede apestar a tópicos vacíos. Con Britney, gracias a su experiencia vivida, tales sentimientos parecen mucho más auténticos. Eso no quiere decir que otras personas famosas no experimenten traumas o luchas, pero hay una sinceridad inigualable, casi ciega, en todo lo que ella hace.

En este momento de incertidumbre, dificultad y miedo, los famosos se están presentando como nuestros aliados o nuestros antagonistas; la gran división entre nosotros y ellos se está ampliando. Solo una persona parece capaz de atravesar el puente entre la vida de la fama y el mundo de los menos afortunados: un icono de la cultura pop llamado Britney Spears. La única celebrity transparente.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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