adiós a fruits magazine: la biblia del 'street style' japonés

La revista publica su último número debido a "una clara falta de individuos con estilo a los que retratar". ¿Qué nos dice esto de la moda y los jóvenes japoneses?

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feb. 10 2017, 8:40am

Después de dos décadas documentando el street style de los adolescentes japoneses a lo largo de 233 impresionantes números, la revista FRUiTS acaba de anunciar que ha lanzado su último número. Aunque la actual situación en la que se encuentran los medios impresos es una de las razones que se le atribuyen a su desaparición, el verdadero motivo que ha dado su fundador, editor y director de fotografía Shoichi Aoki es mucho más sorprendente. En una entrevista para la web japonés Fashionsnap, Aoki simplemente dijo que "ya no hay más chicos guays a los que retratar".

Fundada en 1997, FRUiTS se convirtió en la publicación que defendía a la juventud Harajuku con sus coloridos looks y que disponía de un registro fiable y auténtico de las tendencias emergentes de la calle y las personas con un estilo verdaderamente interesante (a diferencia del circo artificioso de street style que abunda en las semanas de la moda).

Reconocida por sus legiones de lectores como la revista que los introdujo al valiente y frenético mundo de la moda japonesa, FRUiTS será profundamente añorada por el merecido culto que ha acumulado. Mientras los fans de la revista hicieron uso de las redes sociales para llorar su pérdida, otros hablaron de la insistencia de la revista por retratar a los mismos chicos una y otra vez como la razón de su fracaso.

En un artículo de la web de cultura japonesa Spoon Tamago, Alan Yamamoto dijo que FRUiTS se había convertido en un "concurso de popularidad" y que, a pesar del cierre de su revista, "aún hay mucha moda en las calles [de Tokio] que es increíble". Misha Janette, fundadora de Tokyo Fashion Diaries, llamó a la pérdida de la revista un "golpe letal para la ya menguante escena street japonesa", e incitó a que se hiciera más por proteger y nutrir la herencia de la moda en la ciudad.

El cierre de una publicación como FRUiTS es un trago amargo para muchos de los incondicionales fans del street style japonés, pero, en parte, su desaparición ya se veía venir desde hace tiempo. Por muy tentador que sea alabar el sello del Harajuku, es imposible negar que la época dorada de la zona había terminado hace tiempo. Considerado históricamente como un hervidero clandestino del street syle que muchas revistas extranjeras se morían por documentar, el encanto del área ha sido entumecido por la sobreexposición y gentrificación que empezó hace ya un tiempo. 

El paraíso peatonal del Hokoten —una emplazamiento clave para entender la moda Harajuku— fue cerrado a finales de los noventa y, aunque los chicos y chicas asiduos de la zona se propagaron por las calles de alrededor a lo largo de las dos décadas siguientes, las cosas han cambiado. La realidad en 2017 es que si vienes a Tokio esperando ver tribus urbanas llamativas y el 'decora kawaii' que hicieron famosa a FRUiTS, seguramente acabarás decepcionado.

La transformación de Harajuku —muy al estilo del barrio londinense de Camden— en una trampa turística saturada de souvenirs significa que es más probable que veas a blancos vestidos con aburridos vestidos de 'lolita' inundando las calles, en lugar de los locales que marcaban tendencia sobre los que Gwen Stefani cantaba a principio de los 2000. Aún hay tiendas extrañas como Dog y 6%DokiDoki escondidas cerca de Takeshita Street que son dignas de vestir a los chicos de FRUiTS, pero son muy pocas y están muy alejadas entre sí. La mayoría de Harajuku es ahora una zona no-japonesa.

Además, los consumidores japoneses —que son conocidos por preferir la calidad a la cantidad— están sufriendo las consecuencias del contagio del fast fashion: el gigante de la moda low cost Uniqlo ha conseguido aumentar sus ventas en un 45% en tan solo el último cuarto de año. La moda de Tokio que no se encuentra en Internet está adquiriendo un toque más lo-fi de lo que solía tener y el estilo normcore no muestra señales de desaparecer. En la última década, las importaciones occidentales de ropa barata como Forever 21 y H&M se han hecho mucho más accesibles, por lo que los habitantes de Tokio ya no gastan tanto dinero en marcas locales como antes y el estilo individual se encuentra en declive.

A pesar del creciente dominio de estas firmas y la premisa que defiende Aoki, Japón no se está enfrentando a un apocalipsis, ya que, comparada con la mayoría de las capitales de la moda, Tokio sigue lleno de gente con un estilo impecable. En el pasado, los jóvenes desfilaban por Omotesando tratando que alguien les sacara una foto y arreglárselas para salir en una revista como FRUiTS era considerado un gran honor. Entonces, ¿dónde están ahora? Ahora, estos chicos invierten más en Internet y la nueva generación de Harajuku juega en la liga en Instagram.

Esto significa que los looks auténticos de los jóvenes por los que FRUiTS ganó tantos adeptos ya no se mueven solo por una zona y, por tanto, son mucho más difíciles de encontrar. Muchos de los chicos que aún trabajan en Harajuku tienen clubs de fans internacionales en Internet y otras tendencias más recientes como el Genderless kei han ganado popularidad por su presencia y relevancia en las redes sociales. 

Mientras que las redes sociales presentan una serie de dificultades para los fotógrafos de street style que buscan a jóvenes bien vestidos, también facilitan   de alguna forma que los chicos japoneses puedan promociar su estilo en todo el mundo. En muchas formas, la muerte de FRUiTS era predecible, aunque no previsible.

Dejando de lado las cuentas personales, hay webs de referencia como DropTokyo y Tokyo Fashion que siguen documentando con éxito el street style japonés y, aunque no se tratan de publicaciones impresas, siguen mostrando de forma genuina cómo se viste la gente joven en la capital. El vacío que ha dejado FRUiTS puede que no sea tan grande como sus fans quieren hacerte creer y, aunque su desaparición nos entristece, es mejor que la entendamos como una señal del inevitable declive de una zona que anuncia un Japón sin estilo. Punto final.

La zona ya no es la meca del street style, y tampoco lo necesita ser. Esto podría servir de consuelo para los lectores molestos por la pérdida de FRUiTS, pero simplemente necesitan entrar en Internet para descubrir los cantidad de japoneses que siguen vistiendo así y, para bien o para mal, sus plataformas online alcanzan una audiencia más amplia que cualquier otra revista. Mientras tanto, FRUiTS permanecerá en nuestra memoria como la publicación que puso a Harajuku en el mapa de la moda y nos proporcionó información en el auge más fascinante de la historia del street style.

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Texto Ashley Clarke