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​¿dónde están las periodistas españolas que escriben sobre música?

Micromachismos, paternalismo, falta de confianza y la necesidad de dar visibilidad: hablamos sobre el papel de la mujer en el periodismo musical.

i-D Staff

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Imagen vía @officialpattismith

Mujer, periodismo y música. En estos años han caído en mis manos decenas de reportajes en los que se hablaba del papel de la mujer que hace rock, del machismo del mismo y de la necesidad de erradicarlo; pero yo, como mujer y periodista, echaba en falta que no solo se hablara de los problemas de género con los que se encuentran las féminas que crean música, sino también con los que hemos sufrido o sufrimos las que nos dedicamos a escribir sobre ella. ¿Cuál es el papel de la mujer en el periodismo musical?

Cuando planteé este reportaje a raíz de no haber encontrado apenas información al respecto, hubo quien me dijo no recordar haber leído tampoco muchos textos analizando las problemáticas del periodista económico, deportivo, taurino o gastronómico, que el quid de la cuestión no estaba en el género sino en la profesión en general. Vale, esto es cierto, pero no excluyente a mi planteamiento: que no se hable sobre un problema no significa que no exista.

Quizás ocurre al contrario y, en tal caso, resulta fundamental darle visibilidad como primer paso a la comprensión y, por tanto, hacia la solución. Si fuera periodista taurina, gastronómica o deportiva, quizás este texto se llamaría de una manera diferente, y tendría también actores y situaciones distintos, pero como escribo sobre música y músicos, me veo obligada a defender primero lo mío. Solo puedo apoyar una causa a la vez y, para mí, esta es lo suficientemente noble y notable. Llamadme egoísta.

Vaya por delante que con este artículo no pretendo hacer demagogia y reavivar las llamas de un "debate" manido. Mi objetivo es, como ya he mencionado, dar visibilidad. Para ello, he querido hablar con hombres y mujeres de la profesión a los que admiro y con la PAM (Periodistas Asociados Musicales) -como ente surgido para dignificar al gremio- para conocer qué visión se tiene desde dentro.

El paternalismo en las redacciones

"Hay que quejarse menos y hacer más", dirán algun@s. Claro. Y yo, parafraseando a Caitlin Moran, añado la coletilla "y a todo volumen, como la música rock". El problema es cuando no llegan, siquiera, a darte la oportunidad. Le pregunto a Wilma Lorenzo (Efe Eme, Notodo...) si ha sentido alguna vez en carne propia ese, ya no machismo, sino paternalismo del que se habla en las redacciones:

"Me encantaría decir que no, pero sí. [...] Recibí el "no" de una revista gratuita especializada porque el jefe de redacción consideró que "era una fan y no iba a ser capaz de analizar objetivamente los conciertos de León Benavente, Izal o Supersubmarina" [...]. Lo curioso es que nunca me pidieron un texto para comprobar cómo era mi redacción ni se quisieron sentar conmigo para hablar de música".

Superada la barrera del "no", y ya dentro del medio, hay periodistas que siguen viviendo situaciones cotidianas de micromachismo. ¿Las más recurrentes? Que te llamen groupie si te "llevas bien" con una banda y tener que aclararle al entrevistado que lo que estás haciendo es trabajar y no flirtear (los hay que van excesivamente bien de autoestima). 

Fotograma de 'Casi famosos'.

Por su parte -y aunque ahora ya no ejerce- de sus años como redactora musical, Elena Cabrera (Rockdelux) relata cómo debía demostrar una y otra vez que era igual de válida que sus compañeros: "Debido a que mi edad era inferior y, en consecuencia, también mis conocimientos musicales, atribuí la exigencia de marcar mi territorio a ese "retraso", por llamarlo así. Hace 20 años no le di una interpretación basada en el género. Un tiempo después, empecé a hartarme de sentir que todo el tiempo debía demostrar que yo valía. [...] me veía forzada a aprenderme años y discografía para participar en igualdad de condiciones en las conversaciones. No porque los demás tuvieran este conocimiento, sino para demostrar mi legitimación en ese espacio".

Si se asciende en la escala jerárquica, el discurso es algo diferente. Virginia Díaz (Radio3, Cachitos) asegura no haber sentido nunca que su opinión o su palabra "estuvieran detrás por ser mujer" y que, si en alguna ocasión fue así, se trató más de una cuestión de "galones" que de otra cosa. 

