Cuellos en uve (de vulgar)

En sus últimas indagaciones en torno al armario de la humanidad, Cleo Le-Tan investiga el desconcertanta auge de las camisetas con cuello en uve.

por Cleo Le-Tan
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17 Noviembre 2014, 11:00am

Estoy en Hawai y hace calor. No calor del tipo Sevilla en agosto, pero mucho calor en cualquier caso. Sin embargo, ello no es óbice para que un hombre adulto con algo de amor propio vaya paseándose por ahí con una vil camiseta con cuello en uve. Miro a mi alrededor en la isla, y la proliferación de estos cuellos es abrumadora -¿será porque estamos cerca de Los Ángeles?-. La explicación a mi aversión a estas camisetas es sencilla: los cuellos en uve para hombre son feos. Muy feos.

¿Quién quiere ver el comienzo del pelo en el pecho? ¿Qué necesidad hay de ver un pedazo extra de torso que nadie ha pedido? ¿Por qué alguien querría hacer que sus hombros parezcan más pequeños, o la distancia entre su cuello y sus hombros parezca más corta? ¿Realmente piensa algún hombre que un cuello en uve le hace más atractivo? Son todo misterios sin resolver.

Con estas preguntas en mente decidí indagar en el problema. Mantuve una larga charla con Brain de A.R.E. Weapons (uno de los hombres que mejor visten entre los que conozco, con un sentido del estilo agudo y perfeccionado), que me contó todo lo que una camiseta con cuello en uve significa para él. "Para mí, cuando se lleva bien, es el mejor tipo de camiseta. Normalmente las llevo bajo una americana. Los cuellos redondos son para cuando no llevo chaqueta, pero siempre que llevo acabo poniéndome cuellos en uve. Hay un toque de nostalgia relacionado con ellos, y a muchos hombres les quedan genial. Por supuesto tienes que utilizar el adecuado: nada de esas horribles y profundas uves; las mías son tan altas como las de los cuellos redondos.

De hecho hay dos tipos de v-necks [cuellos en uve]. El primero y usualmente más común (tanto entre heteros como entre homosexuales), es el razonablemente estrecho. Me refiero a los de Hanes, Fruit of the Loom, Polo Ralph Lauren o cualquier otra marca de camisetas estándar. Este tipo pertenecen a una categoría que acepto, pero que no llegan a casar con mi estilo. Siguiendo la idea de uno de mis amigos que mejor viste, "los cuellos en uve eran aceptables -si no geniales- hasta que apareció American Apparel con su cuello en una uve bajísima".

Esto nos lleva a la segunda categoría de estos cuellos, tolerada por muy pocos hombres que conozco. Me refiero a los alargados, profundos y de corte bajo. Típicamente son negros, gris antracita o beige, y a menudo vienen en el tejido más fino y transparente que hay. La verdad es que son muy, muy difíciles de digerir…

Olivier Zahm de Purple simplemente resume las dos versiones muy acertadamente: "Una buena camiseta con cuello en uve puede ser brutal, pero una mala también puede ser… brutal".

La primera petición que le hice a mi marido cuando nos convertimos en "uno" fue que dejara de llevar estos cuellos. Se lo prohibí completamente: ni en camisetas, ni en suéters, ni en camisetas de manga larga. Era un poco extrema, pidiéndolo que cualquier cuello en uve fuera inmediatamente tirado a la basura, donado a la beneficencia o puesto en el lugar de "ropa sólo para correr o hacer deporte".

Tras las palabras de apoyo hacia los terribles y temibles cuellos en uve que había fantaseado con destruir durante tantos años, pensé que sería buena idea pedir la opinión de mi media naranja, la persona a la que yo misma había conseguido mantener alejada de la GRAN UVE. Me dijo: "Hay dos razones por las que los hombres llevan camisetas con cuello en uve. La primera: hay un sentido de nostalgia asociado a ellos. Si echamos la vista atrás, los soldados de la II Guerra Mundial, mecánicos y los malotes del colegio solían llevarlas. Creo que incluso Marlon Brando lo hizo". Busqué en Google y -gracias a Dios- no pude encontrar ninguna evidencia de ello. "La segunda razón -continuó- es el confort. Los cuellos en uve dejan que el aire fluya y eso es agradable. Es decir, los cuellos redondos están bien, pero en verano necesitamos un poco de espacio para respirar". Pensé que todo lo que decía eran estupideces, hasta que añadió: "No obstante, los cuellos en uve se han convertido en catástrofes. Hay marcas como American Vintage y Oak que parecen estar luchando por ver quién puede ofrecer la uve más profunda… La tipología de hombre andrógino y hipster de Los Ángeles ha arruinado cualquier oportunidad posible de llevar cuellos en uve dignos…".

Pensé que su punto de vista era acertado, pero todavía necesitaba la opinión de una mujer. A pesar de las 12 horas de diferencia horaria, mantuve una llamada de emergencia con Jennifer Eymère, la cabeza pensante y estilo personificado de la revista francesa de tendencias Jalouse. Le pregunté acerca de las camisetas: "Es simple: los hombres llevan cuellos en uve para mostrar que están bronceados todo el año y para que se les vea el principio de los pectorales. Normalmente la gente que lleva cuellos en uve es la misma que va a darse rayos. Decir cuello en uve es decir falso bronceado y horas de gimnasio".

Le pregunté qué pensaba personalmente de ellos. "Los detesto -me dijo-, pero al mismo tiempo enfrentarse a ellos no sirve de nada. Los que los usan seguirán usándolos. Cuando a un hombre le gustan, le gustarán hasta el fin de sus días. No puedes cambiar a alguien que lleva cuellos en uve. Los peores son sin duda los que son muy bajos. Siendo honesta, cuando hablamos de cuellos en uve no tengo demasiado en contra de suéters con este cuello; lo que me molesta son las camisetas translúcidas, especialmente aquellas con la uve muy baja…". Al menos parece que todos estamos de acuerdo en eso.

Me preguntaba si estos cuellos son más populares en Parós o en Nueva York. "Creo que es lo mismo en ambas ciudades -añadió-; los 'príncipes judíos americanos' están en todo el mundo, y no importa dónde vivan: su forma de vestir es la misma. Al parecer también muchos asiáticos la llevan. Y en muchos realities también se puede ver".

Sonrío para mis adentros y para finalizar la conversación le pregunto si cree que la tendencia del cuello en uve seguirá siendo popular, y si es así por cuánto tiempo. "Probablemente siempre serán populares. Y, por cierto, no es una tendencia: desgraciadamente es un clásico. No es el mejor de los clásicos, pero desde luego es uno de ellos".

Supongo que estoy obligada a estar de acuerdo con ella tras mirar a mi alrededor: da igual que sea en una playa en Honolulu, en un coche en Los Ángeles, en una calle del centro de NYC o en un café en París. El problema no es tanto que la 'tendencia' se haya convertido en algo tan popular como en que la tendencia, como tantas otras, haya crecido hasta convertirse en un monstruo incontrolable. Aunque los cuellos en uve todavía sean algo así como un clásico, el clásico ha evolucionado hacia algo muy extraño y completamente horroroso -transformando al que lo lleva de un apuesto galán a un ejemplo de chusma bronceada de Los Ángeles con sombrero de fieltro.

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Texto Cleo Le-Tan

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