cómo trabajar en la industria creativa y que te paguen por ello

Enhorabuena, ya no eres un estudiante ni un becario. Ahora solo tienes que pensar cómo puedes ganar algo de dinero.

por Wendy Syfret
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27 Octubre 2016, 8:11am

Empezar una nueva carrera laboral en el campo de la creatividad tiene un montón de cosas que molan, pero por desgracia la paga rara vez es una de ellas. Cuando haces la transición de estudiante o becario a adulto de la vida real -que recibe un sueldo a cambio de su trabajo- puede resultar complicado saber cómo y cuándo hablar de dinero. Lo cierto es que a muchos de nosotros nos acabarán pagando algunos trabajos con productos, experiencia o libertad creativa. Y aunque trabajar gratis es parte del inicio de la vida profesional de todo el mundo, es importante saber cuándo decir basta y exigir que te paguen.

Todos sabemos que el dinero no es un tema fácil de sacar y enfrentarnos a la dura tarea de asignarnos a nosotros mismos un valor en euros puede ser un asunto delicado. Para ayudarte a navegar por el ―en ocasiones― incómodo mundo del dinero, hablamos con varios creativos de las artes, la música y la edición para ver cómo se aseguran ellos de conseguir la suya.

¿Cuándo empiezas realmente a cobrar?
Cuando estás empezando y te sientes feliz de trabajar gratis, te llueven las ofertas, pero después de un tiempo es necesario empezar a cobrar para mantenerte a flote. Lo más importante que hay que recordar es que este proceso no tiene por qué ser incómodo. Si actúas sintiéndote cómodo, los demás también se sentirán así. Hablando con i-D, la música Martha Brown, aka Banoffee, recuerda que cuando empezó a hablar sobre dinero con tranquilidad y autoridad, las otras personas se relajaban.

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Imagen vía @benclement_

"Elegí un par de frases que me sentía cómoda diciendo y básicamente las repetía todas las veces", explicó. Para ella, establecer una lista de cuestiones y condiciones ineludibles la ayudó a normalizar este tipo de interacciones, de modo que fueron siendo cada vez menos intimidantes con el tiempo. No solo te aseguras de que te pagan bien, sino que también sientas un precedente para todos los críos nerviosos que vendrán detrás de ti. "La conversación sobre cuánto cobran los creativos por su trabajo es tan secreta que provoca muchas inseguridades", dijo el fotógrafo Ben Clement. "También se traslada a otras personas y establece una nueva base para lo que cobra la gente". Cuando cuidas tus propios asuntos estás ayudando a crear un estándar según el cual todo el mundo recibirá un trato mejor.

¿Qué sucede con las tarifas?
Enhorabuena, has conseguido dominar tu estómago para pedir el dinero que te corresponde. Pero, ¿cuánto es eso? Esta es probablemente la parte más difícil de todo este intercambio, porque no hay respuesta fácil. Dependiendo de tu área, tu sector de la industria, tu experiencia y el cliente, la cantidad final en euros puede variar enormemente. La única forma de salir airoso es realizar una investigación previa haciendo montones de preguntas.

Ben recuerda: "Hablé con personas que estaban produciendo un trabajo similar al mío y que trabajaban con clientes similares. Internet también es una buena herramienta". Es importante contactar con gente que trabaje en diferentes partes de tu industria, porque podrán ofrecerte diferentes puntos de vista. "Yo pregunté a managers y a otros artistas de nivel similar al mío", afirma Martha.

Imagen vía @banoffeemusic

Seamos realistas, seguirás trabajando (ocasionalmente) gratis
Da igual el éxito que llegues a alcanzar, lo más probable es que te sigan pidiendo que trabajes gratis. A veces es posible que merezca la pena: algunos proyectos ofrecen alternativas razonables como experiencia, libertad creativa o la posibilidad de aportar cosas a la comunidad. En estos casos, solo es cuestión de mantener un equilibrio para que puedas hacer el trabajo que te gusta y seguir pagando la factura de la luz.

