¿Puede el streaming ayudar a los músicos afectados por la cuarentena?

Los managers de música evalúan cómo pueden recuperar las pérdidas.

por Bas Grasmayer
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26 Marzo 2020, 8:51am

Abre cualquier plataforma de redes sociales y es probable que veas un montón de notificaciones sobre live streamings. Con la cancelación de la música en vivo, muchos han recurrido a transmitir actuaciones desde el interior de sus hogares para acercarse lo máximo posible a la realidad. Para completar el panorama de la crisis, se encuentran las súplicas generalizadas pidiendo donaciones para apoyar a las personas y empresas que se sustentan gracias a la vida nocturna. De ahí salen los cientos de eventos para recaudar fondos, desde "Weird Stream-a-thon" de Patreon hasta el United We Stream de la escena del club de Berlín. ¿Pero qué viene después? ¿Puede el streaming realmente ayudar a paliar las pérdidas de los artistas?

Estamos justo al comienzo de la crisis del coronavirus. No será cuestión de semanas, sino de meses. En el hemisferio norte, existe la esperanza de que el clima cálido del verano disminuya la velocidad de transmisión del virus, sin embargo, actualmente no hay datos suficientes para proporcionar seguridad y los nuevos virus tienden a extenderse fuera de las estaciones normales de sus primos más establecidos. A medida que entramos en recesión a través de una caída económica mundial, sentiremos los efectos de este período en los próximos años.

"Es el peor momento para pedir dinero a la gente, porque todos estamos perdiendo", dice David Weiszfeld, fundador de la firma de análisis de música con sede en París Soundcharts y manager del artista de electrónica francés Petit Biscuit. Aunque también añade que "habrá algunas iniciativas interesantes [en este tiempo] que se mantendrán, como conciertos privados para los seguidores de Patreon".

Uno de los problemas con las transmisiones en vivo es que no hay modelos de negocios claramente establecidos para los artistas, y las donaciones son la forma más directa de monetización. Por esta razón, David sugiere que se trata más de la experiencia directa con los fans y artistas que intentan expresarse y comunicarse en un momento en que todos están preocupados. Con todo el mundo online, queda por ver cuántas personas podrán obtener ingresos significativos del streaming.

"Dumb" es lo que David Turner, autor del boletín semanal Penny Fractions, llama "la idea de que toda una clase creativa de personas en una pandemia global puede cambiar fácilmente su carrera y dirigirla de un día para otro hacia el vídeo en streaming", y argumenta que algunas de los casos de éxito deben verse como excepciones que confirman la regla.

Sebastien Lintz, fundador de la agencia digital NXTLI y director de sello Revealed Recordings fundado por el holandés DJ Hardwell, está preocupado por este nuevo fenómeno. "El problema con plataformas como Twitch es que compites con personas que han estado haciendo esto durante años, como los jugadores. Han configurado todas las microtransacciones, el hardware y saben cómo interactuar con su audiencia".

¿Entonces los músicos no saben cómo interactuar con su audiencia? Están frente al público todo el tiempo, después de todo. Sebastien explica que no es lo mismo con un streaming en directo. La mayoría de los artistas están acostumbrados a transmitir cosas al mundo: desde publicaciones en redes sociales y entrevistas, hasta la música misma. Sin embargo, los streamers experimentados agradecen a cada fan por cada donación en vivo, sin importar cuán grande o pequeña sea. "¿Cuántos artistas ves respondiendo a cada comentario agradable que reciben en las redes sociales? La gente tendrá que cambiar su mentalidad".

Argumenta que el verdadero problema es que los artistas no tienen su casa en orden en términos de modelos de negocio. "La gente estaba demasiado concentrada en los conciertos y nunca construyó su marca, porque eso es lo que tienes que hacer como músico. Necesitas crear independencia de un flujo de ingresos singular. ¿Qué pasa si pierdes el concierto o te haces daño?" Nunca nos hemos visto en esta situación, pero ahora ha pasado.

Como consejo básico, sugiere que los artistas se centren en un claro llamado a la acción cada vez que se expresen, para que los fans existentes o los recién llegados que se crucen en sus transmisiones en vivo, publicaciones en redes sociales o música sepan exactamente qué hacer para apoyar al artista. "Por supuesto, la gente querrá hacer algo para apoyarlo si está transmitiendo algo positivo a sus vidas. Pero tendrá que ser muy claro acerca de lo que quiere que hagan".

Discwoman proporcionó un gran ejemplo de esta transparencia durante un streaming con el fin de recaudar fondos que atrajo a 5.000 ravers digitales. Cuando las primeras restricciones para eventos llegaron a Nueva York, el colectivo de artistas femeninos y no binarios organizó un espacio vacío, instaló su hardware y consiguió que 10 artistas actuaran ante una audiencia global a través de Twitch. A lo largo de cada set de una hora, los detalles de Venmo o PayPal de los artistas estuvieron visibles en la pantalla en todo momento. Antes de la transmisión, Discwoman ya había estado experimentando con nuevas fuentes de ingresos en torno a su serie de podcasts DiscU, que instalaron en Patreon a principios de este año, y ya está recaudando alrededor de 400 dólares al mes.

Uno de los pocos artistas que tiene la suerte de tener un ingreso online de base asegurado a través de una plataforma de membresía es Sam Aaron, que ha inscrito a cientos de seguidores en su Patreon. El creador de Sonic Pi, una herramienta para que la gente 'codifique en vivo' la música, ha perdido 3 meses de salario hasta la fecha. "Desafortunadamente, [actualmente] perdí mi flujo principal de ingresos que proviene de charlas, presentaciones y talleres". Su plan es compensar la pérdida de ingresos haciendo vídeos tutoriales para la codificación de música en vivo. "Sonic Pi seguirá siendo libre", agrega, "eso es más importante ahora que nunca".

La educación también juega un papel importante en las transmisiones en vivo. El productor estadounidense Jauz ha estado realizando transmisiones regulares en Twitch desde septiembre. La "ruleta de demostración", como la llama, consiste en ver a Jauz trabajando en pistas que los fans envían. Las critica y muestra cómo hacer que las cosas suenen mejor, proporcionando a los fans información valiosa sobre su proceso de producción.

No hay escasez de conceptos. Mientras hablaba por teléfono con Sebastian, arrojó tantas ideas para que los artistas probasen que era imposible anotar la mayoría de ellas. "Enseña a las personas cómo tocar sus canciones, para que puedan entretener a sus vecinos cuando todo se bloquee como en Italia. Quién sabe, tal vez se vuelva viral".

Lo más importante aquí es que los artistas descubran lo que quieren hacer y lo que funciona con sus fans. Ya sea salir adelante de esta situación, como el diario de coronavirus de Charli XCX o las sesiones de entrenamiento de cuarentena de Diplo, que también empezó a jugar a diversos videojuegos mientras chatea con sus fans.

Entonces, ¿en qué deberían centrarse los artistas ahora? "En crear valor de marca", dice Sebastien, "desarrollar sus flujos de ingresos, publicar más. En lugar de una vez al mes, hazlo una vez a la semana. Dedica tiempo a hacer que tus ingresos sean más predecibles". Cita a Hardwell como un ejemplo, porque tiene su propio sello, su propia editorial y mantiene un ritmo constante de lanzamientos, lo que significa ingresos predecibles. "Y así puedes ahorrar tu dinero e invertirlo en algo".

"La música une a las personas", dice David de Soundcharts. "Tan pronto como este virus desaparezca, la gente querrá más streamings". Por ahora, eso significa adaptarse para sobrevivir, pero él tiene esperanzas e insta a los artistas a "prepararse para el día siguiente".

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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