ela fidalgo reivindica la producción sostenible en su nueva colección

'Ready made' es la segunda de una trilogía de colecciones que están posicionando a la precoz diseñadora en la industria de la moda española.

por David Sanmartín
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18 Noviembre 2016, 11:30am

Tras presentar su primera colección, Work in Progress, en el EGO de Cibeles estando aún en su tercer año de carrera, Ela Fidalgo no dejó indiferente a nadie. Utilizando materiales reciclados y reutilizados consiguió crear la magia necesaria para hacerse con el primer premio que otorga el jurado del certamen.

Según ella, era importante presentar su proyecto en su tierra, Mallorca, para poder compartir su trabajo con todos aquellos amigos y familiares que no pudieron presenciar su éxito en la capital. Por eso ahora, tras la presentación de su segunda colección, Ready Made, hablamos con la diseñadora para conocer a fondo su forma de trabajar y por qué es tan importante para ella el reciclaje y la necesidad de crear piezas únicas que huyen de la producción masiva.

También nos habla de cómo el EGO ha afectado a su trabajo, de sus proyectos de futuro y de cómo su trabajo tanto en Work in Progress como en Ready Made forman parte de una trilogía que verá su fin el año que viene tras la presentación de su colección final de carrera.

¿Dónde buscas inspiración a la hora de ponerte a trabajar?
Puede parecer un tópico que diga que mi inspiración esta en todo lo que me rodea cada día, pero es así. La vida en general es una fuente de inspiración grandísima. Desde la música que me pongo al despertarme, a algo que leo o veo mientras paseo dirigiéndome a la universidad. Es más, cuando me ducho es el momento en el que más ideas genero, no sé por qué pero me relaja tanto que voy ordenando pensamientos y me ayuda a reflexionar y a plantear conceptos.

En un principio suelo leer cualquier cosa, algún libro de la biblioteca o de alguna tienda que me llame la atención. Puede ser de lo que sea, de diseño gráfico, algún ensayo de arte, alguna obra literaria, poesía, teatro… Ahora estoy leyendo Estética de lo performativo de Erika Fischer-Lichte. Mientras leo suelo subrayar o hago círculos a las palabras que me parecen clave para mí y también a las que no entiendo. Comienzo a hacer anotaciones y a partir de ellas saco un concepto verbal. Una vez que hay un concepto escrito hago una búsqueda de imágenes de todo tipo desde el arte (plástico- escultórico) , hasta documentales , gastronomía, danza, diseño…

Con todo esto construyo moodboards y creo un universo a través de imágenes de donde saco volúmenes , texturas, colores… Una vez tengo todos los recursos sobre la mesa comienza a formarse el universo, surge la magia y va sufriendo su propia metamorfosis. Es como la levadura del pan, cuando la masa respira se va hinchando y se va haciendo grande y luego la pones en el horno. Pues en mi caso es parecido.

¿A qué parte del proceso creativo prestas más atención?
Creo que cada proceso es importante -desde la idealización hasta la materialización de la propia idea- pero la verdad que para mí lo más importante es el proceso de materialización. En mi caso depende de los recursos que tengo a mi alrededor, suelo reciclar tejidos y para darles esa segunda vida los tengo que manipular. Es un proceso fascinante porque es como una relación de pareja; en ocasiones no funcionan bien, y en otras, a pesar de tratarse de tejidos muy diferentes, se unen y parecen uno solo. En Work in progress había desde fregonas hasta sábanas, banderas, etc. Todo surgió en el taller con mis compañeros, el resultado fue algo hermoso y lleno de volúmenes. En cambio en Ready Made toda la investigación está en las texturas, la idea era diseñar cada prenda para que fueran tan relevantes para hoy como para mañana.

Desde que ganaste el EGO en febrero, ¿cómo te ha afectado a la hora de trabajar?
Pues en un principio tenía más miedo de hacer Ready Made que de la primera colección. A veces tengo miedo de ser juzgada, pero me lo he pasado genial haciéndola y cada vez que la veo y la toco me gusta más.

Soy una persona algo peculiar, soy concreta pero a la vez soy muy dispersa; soy muy visceral así que en parte el hecho de seguir en el IED me da la sensación de que a veces voy muy lento y otras veces demasiado rápido. Siento que abro mi alma y luego ésta desaparece y para mí es difícil reponerme con rapidez.

A veces no sé cómo compaginar todo porque me cuesta llevar los trabajos, invierto mucho tiempo en cada uno de ellos porque me gusta darles mi toque de realidad, pero eso conlleva mucho esfuerzo. Aunque tengo que decir que la experiencia del EGO me ha dado seguridad en mí misma y una experiencia muy bonita. Ahora mismo estoy cursando mi último año y estoy trabajando en mi proyecto final de carrera. Después de haber presentado dos colecciones antes, me siento mucho más ilusionada y motivada con él .