Arancha Moreno, actual directora de Efe Eme, secunda su testimonio: "Cuando dirigía Popes80 FM, sí me encontré a invitados que se sorprendían por mi juventud, pero nadie cuestionó mi trabajo. En las redacciones por las que he pasado he tenido más jefes que jefas y más compañeras que compañeros, pero nunca he tenido la percepción de que alguien cuestionase mi valía".

This is a man's world
Discriminaciones o no aparte, en lo que todas están de acuerdo es en que el periodismo musical sigue siendo un sector de presencia, sobre todo, masculina. This is a man's world, que cantaba James Brown. Y como para muestra, un botón, nada mejor que consultar el listado de staff de cualquiera de las principales cabeceras nacionales (¡Atención!: aquí llega una rista de datos y porcentajes quizás aburridos pero muy necesarios).

Analizando las ediciones de diciembre de 2015 de Mondosonoro y Rockdelux, la diferencia es abismal. De las 28 colaboraciones que participaron en Mondo, únicamente tres estaban firmadas por mujeres (10%). En Rockdelux, el porcentaje asciende escasamente a un 14%, con 14 de 94. La muestra, aunque centrada en la última edición del año, no dista en demasía de la tónica general de ambas publicaciones.

En el medio digital, la situación es similar. En Efe Eme, incluyendo a la propia Arancha Moreno, son cinco de, aproximadamente, 36; mientras que en Muzikalia la distancia se reduce a 5/15. Su director, Manuel Pinazo, asegura que esta diferencia se debe a que no "han encontrado a ninguna mujer más que quisiera colaborar" (¡Eh, que yo sí que quiero! Luego os mandaré mi CV *Introduzca aquí emoticono smile).

Indiespot, por su parte, no cuenta en su plantilla de siete redactores con ninguna periodista. Le pregunto a Aleix Ibars, su director, el motivo. "Sinceramente, no lo sé [...]. Hemos tenido chicas que han colaborado algún tiempo y otras a las que hemos propuesto hacerlo, pero al final no ha salido. La falta de voces femeninas es uno de los defectos de Indiespot actualmente, y hace mucho que lo venimos comentando, pero tampoco me gusta la idea de discriminación positiva".

Esta diferencia, quizás desproporcionada, parte de la base de que, como confirman los directores de todas las publicaciones consultadas, el número de currículos que les llegan es, sobre todo, de hombres periodistas. Una cuestión de probabilidad que nace, originariamente y para Virginia Díaz, de una falta quizás de valentía: "Las mujeres, aunque seamos igual de melómanas que los hombres, no nos atrevemos a dar el paso y dedicarnos a ello.

A veces es cuestión de un "¿y por qué no?" [...] Esto no puede ser un mundo exclusivamente masculino y tenemos que dar la cara". Pero, ¿tendrá algo que ver también la "afinidad" de género teniendo en cuenta que la mayoría de medios especializados están dirigidos por hombres? Tampoco sería una locura plantearlo...

La decadencia del periodismo musical

Con independencia del género, no es un secreto que la profesión del periodista musical, en general, está cada vez más desprestigiada. Como dice Arancha Moreno, "somos un gremio extraño", siempre en decadencia, pese a ser uno de los más especializados y minoritarios. Las malas condiciones y el desgaste que parecen inherentes al sector acaban por hacer de esta una profesión temporal, en la que los periodistas terminan por girar su timón laboral hacia otros ámbitos "mejor" valorados para poder pagar el alquiler. 

Imagen vía @elenacabrera_porcausa

Para dar cabida a estos problemas y dignificar la figura del periodista musical, el pasado año nació la PAM que, aunque de momento solo ha organizado los Premios Ruido, pretende crear grupos de trabajo y jornadas profesionales que den voz y aborden aquellas cuestiones que preocupan a sus asociados.

En la actualidad, la asociación cuenta con 119 miembros, de los cuales solo 26 son mujeres. Volvemos aquí a un problema de números... ¿La solución? "Feminismo y rock'n'roll", que apostilla Elena Cabrera. Desde la organización se muestran abiertos a dar cobertura a la falta de presencia femenina en la escena musical. 

"Si realmente se detecta que en nuestra profesión las mujeres tienen más dificultad para escribir en medios que los hombres, estaría bien que se pusieran en marcha las acciones necesarias para denunciarlo e intentar cambiarlo. Muchos miembros de la PAM (por no decirte que todos) nos uniríamos para que así fuera", concluye Manuel Pinazo.

Nos toca mover ficha y dar el paso, porque "la libertad es el derecho de escribir las palabras equivocadas" (Patti Smith).

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Texto Sara Peláez Medina
Imagen vía @officialpattismith