10 álbumes españoles de los 90 que deberías escuchar de nuevo

Porque toda gran década comienza con una buena canción.

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dic. 28 2016, 8:35am

Nos encantan los noventa. Sus looks, su estética, su cine, su música… ¿Su música? Lo cierto es que sentimos nostalgia por la década de la ropa flúor, la ruta del bakalao, las primeras consolas y el corte de pelo a lo Rachel de 'Friends', pero a la hora de escuchar música solemos dejar de lado los temas de hace 20 años para centrarnos en la actualidad.

En realidad, hace dos décadas en nuestro país se hacía música de gran nivel y a día de hoy, gracias a plataformas como Spotify o Youtube, podemos disfrutar de esos álbumes que tienen la misma calidad o más que los discos publicados en los últimos meses. Estos son diez discos españoles de los 90 que deberías reescuchar ahora mismo.

Family - Un soplo en el corazón (1993)
Un soplo en el corazón es considerado el disco de indie español por excelencia durante la década de los noventa por la mayoría de los críticos y no les falta razón. El misterioso dúo donostiarra (apenas dieron entrevistas durante su actividad) plasmó con gran cuidado letras bonitas en temas que mezclaban el pop más naif y el indie con un toque de electrónica al más puro estilo New Order. Nadadora, La noche inventada o Viaje a los sueños polares se convirtieron en pequeños himnos que, seamos sinceros, escuchados a día de hoy por alguien ajeno suenan cursis y recargados. Si uno bucea un poco en la repercusión del álbum parece que solamente sea valorado por gente que ha superado la treintena, pero lo cierto es que el único disco de este grupo antes de que se disolvieran en 1994 es muy disfrutable y reivindicable a día de hoy. Su relevancia fue tal que marcó a toda una generación con sus dos reediciones numeradas (que no deberías buscar por ningún lado porque se agotaron). Quizás sin este álbum, la música en España habría sido muy diferente.

Dover - Devil came to me (1997)
Aunque con el tiempo la calidad musical de Dover terminó un poco por los suelos (hace poco nos enteramos de que el grupo se había separado después de más de dos décadas), es impensable no introducir el debut del grupo madrileño en esta lista. Devil came to me fue un disco esencial durante los 90 en España no solo porque su sonido supuso toda una novedad en el panorama comercial anodino de hace veinte años sino porque abrió el camino a que otros géneros más alternativos tuvieran su hueco en el mercado nacional. Su primer disco, con canciones como Serenade o Devil came to me recordaban al grunge que hacía poco había conquistado Estados Unidos. Tenían todo para ser un éxito; y lo fueron.

NawjaJean - No Blood (1998)
NajwaJean es el dúo formado por la artista y actriz Najwa Nimri y el productor Carlos Jean. Su carrera ha sido bastante intermitente pero desde que lanzaran su debut en 1998, no han dejado de interesar a gran parte del público. No Blood es un disco de culto que mezcla la electrónica y el trip hop en poco más de 30 minutos muy intensos bebiendo de grupos como Portishead o Massive Attack. Para muestra, Dead for you, el tema bondiano que abre el disco y es conocido por formar parte de la sintonía del programa de cine Versión española de TVE, o Mind your head, con un sample de la BSO de Twin Peaks incluido. Más nineties, imposible.

7 Notas 7 Colores - Hecho, es simple (1997)
El grupo más mítico del hip hop español celebrará este 2017 el vigésimo aniversario de Hecho, es simple, su primer disco en largo y el más famoso de su carrera tras lanzar varios EP's a mediados de los noventa. Las rimas de Mucho Muchacho sorprendieron a todos en temas como Buah o la homónima Hecho, es simple y la crítica así lo respaldó. Ahora, 20 años después de la que se considera la primera piedra del hip hop patrio, Mucho Muchacho ha decidido recuperarlo con una reedición y una gira que le llevará a actuar por toda España y en la próxima edición del Primavera Sound.

Nosoträsh - Nadie hablará de… (1997)
El debut de Nosoträsh en largo recibió críticas algo tibias. Quién no se quejaba de que fuera un grupo "soso", lamentaba que no aportaran algo más fresco a lo que ya habían presentado en sus dos anteriores EP's. ¿A dónde iban estas seis chicas de Gijón sin sangre en el cuerpo tocando distintos instrumentos? Por suerte el público era más abierto y fue bastante más receptivo. Mis muñecas o Voy a aterrizar, sus temas más populares, siguen en las cabezas de algunos fans del sexteto y son el ejemplo más claro del estilo de Nosoträsh: canciones de puro indie que en un mundo más justo lo habrían petado. Por si eso no fuera suficiente, versionaron Poupée de cire, poupée de son, lo mejor que haya pasado jamás por Eurovisión compuesto por el mismísimo Gainsbourg.