El objetivo de Work in Progress era encontrarte a ti misma. ¿Qué hay detrás de Ready Made?
Ready Made salió porque quería tener más material de cara a mi portfolio y para poder dirigirme con él a firmas en París. Se trata de una mini colección hecha a través de tejido de toile que he cogido de la basura del taller o del suelo. También hay medias rojas, lycra y madera con flejes de aluminio. Es una colección a medio camino entre su predecesora y el tercer volumen que será EarthWork.

¿Cuál fue el verdadero motivo de presentar Ready Made en Mallorca?
Pues creo que hoy en día lo de presentar en la semana de Paris o en Londres (o en otra ciudad importante) esta un poco desfasado. Creo en las posibilidades y me hubiera encantado presentarlo en algún pueblo remoto de Mongolia o en algún sitio inhóspito del Amazonas. Pero por suerte soy de Mallorca, una isla con un magnetismo y un aura creativa brutal.

Todo fue un poco obra del azar: me encontré un día con un palacete del centro del casco histórico de Palma convertido en galería de arte contemporáneo y me adentré. Simplemente pregunté cómo y qué se tenia que hacer para poder hacer algo ahí. Justamente resulto que un amigo trabaja allí,Marc Bibiloni, que lleva la parte de comunicación de la galeria y él fue el que me presento a Mercedes Estarellas y a Gerhardt Braun que fueron los que confiaron en mí . No sabía de qué iba a tratar, si una expo o una presentación, y al final la galería me propuso las dos cosas. Me apetecía estar rodeada de todos los amigos que me han visto crecer, de mi familia, de profesores del colegio y de colegas del instituto.

Fue diferente, no fue un desfile como en Madrid, pero fue súper especial. Todo se hizo sin presupuesto, tirando de amigos. A lo largo de la semana Carlos, el técnico de la galería, y yo montábamos la exposición e iban apareciendo personajes que luego se convirtieron en amigos. Todos querían ayudar; unos traían los proyectores, otros las luces, equipo de sonido e incluso sillas. Las modelos era novias de amigos o amigas de amigas, una turista italiana que vi el día anterior que entraba en la galería…No sé, todo sucedía así, fue muy bonito.

¿Cómo nace Verbo Studio?
En un principio no sabía qué nombre poner a mi marca, así que la llamé simplemente Ela Fidalgo. Verbo Studio surgió por casualidad en un trabajo de clase de viabilidad. La razón del nombre era porque verbo es la palabra con la que se expresan las acciones, los procesos, estados o existencia que afectan a las personas o a las cosas. Y eso es lo que yo quiero trasmitir a la hora de crear algo, quiero ver acciones y un discurso, me gustaría recrearme en los estados de la prenda y reinventar la existencia de ésta. La segunda parte, Studio, viene porque quiero que sea un laboratorio de ideas y de maneras de hacer, quiero que sea un estudio de posibilidades y de utopías.

¿Qué papel juega la sostenibilidad en tu trabajo a la hora de crear?
Mi trabajo a la hora de crear viene de los recursos que dispongo a mi alrededor: material, ropa vieja, restos de tejidos, cosas que voy encontrando o que me regalan para no tirarlas son las herramientas que utilizo a la hora de materializar mis diseños. Por supuesto, si necesito algo lo compro, pero me gusta explotar todo lo que tengo a mi alrededor, no entiendo el afán de comprar y comprar pudiendo reutilizar. Tal vez me maten otros diseñadores, pero reutilizar hace el proceso mucho más creativo porque tienes que ingeniártelas para que no quede cutre. Creo que es maravilloso ver lo mucho que se puede hacer con pocas cosas, y nosotros tenemos muchas cosas en casa que apenas utilizamos y que si pensamos en ellas y sacamos lo mejor, aparecen piezas realmente hermosas que simplemente estaban adormecidas en una apariencia mas mundana y simple.

Con Work in progress utilizaste materiales reciclados y reutilizados ¿Es factible hoy en día tener en España una marca que sea respetuosa con el medio ambiente?
Para mí sí, creo en proyectos así y todos deberíamos hacerlo. Mucha gente piensa que no es viable o comercial, pero si tengo que pensar en lo que es factible… Me gustaría preguntar si es factible hoy en día hacer las producciones de la manera que se hacen, sin respetar el medio ambiente y en la condiciones poco saludables en las que se desarrollan. Creo que hoy por hoy no hay excusa alguna para no ser respetuoso con el medio ambiente. Nos hemos olvidado de que tenemos un regalo que es la tierra y nuestro deber es cuidarla, amarla y entenderla. En España tenemos a gente brillante que lucha por estos ideales como en el Slow Fashion Next, Miguel Adrover habla desde hace tiempo sobre cosas que hoy en día se están repitiendo y pensamos que son lo más. Una de las premisas de Maison Martin Margiela es el reciclaje y la reutilización de prendas para darles una nueva vida, no veo ninguna locura en ello.

¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentras a la hora de intentar diseñar moda responsable con el medio ambiente?
En mi caso la comercialización, pero sobre todo porque son prendas un poco difíciles de poner o de tratar. Algunas son escultoricas que otra cosa, pero otras son perfectamente posibles. Tampoco tengo ningún plan de negocio ni ayuda (ni siquiera tengo algún tipo de ingreso) por lo que todo lo que hago es a través de recursos propios. Las piezas que hago son únicas, no hay producción en serie ni encargos. Es lógico teniendo en cuenta que si hice un vestido de fregonas, no voy a comprar mas fregonas para hacer más vestidos. Es necesario hacer un estudio sobre cómo poder proponer algo así hoy en día y a la forma en las que la gente compra. Pero mi intención es crear una propuesta, una hipótesis sobre un futuro inmediato.

¿Qué soluciones crees que son las adecuadas para poner fin a estos problemas?
El fin es el principio de todo y radica en la educación. Creo que las marcas deberíamos de reeducar al consumidor. Si el consumidor es el que demanda pero nosotros somos los que creamos esa demanda, la solución está en nuestras manos. Creo que somos como una especie de 2.0, somos pensadores, incluso antropólogos. Estudiamos los aspectos físicos y las manifestaciones sociales y culturales, por lo que deberíamos intentar ayudar a solventar algunos de sus problemas, al menos los que están en nuestras manos.

No hablo de que todos hagamos reciclaje, pero pensemos en las formas, tiempos y maneras de producción, en dónde, cuándo y cuánto se fabrica. No sé qué tienen las grandes firmas del buy now, qué manía con lo inmediato. A mí desde siempre me han enseñado que lo bueno se hace esperar. No es lo mismo una sopa de tetra brick que una sopa que hace tu madre comprando las verduras del mercado y que va guisando desde el día anterior. ¿Eso tiene algún tipo de precio? Para mí, no. Creo que son las empresas las que gobiernan y dictan las normas sociales en el planeta. Si cambiasen su doctrina y su ambiente laboral, muchos de estos problemas dejarían de existir. Pero a priori el cambio está en uno mismo, en ver, reflexionar y pensar en cómo podemos ayudar, y por supuesto, en conocer el poder que tenemos al alcance de nuestras manos.

En la actualidad, la industria de la moda sigue un ritmo frenético de producción, ¿hacia dónde crees que nos llevará todo esto?
Si seguimos a este ritmo lo único que vamos a conseguir es una democratización total de la sociedad y de los márgenes de la vida cotidiana, pero espero que no acabe pasando eso. Estoy feliz cada día de ver cómo pequeños proyectos surgen de la nada sin financiación ni apenas recursos, diseñadores procedentes de cualquier rincón del planeta que hacen cosas maravillosas. Y eso es lo que va a querer la gente. El consumidor quiere sentirse especial, porque cada uno de nosotros lo somos. Somos diferentes y raros, y son esas rarezas las que nos hacen únicos.

Cada vez hay mas gente que quiere o necesita sentirse diferente, y qué manera mas fácil de hacerlo que mediante la manera de vestir. Hay muchas alternativas y muchas marcas que apuestan por una ética responsable, que necesitan huir de las grandes ciudades y que necesitan comunicarse con la naturaleza y respirar aire puro. Creo que hoy en día es lo que necesitamos, necesitamos oxigenar la mente y agradezco que surjan marcas que hacen que oxigenes tu mente.

¿Eres optimista respecto a tu futuro y al futuro de la moda en España? ¿Y por qué?
Claro que soy optimista, estoy haciendo lo que me gusta y estoy cumpliendo sueños que por desgracia otras personas no tienen ni siquiera oportunidad de soñar. De momento quiero seguir aprendiendo y observando pero soy positiva con respecto a mi futuro. Estoy bastante agradecida por todo, la verdad. Creo que en España hay muchísimas gente con talento, y creo que tenemos una visión de la moda muy dispar. Se está creando un ecosistema interesante, tenemos marcas que a nivel internacional son muy reconocibles y hemos tenido a genios como Cristóbal Balenciaga, Miguel Adrover, Pertegaz…En arte igual: Picasso, Velazquez, Goya, Miguel Barceló…

No sé, creo que hay un caldo de cultivo y un poso interesante en España, tal vez porque estamos dentro de una península y siempre he creído que tanto las islas como las penínsulas sufren la necesidad de valerse por sí mismas y de recrearse en su propio ambiente. Creo que en el extranjero se preguntan qué sucede en España. Y eso me pregunto yo cada día.

¿Qué proyectos tienes en mente para el futuro?
A
hora volveré a Palma a ver cómo va la exposición Work in progress en la galería G.B que tendrá sus puertas abiertas hasta finales de noviembre..

Tanto Work in Progress como Ready Made forman parte de una trilogía. La tercera entrega se llamará EarthWork y la temática irá en consonancia con el proceso de exteriorización de la creatividad con la que hasta ahora he estado trabajando. Construyo a partir de mi entorno y de lo que encuentro a mi alrededor: partiendo de mí misma, pasando por el hábitat inmediato y la cultura que recibo y aprendo de él hasta el mundo donde vivo, en la más amplia acepción de la palabra, hablando siempre de un ecosistema sostenible, de una economía circular donde la reutilización está ligada a la supervivencia.

Créditos


Texto David Sanmartín
Fotografía Bárbara Vidal

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