rossy de palma nos habla del madrid de los 80, almodóvar y su particular aspecto

Recordamos los buenos tiempos de la musa de Almodóvar después de casi tres décadas de su primera aparición en una de sus películas.

por Colin Crummy
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26 Agosto 2016, 9:55am

kika

La leyenda cuenta que, cuando Rossy de Palma atendió a Pedro Almodóvar en una cafetería de Madrid, el realizador se quedó tan fascinado por la camarera que le pidió que participara en su próxima película.

Cuando conocimos a la actriz —que con 51 años, lleva 30 brindándonos papeles maravillosos en las películas de Almodóvar—, nos resultó muy obvio los motivos por los que Pedro se quedó embelesado. Recordemos por un momento que su look la convirtió en la favorita de varios directores de cine, en un nuevo icono del estilo y en la musa de Jean Paul Gaultier y Thierry Mugler. Todo eso —junto con su altura y su emblemático rostro cubista— la hace única, pero lo que la ha convertido en un icono han sido, su encanto natural, su actitud y la auténtica 'joie de vivre' que transmite.

La ley del deseo

La leyenda de cómo Almodóvar conoció a Rossy es, por supuesto, solo eso, ya que ella ya formaba parte de un grupo que surgió durante la Movida. Fue en ese momento en el que el director marcó la diferencia con un cine que pretendía acabar con los tabúes culturales, consagrar a los marginados y poner a las mujeres más ordinarias en el centro de la trama.

A sus 66 años de edad, Almodóvar ha vuelto a situar a un extenso casting de mujeres en ese mismo centro con Julieta, donde Rossy representa un papel secundario encarnando a una empleada doméstica un tanto cascarrabias. Esta es la primera película de Almodóvar en mas de veinte años en la ha vuelto a contar con la actriz —salvo por un cameo en Los Abrazos Rotos en 2009— y nosotros hemos querido recordar los buenos tiempos junto a ella. Esto es lo que nos ha contado:

Sobre su grupo, Peor Imposible
"Me mudé de mi Mallorca natal a Madrid con mi grupo: una banda de pop punk que llamamos Peor Imposible, porque si a alguien no le gustaba le podríamos decir que éramos peor imposible. ¡Nada más que decir!".

Sobre el Madrid de los 80
"Llegamos a Madrid a finales de los años ochenta y la ciudad era alucinante. Era casi el final de la Movida. Conocimos a todos esos artistas increíbles y nos empapamos de toda esa increíble mezcla creativa. Las cosas no estaban relacionadas con la fama, ganar dinero o hacerse rico. Teníamos talento, éramos creativos y teníamos que compartirlo".

La flor de mi secreto

Sobre conocer a Almodóvar
"¡Eso es una leyenda, leyenda! Cuando llegamos a Madrid, Pedro ya era muy conocido en la escena underground. Ya había grabado Entre Tinieblas (1983). Vino a nuestro concierto porque éramos amigos. Muchas personas ya se peleaban por tener su atención, pero yo me propuse seducirlo a distancia. En ese momento yo trabajaba en un bar de estilo 'rockabilly'. Ese día llegó con su diseñadora de vestuario, porque se estaban preparando para La ley del deseo (1987). Estaban preparando el personaje de Carmen Maura, que hacía de transexual. Yo llevaba un vestido muy sexy y ellos me preguntaron dónde podían conseguir un vestido como ese, y yo les respondí que yo misma lo había hecho. Entonces me preguntaron: '¿y los pendientes?'. Yo les volví a responder que me los había hecho yo misma. Entonces, Pedro me dijo: "Oye, Rossy, ¿te gustaría salir en mi próxima película con un pequeño papel?", y yo dije que sí".

Sobre su look en La ley del deseo
"Interpreté a una periodista en La ley del deseo. Pedro le dijo a la maquilladora: 'No la maquilles, que ya lo hará ella sola'. Lo mismo pasó con el pelo y la ropa. Dijo: 'Lo hará todo por su cuenta'. Quería reflejar de la forma más fiel mi look en ese momento".

Mujeres al borde de un ataque de nervios

Sobre su papel en Mujeres al borde de un ataque de nervios
"Pedro me escribió ese personaje en Mujeres al borde (1988). En La ley del deseo me divertí, pero no me sentí como una actriz porque hacía de mí misma; no hubo un distanciamiento. En esta, mi personaje era una chica casta, burguesa; algo que no tenía nada que ver conmigo. Tenía diecinueve años y no sabía nada sobre cine. Todo lo aprendí de Pedro. En una escena, tomé pastillas para dormir y me dormí. Empecé a aburrirme de que no pasara nada y pensé: '¿Esto es ser actriz?'. Le dije a Pedro: 'Esto es muy aburrido, estoy muy aburrida de dormir', y él me dijo: '¿Qué más vas a hacer? ¡La gente tiene que dormir!'. Un día llegó al plató y me preguntó: '¿Quieres tener un sueño? En tu sueño tendrás un orgasmo. Y entonces, ya no serás virgen porque en tu sueño ya habrás experimentado un poco'. Yo le dije: '¡Sí, un poco de acción, un sueño, el orgasmo!'".

Sobre su idea para Kika
"Siempre, tanto con Pedro como con los otros directores con los que he trabajado, necesito crear algo. Por supuesto que obedezco y soy un instrumento para ellos, pero me dejan llevar el personaje a ciertos lugares. En Kika (1993), fue idea mía que el personaje tuviera tetas grandes porque pensé: '¿Una lesbiana con tetas grandes?'. Seguro que ella preferiría no tenerlas tan grandes. Quería que tuviera tetas grandes y que [el personaje] pensara como 'Ay, qué pena'".

Julieta

Sobre ser un icono de la moda
"Lo pasamos bien. Yo les aportaba algo y ellos me aportaban algo. Era recíproco. Admiro mucho a Jean Paul [Gaultier]. Es como un niño, siempre curioso, nunca cambia. Es un placer tenerlo como amigo y a Thierry [Mugler] también. La moda ahora es mucho más una industria. En ese momento era creatividad real".

Sobre el mejor cumplido que ha recibido
"Me gustó un cumplido que me hizo una vez un trabajador en la calle. Me dijo: 'no sabía que las flores caminaran'. Me gustó porque no tenía nada que ver con la admiración hacia una actriz o artista. Era un elogio a la gracia; ni siquiera a la belleza".

Sobre su aspecto
"Mi nariz nunca me molestó. Tal vez si tuviera unas orejas gigantes habría recurrido a la cirugía, pero mi nariz nunca me molestó. Pensé: 'aunque no te guste mi nariz, no vas a tener más remedio que verla'. A la gente le encanta la aceptación".

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Texto Colin Crummy
Fotograma de Kika

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