Undershakers - Vudú (1998)
Otro grupo que salió de la escena asturiana fue Undershakers. Como Nosoträsh, estaba formado íntegramente por mujeres aunque su estilo era más cercano al pop rock y combinaban inglés con español. Comenzaron en 1994 gracias a un concurso de rock en Oviedo y seis años y cuatro discos después se terminaron disolviendo por motivos puramente musicales según ellas. Al final, dos de sus integrantes acabaron formando Pauline en la playa. Durante su trayectoria nos dejaron discos como Vudú, un álbum muy ligero que resume a la perfección el pop más alternativo que se hacía en nuestro país durante la década de los noventa. Si alcanzaron la fama nacional fue sobre todo gracias a que su hit Stupid Girl sonó en todas las televisiones del país por un anuncio de refrescos. En realidad, capacidad a la hora de crear canciones no les faltaba. ¿La prueba? Alicia, bajista de la banda, fue la que escribió Mis muñecas y se la regaló a Nosoträsh.

La Buena Vida - Soidemersol (1997)
Uno de los grandes movimientos musicales de los noventa fue el denominado como 'pop donostiarra'. Junto a bandas como Family o Le Mans, La Buena Vida conformaron una corriente de grupos musicales con la sencillez y la tristeza escondida como estandarte. Soidemersol es uno de los álbumes que mejor resume estas ideas. Letras aparentemente fáciles que esconden un tono muy melancólico y que se hicieron grandes (o cursis, depende del oído) gracias sobre todo a la orquestalización del álbum grabado en Londres. Desde hoy en adelante o Buenas cosas mal dispuestas, que abre el disco, son buenos ejemplos del estilo peculiar que La Buena Vida da a sus canciones, un toque que seguiría en Hallelujah!, su próximo trabajo.

Killer Barbies - Dressed to kiss (1995)
El conjunto gallego Killer Barbies marcó tendencia antes de que llegara Dover. Tras lanzar varios EP's al mercado, el grupo de Silvia Superstar debutó con Dressed to kiss, donde su punk inglés revolucionó la escena. Desafortunadamente no llegaron al nivel de fama del grupo de las hermanas Llanos, pero se quedaron cerca. En el primer trabajo del grupo vigués pudimos disfrutar de un estilo poco explotado en España muy disfrutable gracias a canciones como Love Killer, I can hide o una versión del mítico Will you still love me tomorrow?

Los Planetas - Una semana en el motor de un autobús (1998)
Un grupo indispensable para entender el panorama musical de España en los noventa es Los Planetas y un disco clave es Una semana en el motor de un autobús. Para los granadinos, este álbum supuso su etapa de madurez y su confirmación como uno de los grandes grupos alternativos del país. Considerado por muchos como el mejor trabajo de la banda, contiene temas como C umpleaños total, Línea 1 o la sobrecogedora Segundo premio, uno de los cortes favoritos de muchos fans. Un disco tan importante en su carrera y en la escena musical española que hasta posee libro propio y fue presentado por ellos mismos en forma de recordatorio en el Primavera Sound de 2013 con motivo de su decimoquinto aniversario. Una banda sonora para toda una generación en la que el desamor, la madurez y las drogas son temas recurrentes. Un disco muy difícil de realizar (el grupo estaba viviendo su peor momento con varias tensiones debido precisamente a la adicción a las drogas de uno de sus miembros) que terminó resultando en una obra de arte contemporánea.

Les Biscuits Salés - Ese pedazo de onda, EP (1999)
Aunque ya hablamos largo y tendido de los comienzos del electroclash en España, nunca está de más recordar este EP de finales de la década que supuso el pistoletazo de salida para un género que hoy llena salas con Las Bistecs. Les Biscuits Salés fueron un cuarteto femenino barcelonés que sorprendió a todos con sus canciones y sobre todo sus letras. Dos temas irreverentes más una versión del Into the groove de Madonna que dejaban estupefactos a aquellos que lo escuchaban por primera vez. ¿Qué era eso? El más puro electroclash. Lo más underground que había sonado en nuestro país en años. Demasiado tecno para ser raro. Demasiado raro para ser indie. El corto pero intensísimo EP está lleno de frases como Si no se te ocurre nada, pon esa torpe lengua entre mis piernas y hazme sonreír, todo cantado con una desgana que se convirtió en su sello de identidad. El grupo se disolvió tras la marcha de una de sus integrantes. Las tres componentes restantes formaron el grupo Feria y terminaron colaborando con Hidrogenesse.

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Texto Manu Barrena