el perdurable atractivo de lindsay lohan

Ahora que cumplió treinta años, un acontecimiento que algunos nunca pensaron que sucedería, revisamos las muchas vidas y amores de nuestra Mean Girl pelirroja favorita ; una mujer más inteligente, más divertida y más consciente de sí misma de lo que...

por Philippa Snow
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14 Agosto 2016, 3:00pm

El dos de julio de este año, Lindsay Lohan, contra todos los pronósticos, llegó a la edad de treinta años. Sin duda, varias apuestas se perdieron en el proceso. Para celebrar este acontecimiento, Lindsay creó el hash-tag #LILOIS30, aceptando así el lindo apodo sensacionalista que parecía inapropiado para ella desde que tenía diecinueve años: nunca habiendo entrado en una etapa en que la frase de Britney Spears, "no es una niña, pero tampoco una mujer", le quedara, pues ella nunca ha estado en un punto intermedio (solo esa famosa foto estilo Lolita usando el bikini Pucci), toda su vida ha sido o la niña de The Parent Trap, o una cáustica chica sensual con voz de fumadora. Su trigésima fiesta de cumpleaños se llevó a cabo en Grecia y, aunque no consiguió el patrocinio que esperaba originalmente, ahí estaba de todas maneras luciendo bronceada, feliz, con lentejuelas y relativamente sobria en Instagram. Más tarde, usó un traje de baño color neón y un set de pestañas postizas para montar una moto acuática. Ella no es kitsch, según Milan Kundera -quien dice que ser kitsch es "la negación absoluta de los desatinos"- porque en gran parte, ella admite sus peores momentos; pero #LiLo, su imagen pública, es campo limítrofe.

Lindsay es un talento extravagante, exageradamente femenino enamorado de su propia autodestrucción. Que de alguna manera haya vivido más que Sylvia Plath (que se suicidó a los 30 años) parece ser algo significativo dado sus datos biográficos: ambas, por ejemplo, comparten una debilidad por los hombres escalofriantemente infieles. Ambas le temen o le temían a sus malos padres; se alejaron de los climas más calurosos de Estados Unidos para vivir en el letargo gris de Londres, y después se encontraron solas. El aislamiento es difícil para las mujeres complicadas, aunque algunas de ellas logran alejarse del borde del abismo una y otra vez, y La Lohan es una de ellas. Ella es en parte una Esther Greenwood de The Bell Jar y en parte una ruda y pelirroja Neely O'Hara de Valley of the Dolls. No importa que Vanity Fair llamara "persona retrograda" a Margot Robbie -Lindsay vive orgullosamente en 2007, su mejor año. No hay una chica linda mejor y más realista en los Estados Unidos que su hastiada ex reina del baile, lo que significa que Lindsay Lohan todavía debería estar trabajando en Hollywood. Que no fuera elegida como la protagonista de Young Adult de Diablo Cody es un misterio, aunque supongo que hay momentos en que algo es demasiado adecuado para ser ético.

Vanity Fair, 2004.

Debido a que Lindsay Lohan es una millenial y a que, por lo regular, no tiene mucho trabajo, usualmente la vemos a través de las redes sociales, lo que significa que la imagen que tenemos de ella es la imagen que ella quiere que tengamos.

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Debido a que Lindsay Lohan es una millenial y a que, por lo regular, no tiene mucho trabajo, usualmente la vemos a través de las redes sociales, lo que significa que la imagen que tenemos de ella es la imagen que ella quiere que tengamos. El año pasado, esto significó verla vestida como Sharon Tate en Instagram, el 12 de noviembre, el día del cumpleaños número ochenta de Charles Manson. ¿Acaso fue un accidente? ¿O LiLo es del tipo de las que se sientan en su habitación de hotel a leer r/SerialKillers? Demostrando lo poco que realmente sabemos de ella, alguien también la filmó con la cámara de su celular hablando en árabe. "En 2020", escribió ese invierno, junto a una foto de ella usando lápiz labial rojo en una cena. "Podría postularme a la presidencia. A pesar de los altibajos SISEPUEDE [sic] hagámoslo @KanyeWest".

Chanel, crucero 2003.

Al combinar como ella lo hace el aspecto de una estrella de Hollywood con el historial sexual de Kennedy es como hace sentido que ella fuera una buena presidenta. Clinton puede haber insistido en que no había tenido relaciones sexuales con Lewinsky, pero Lindsay felizmente dejo una lista completa de sus amantes escrita en una servilleta justo en el bar del hotel Chateau Marmont. Eso realmente es honestidad; no importa que no fuera su intención dejarla ahí o que no pudiera deletrear "Joaquin". Lindsay siendo Lindsay, por supuesto que fue tachada de zorra por ello, que es una frase horrible para un fenómeno aburrido: el Daily Mail, con mucha seriedad la llamó "lujuriosa", como si fuera -bueno, un Presidente de mediana edad. "Cuando empecé a trabajar no había Twitter", dijo Lindsay cuando la revista US Weekly le preguntó acerca de la filtración de esa lista. "No teníamos ninguna de estas porquerías, es un mundo diferente ahora. No teníamos Instagram, ¡no teníamos teléfonos con cámara, por el amor de Dios! Ahora todo es muy diferente". Al igual que sus heroínas Liz y Marilyn, Lindsay en el fondo es una estrella a la antigua y desea una privacidad a la antigua; aunque de vez en cuando comparta demás. "Mi lema", dijo una vez en broma, "es vivir cada día al máximo -con moderación".