La escritora Sinead Stubbins no tiene problema en no cobrar si el trabajo "te proporciona suficiente experiencia y felicidad como para justificar que lo hagas, y si no tienes la sensación de que se están aprovechando de ti". Y añade: "Recuerda que, si estás trabajando por cero dinero, debes obtener algo valioso a cambio, como experiencia, redes, créditos universitarios o ropa que de otro modo no podrías permitirte comprar".

Ofrecer tu tiempo también puede ser una manera guay de conectar con otros miembros de tu comunidad. Martha reflexiona: "Algunos de los mejores entornos de trabajo están llenos de voluntarios, personas que trabajan mejor cuando lo hacen porque quieren". Ella es una presencia constante entre el personal de espectáculos y eventos benéficos, pero es un lujo que puede permitirse porque se ha asegurado de que le pagan adecuadamente el resto del tiempo: "Ahora que acepto espectáculos pagados estoy mucho más disponible para trabajar gratis que antes, porque los espectáculos más grandes me compensan económicamente por los más pequeños".

Asegúrate de ir intercalando los trabajos gratis con los pagados. Como dice Sinead, "Simplemente tienes que tener cuidado de no subestimar lo que vales". Pregúntate a ti mismo, ¿no me pagan porque no tienen opción o porque han tomado ellos esa decisión? Si te excedes con la generosidad, puede que eso afecte a tu capacidad de pedir dinero más adelante. "No quieres ese tipo de cosas todo el tiempo, porque el tema acaba complicándose y tú sigues siendo pobre", comenta el artista plástico Gian Malik.

Imagen vía @love.watts

Cuidado con las compensaciones en forma de regalos y productos
Algo con lo que hay que tener cuidado son las personas que ofrecen alternativas como ropa, entradas o visibilidad en lugar de dinero. Si es algo realmente especial que de otro modo no podrías permitirte comprar, entonces considéralo, pero no te excedas. Gian dice: "muchos artistas intercambian su trabajo, lo cual es genial a menos que pienses que es una mierda. Resulta deprimente tener montones de cosas que en realidad no quieres, como sales de cocina pijas". Martha está de acuerdo: "Al principio es divertido, pero después se vuelve una locura. No puedo comer ni pagar el alquiler con regalos. Para mí es como trabajar gratis. Puede ser una pendiente resbaladiza". Ten cuidado también si se convierte en una oferta continuada. "Si has tenido una relación con un establecimiento durante un tiempo, ellos deberían pagarte", comenta Sinead.

Cobra para que te respeten
No hace falta que te digamos por qué cobrar te permite continuar en la escena creativa: porque comer no es gratis. Pero a menudo el dinero compra algo más que solo los productos de primera necesidad: asegura algo intangible. Establecer una tarifa ayuda a crear una relación con quien te contrata y sienta las bases de tu papel y tu reputación. "Como artista pienso, 'Si yo misma no me tomo en serio, ¿quién lo hará?'", comenta Martha. "Estos tíos saben de qué va y quieren que pienses que les necesitas, pero cuando les digas que te pasen billetes con el símbolo del euro te respetarán por ello".

Imagen vía @amberibarreche

El dinero trae nuevas responsabilidades
Cuando alguien te paga esperará un nivel añadido de profesionalidad para el que es preciso que estés preparado. "Yo era malísimo cuando empecé", recuerda Ben. "Nadie me contrataba, nunca comunicaba los términos ni nada". Él te recomienda que te familiarices totalmente con tu cliente para poder asegurarte de satisfacer todas las expectativas que ha depositado en ti cuando ha decidido pagarte. "Crea un formulario de preguntas que puedas entregar a los clientes cada vez que te contraten. Observa cómo trabajas en cada faceta y detállalo, busca brechas donde las cosas no funcionan y explica cómo podrías mejorarlas".

"Todo trabajo creativo necesita un cuerpo sano, una mente sana y las condiciones adecuadas para continuar creciendo", concluye Martha. "Pedir que te paguen es un paso adelante tanto a nivel profesional como personal. Una vez que hayas hecho la pregunta y cuando hayas recibido tu primera paga, te sentirás genial y te darás cuenta de que: ¡ya no serás un becario!".

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Texto Wendy Syfret
Imagen vía Flickr

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