la joven comisaria que está desafiando el modo en que vemos el arte contemporáneo

¿Cómo? Simplemente trayéndolo a casa.

por Tish Weinstock
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23 Enero 2017, 8:07am

A Marie Madec siempre le ha encantado contar historias. Pero en lugar de contar historias propias, esta comisaria de origen francés prefiere contar las historias de otros, en concreto de los artistas con los que trabaja. Nacida y criada en París, Marie pasó sus años de estudiante en la biblioteca devorando cualquier libro al que pudiera echar el guante. Un breve período en La Sorbona y algunos meses enterrada en los archivos de CalArts mientras trabajaba en su tesis, le permitieron perfeccionar sus dotes de comisaria artística. Pero después de un tiempo empezó a cansarse del sistema académico francés. "Está un poco anclado en el pasado", explica. Aburrida de las paredes desnudas de las típicas galerías de arte, de esos espacios estériles que se asocian normalmente con el arte contemporáneo, decidió hacer las cosas a su manera.

Imitando a los grandes coleccionistas del pasado, Marie desmanteló un apartamento que en su día había pertenecido a su abuela, lo despojó de todo lo que había en su interior y lo equipó con fantásticos objetos realizados por algunas de las más brillantes estrellas de la escena artística, transformándolo en un moderno salón. Evitando los modelos tradicionales de comisariado de arte contemporáneo, el hogar de Marie se convirtió en parte del entramado de las obras que exponía. Y así es como nació Sans Titre, un espacio seguro donde los jóvenes artistas podían desafiar el statu quo. Con dos exposiciones de enorme éxito ya a sus espaldas y otra en preparación, todas las miradas están firmemente dirigidas hacia Miss Madec.

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¿Qué es lo que más te atrae de tu labor como comisaria de arte?
Es la mejor manera de estar conectada con los artistas, de sentir que formas parte de su mundo. Consigues comprender cómo piensan y por qué hacen lo que hacen. Siempre me he sentido fascinada por los artistas y el talento artístico es el don que más respeto y admiro en las personas. Siempre me ha encantado contar historias y, para mí, comisariar una exposición es una forma como cualquier otra de escribir una historia, una historia visual.

¿Por qué te decantaste por el arte contemporáneo en concreto?
Para ser sincera, porque era fácil. Como persona joven que no estaba bien conectada dentro del mundo del arte y que carecía de reputación, me resultó mucho más fácil trabajar con lo que me rodeaba: los artistas jóvenes. El contacto y el diálogo con los artistas es lo que más valoro y es un poco más difícil cuando están muertos. Pero realmente espero poder integrar cada vez más arte antiguo a mis exposiciones, porque siento que la confrontación es la mejor manera de comprender el arte contemporáneo. Contextualizar las cosas las hace más fáciles de entender.

¿Crees que es preciso tener una titulación en arte para hacerte un sitio en la industria?
Yo estudié en La Sorbona, en París, y pasé muchos meses en California, en los archivos de CalArts, cuando estaba escribiendo mi tesis. Para mí fue muy importante. Cuando estoy concibiendo una exposición, pienso en los objetos que fueron creados antes y que me inspiran. En mi caso, contextualizar es la mejor forma de lograr una profunda comprensión de la cultura contemporánea, de lo que nos hace pensar como pensamos. Pero supongo que también puedes ser autodidacta, yo misma conozco algunos con un enorme talento.

¿Cuál fue el concepto tras Sans Titre?
En realidad comenzó con una oportunidad. Hace unos 10 meses heredé un apartamento en París. Empecé a llenarlo de arte, diseño vintage, libros difíciles de encontrar... Comisarié el apartamento de fantasía de una joven coleccionista, con objetos que recopilaba directamente de los artistas, de algunas galerías, mercadillos callejeros y tiendas de antigüedades. Durante un mes recibí todos los días a personas como si estuvieran "en su casa", con un café. Charlábamos un rato, me tomaba mi tiempo para explicarles todas las piezas de arte del apartamento y ellos podían comprar todo lo que estaba expuesto. Quería que la experiencia fuera la antítesis de la típica galería de arte contemporáneo. Funcionó muy bien, los artistas estaban muy contentos y los visitantes se mostraban entusiasmados, así que decidí desarrollar el concepto y centrarme en lo que conozco mejor: el arte contemporáneo.

¿Qué tipo de espacio deseabas crear?
Para cada exposición rediseñaba completamente el apartamento. Durante mucho tiempo esta industria ha dejado de lado el aspecto doméstico del arte. El estatus conceptual y casi místico del arte no era en realidad compatible con la idea de decoración, pero no tenemos la suerte de poseer fundaciones privadas y galerías de arte, el 99 por ciento de los coleccionistas acaban colgando sus piezas en las paredes de sus casas. Yo quería imitar eso.

¿Puedes hablarnos un poco del segundo Sans Titre: Volume II?
Me centré en el arte contemporáneo, pero seguía queriendo que prevaleciera esa atmósfera doméstica. Todas las exposiciones en Sans Titre giran en torno a la idea de la intimidad y el voyerismo, pero también en torno a la idea del coleccionismo, porque se trata de un espacio privado. Decidí reunir obras de arte en torno a un tema: los gabinetes de curiosidades. Las wunderkammern son el primer ejemplo conocido de colecciones privadas de la historia. Todas las obras de arte que exponía podrían haber sido una reinterpretación contemporánea de lo que podía verse en el gabinete de Rodolfo II o de Lorenzo de Médici.

¿Crees que hay suficientes oportunidades para las comisarias y galeristas femeninas dentro del mundo del arte? Y de no ser así, ¿cómo podríamos cambiarlo?
El mundo del arte es un lugar donde realmente se puede admirar a unas cuantas figuras femeninas de gran fortaleza. Pero como sucede en cualquier otro campo, sigue habiendo muchos más hombres ostentando el poder. En mi caso, creo que el hecho de ser joven puede ser una carga mayor en este mundo. La gente no te toma en serio y probablemente ese es el motivo por el que disfruto tanto trabajando con personas de mi misma generación. De hecho, la siguiente edición de Sans Titre cuestionará esos temas: la identidad, el género, qué significa ser una mujer joven en el mundo en que vivimos.

@sanstitre2016

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Texto Tish Weinstock
Fotografía Charles Levai

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