Tal como ocurre con las personas que tienen un gran estilo personal, tengo la teoría de que nadie capaz de ser gracioso es realmente estúpido. Lindsay es muy graciosa -a menudo de manera intencionada- y por lo tanto ella es tan tonta como un zorro, estoy segura. Hay una escena en su reality show de 2014 en la que está conduciendo a través de Utah para ir al festival de Sundance y le dice a su asistente personal "Una vez pasé cuatro meses aquí" y él pregunta, "¿haciendo qué película?"; y Lindsay Lohan -posiblemente fumando, porque ella siempre está fumando- mira fijamente hacia afuera de la ventana y dice fríamente: "No fue por una película". El hecho de que no revelara que estaba en rehabilitación en el Cirque Lodge, creo, que fue menos por timidez y más porque decir simplemente que no estaba haciendo una película es más divertido: una persona no se convierte en Lindsay Lohan sin tener talento real para el absurdo -sin ser dolorosamente consciente de sí misma. En otras palabras, una persona no se convierte en Lindsay Lohan sin saber cuándo estar y cuándo no estar en una película. Actualmente, la gente ya nunca dice que una chica es "una bala", pero Lindsay es una bala; a propósito de lo cual, recientemente publicó en Instagram que estaba vestida como "una versión rusa de Sharon Stone en Casino", y no puedo imaginar que no sepa exactamente lo que está haciendo. En caso de que se nos haya olvidado, el primer tuit de su historial es "Hola Facebook. Sí, en realidad soy Lindsay. ¡Bienvenidos a mi página de Facebook!" -una argucia cuyo trasfondo es: "¿no sería muy divertido que estuviera tan loca como todo el mundo dice?".

La mayor parte del tiempo, parece que Lindsay no saldrá de la cama a menos que sea a cambio de algo no menor a unas vacaciones cinco estrellas, lo que explica por qué su timeline generalmente está repleto de fotografías de ella en traje de baño.

¿Por qué es tan fácil imaginarla mirando al espejo y diciendo con firmeza: "Sí, ¿esta en verdad es Lindsay?" "Si fuéramos a doblar la historia", pregunta, en el epígrafe de una fotografía sensual de ella tomada en la cama de un hotel la noche del golpe militar en Turquía, "¿dónde le haríamos el pliegue?". Buena pregunta. Otra buena pregunta de este verano fue: "¿Por qué Lindsay Lohan esta tuiteando en vivo el Referéndum de la UE?" Que una chica de Long Island se interese tan profundamente por un desastre político británico es tan sorprendente como el hecho de que Lindsay se preocupe por cualquier cosa -sus dos polos son la furia y la estupidez, lo cual no la hace diferente a la mayoría de las chicas de veinte años. También, al igual que la mayoría de las chicas de veinte: todas las horas que pasa fuera de la cama están plasmadas en selfies de Instagram. La mayor parte del tiempo, parece que Lindsay no saldrá de la cama a menos que sea a cambio de algo no menor a unas vacaciones cinco estrellas, lo que explica por qué su timeline generalmente está repleto de fotografías de ella en traje de baño. Las chicas normales con monitores para el control del alcohol querrían ocultarlos en sus tobillos: Lindsay, por ser Lindsay, se puso un bikini y trató de cobrar diez mil dólares por las fotos. Ella es el descarado espíritu empresarial de la época encarnado. A los treinta, ya no la llamaré ingenua, pero podría llamarla ingeniosa.

"No entiendo por qué la gente odia a Lindsay", dice una usuaria de Instagram llamada xAmberHillsx (que suena como a que podría ser el nombre pornográfico de Lindsay Lohan cuando está en modo pelirroja). "Todos pensamos en gente como Amy Winehouse, Whitney Houston [sic] y otras personas que murieron por las drogas y pensamos en ellos como héroes pero odiamos a Lindsey [sic]. Ella ha sido lo bastante fuerte como para superar esto. En lugar de criticarla por lo que ha hecho en el pasado, deberíamos sentirnos inspirados y felicitarla por su recuperación. Todos hacemos cosas tontas cuando somos jóvenes, pero da la casualidad que sus cosas tontas las vio todo el mundo. Imagina seriamente que millones de personas te observan desde una tiempo anterior al tuyo y te juzgan por cada pequeño error que cometes. Obviamente ella a cometido errores, ¡pero quién no lo ha hecho!". Después de que su "drama documental "salió al aire, hubo señales de que ella parecía ser malcriada, dura como el diamante y rebelde, que en mi opinión son descubrimientos poco sorprendentes cuando alguien dirige una cámara hacia alguien como Lindsay: una rica e increíblemente hermosa ex adicta cuya vida ha sido, si no convencionalmente dura, al menos muy cambiante.

Sundance Festival 2014.

Investigando dónde estaba exactamente Lindsay mientras no estaba haciendo una película, terminé leyendo la descripción del programa en el sitio web de Cirque Lodge. "Los residentes", dice la sección sobre terapia equina, "participan en la construcción de nuestros caballos y por lo tanto en la reconstrucción de sí mismos. Crean estrategias de supervivencia a medida que trabajan con un animal que no tiene una agenda para ellos. ¡No es su padre, cónyuge o supervisor! Si luchas con el caballo, ¡tal vez soy yo!". Como dije: talento real para el absurdo. Uno se pregunta si los de relaciones públicas de Cirque Lodge son conscientes de lo que la frase "luchar con el caballo" podría significar para algunos de sus clientes; luego, uno se pregunta si Lindsay sabría y si le parecería divertido. Apostaría a que sí. Cualquier santo patrón del potencial desperdiciado es, lógicamente, también el santo patrón de la generación millenial. Lindsay Lohan es ambos. En 2076, espero -sin un solo rastro de ironía- que todos los chicos estén usando el hash-tag #LILOIS90.

Credits


Texto Philippa Snow 

Fotografía Matt Jones
The Wealth Issue, no. 269, septiembre 2006.

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