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por qué britney spears será siempre un icono de moda (aunque te cueste creerlo)

Esta es la historia de una princesa que hizo lo que le dio la gana y el mundo se postró a sus pies.

por Jack Sunnucks
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23 Marzo 2018, 10:25am

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Medio mundo se hacía eco esta semanadel regreso de Britney Spears a la moda de la mano de Kenzo y su Collection Memento nº 2. Más allá de ser una hábil estrategia de marketing -fotografiada por el legendario Peter Lindbergh-, la campaña sirve como un oportuno recordatorio de que Brit es, de hecho, un icono de la moda para nuestros tiempos. Su amor por los brillos, el denim, los crop tops y las gorras de camionero está resucitando en la generación Z.

Teniendo en cuenta todo esto, pensamos que sería una buena idea repasar las grandes aportaciones que la princesa del pop hizo a la moda. Puede que así muchos se den cuenta del verdadero valor que tiene este icono pasado en nuestra cultura.

La Britney colegiala
Con su primer single, "Baby One More Time", Britney hizo más por el humilde uniforme de colegiala de escuela católica que nadie desde entonces, elevando la falda escocesa y la camisa blanca a un clásico adorado en fiestas de Halloween, drag queens y jóvenes en edad escolar. Esta era la Britney 1.0 en su gloria virginal falsa llena de esponjosas trenzas rosadas y coletas. Puede que no haya entrado en el léxico de la moda (¡qué genial sería que alguien se vistiese así para tomar una copa después del trabajo), pero personificó el encanto inicial de Britney, lo que implicó hablar mucho de Dios, posar en ropa interior para la Rolling Stone y decir que ella no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Ella también tenía una pasión por los pantalones acampanados estilo Steven Tyler, que aplaudimos de todo corazón.

Doble Denim Britney
Una joven Britney hizo su aparición en los American Music Awards de 2001 de la mano de Justin Timberlake con un look doble denim a juego. Es más, lo elevaron al cuadrado: estamos bastante seguros de que el sombrero y el mini bolso vaquero a juego hacen de éste el momento más denim de toda la historia. Este fue el pináculo de los años de niña buena de Britney, donde todavía no se revolcaba con serpientes ni besuqueaba a Madonna (los historiadores no están de acuerdo en cuanto a cuál de las dos inventó el falso lesbianismo para llamar la atención).

La cima de Britney
Esta es nuestra etapa favorita, aquella en la que conoció al bailarín sustituto Kevin Federline y juntos fueron pioneros en impostar el estilo en Los Ángeles que acabó dictando las tendencias de los primeros noughties. Los componentes principales incluían una gorra de camionero -preferiblemente Von Dutch- un chaleco pintado con spray -preferiblemente Ed Hardy- pantalones cortos vaqueros y botas Ugg o cuñas de corcho con los dedos colgando del extremo. Cubierto con un spray naranja rojizo y extensiones raídas, el look gritaba: "¡A la mierda cualquiera que piense que la moda es algo que sucede en las pasarelas y no en las calles!".

Los breakdowns de Britney
No queremos dejar de lado la enfermedad mental, pero obviamente los mejores momentos de moda de Britney -de hecho todos sus momentos- son BAASH [Antes o después de afeitarse la cabeza]. Antes de todo eso Britney desprendía vitalidad y energía, y después, bueno, después de eso todo el mundo se planteó raparse la cabeza. Al menos a ella pareció servirle de ayuda.

Icónica Britney
Después de un examen de conciencia y pasar un tiempo en una instalación donde acaricias caballos y hablas de tus problemas, Britney regresó con estilo en 2007 con Blackout, quizás su mejor álbum. Fue una gran muestra de bikinis enjoyados, otra estancia en un centro psiquiátrico, y luego su increíble single "Piece of me" que habla de su tortuosa relación con los paparazzi. De pronto, el armario de Britney se llenó de monos, mini vestidos fluorescentes, bikinis y mucha mezcla de tejidos. Obviamente, es apropiado para una diva, pero algunos de nosotros echamos de menos a la desaliñada Britney de antaño.

Britney, la mejor acuarelista de vanguardia de su generación
Después de su regreso, Britney se establece como una leyenda que no ha muerto y que sigue teniendo mucho tirón. Hace desfiles de sus looks favoritos en su casa (si no lo has visto tienes que verlo) y disfruta compartiendo su verdadera y secreta pasión: la pintura. Esta es una faceta completamente nueva, e implica que su sujetador esté ligeramente cubierto por un delantal de artista y una coleta alta y desaliñada que protege su luminosa melena de caer en las garras del aguarrás. Sin embargo, bajo su apariencia serena, hay indicios de que la mujer que amamos todavía está ahí. Bajo su camisa manchada de pintura, luce sus queridos shorts blancos, y su sujetador a la vista parece esconder otro sujetador menos glamuroso cuyas tiras asoman colgando. La princesa del pop puede aprender a pintar, pero parece que no puede aprender a vestirse.

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.

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