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la moda ha muerto (otra vez)

Li Edelkoort pronostica las tendencias y acaba de declarar que la moda está muerta. En i-D analizamos sus reflexiones.

por Sarah Raphael
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04 Marzo 2015, 3:20pm

Li Edelkoort no es la primera ni será la última en hacer una declaración así. Pero, ¿quién es ella para confirmarlo? ¿Tiene algún motivo realmente? Si es así, puede que tengamos que empezar a renunciar a nuestros trabajos, tirar todas las revistas a la basura y admitir lo que muchos están deseando oír: que somos una parodia "ridícula y patética" de nosotros mismos, ¿no?

Vivimos en una sociedad que parece estar ansiosa por acabar con todo. Cuando los medios de comunicación empezaron a trabajar online también se decía que las revistas y los periódicos estaban destinados a desaparecer. Año tras año aparece algún "sabio" que asegura que el fin del mundo está a la vuelta de la esquina, pero hasta donde podemos llegar, todo el mundo a nuestro alrededor sigue muy vivo.

Edelkoort es una de las cazadoras de tendencias con más influencia del mundo. Ha escrito muchos libros sobre tendencias, colores y materiales que todavía están por llegar al mundo de la moda. En General Trend lo hace incluso con dos años de adelanto. Ha trabajado como consultora para marcas y multinacionales como Coca-Cola y Disney y -desde los inicios de su carrera profesional- se ha codeado con las altas esferas de la industria de la moda. Por tanto, sabe de lo que habla.

Pero, ¿a qué se refiere exactamente? Este fin de semana, el portal Dezeen ha publicado una entrevista con Edelkoort en la que hacía una serie de declaraciones en referencia al futuro de la moda y en i-D hemos querido evaluarlas y sacar nuestras propias conclusiones:

"Vuelve la Alta Costura"
Edelkoort asegura que la Alta Costura es la solución para salvar la moda, aunque a muchos les pueda parecer una paradoja. ¿Puede la moda salvarse a sí misma? Si la moda es tan irrelevante como ella dice, ¿cómo puede ser la categoría más exclusiva e inaccesible de la industria la que acabe con el problema? Puede que sea cierto que algunas firmas no se estén adaptando bien a la identidad de las nuevas generaciones, pero la Alta Costura se aleja todavía más del nuevo discurso social. Los nuevos diseñadores cada vez están más preocupados por devolverle a la moda su estatus artístico, y otras personalidades como Kanye West reivindican que la ropa debería ser cada vez más asequible y democrática, así que nos cuesta creer que una modalidad tan elitista -y tan maravillosa- vuelva a estar en el punto de mira. Sí es cierto que la Alta Costura está en proceso de reinvención, y no se pueden comparar las propuestas actuales con las de hace 10 años.

"Seguimos educando a los jóvenes para que diseñen para la pasarela y sean individualistas, cuando la sociedad en la que vivimos se basa en un intercambio constante. En el nuevo modelo económico trabajar en grupo será esencial y puede que en otras disciplinas no lo sea, pero en la moda el equipo lo es todo"
Supongo a que se refiere a que el concepto de colectivo es mucho más importante ahora, pero todo diseñador que se precie trabaja con un equipo muy extenso. Sarah Burton es la líder de un gran equipo de diseño, los Proenza Schouler son pareja y las diseñadoras de Rodarte son las hermanas Mulleavy. Nadie puede encargarse en solitario de una colección entera y no creo que sea algo que las escuelas de moda estén promoviendo. Hace unos años todo estaba enfocado desde un punto de vista multidisciplinar: tenías que aprender a tratar con los periodistas, los diseñadores gráficos, los fotógrafos, con el equipo de marketing... Cuando trabajas en un estudio todo el día rodeada de docenas de jóvenes talentosos para sacar una firma adelante -como todos los que se dedican a la moda- es imposible no discrepar con una declaración así.

"La moda se aleja cada vez más del contexto social"
En esto si que puede que Edelkoort tenga razón, pero tampoco es muy específica; por tanto, es difícil llegar a una conclusión al respecto. En i-D siempre hablamos de temas de así. ¿Cómo podemos hablar de moda dentro de un contexto social y cultural más amplio? ¿Está bien darle tanta importancia a la ropa y a lo que "mola" cuando hay gente que muere a diario en lugares de lo más espantosos? Existen motivos para afirmar que la industria de la moda solo existe para aquellos que pertenecen a la misma y que algunos no ven más allá, pero es innegable que el impacto de la moda está presente en la sociedad. La ropa siempre ha sido un reflejo -o al menos una interpretación- de la sociedad y de su conducta.

Recuerdo una imagen horrible de un grupo de egipcios vestidos con monos de color naranja a punto de ser decapitados en la playa por unos encapuchados de negro. ¿Qué representan estos colores? ¿Qué significan los uniformes? Son un ejemplo de la luz y la oscuridad, el bien y el mal. Sí, puede que muchos crean que la moda se ha olvidado de la gente y que se ha convertido en una "ridícula y patética" parodia de nosotros mismos, pero sigue siendo una forma de estudiar la sociedad y analizar la historia. La ropa que llevamos refleja el momento actual y siempre nos dirá algo del mundo en el que vivimos.

"La producción de las prendas se lleva a cabo en países donde la gente muere de hambre"
La mano de obra y las condiciones laborales deberían ser una de las prioridades de la industria de la moda. Cuando vives en un país desarrollado compramos ropa de firmas low-cost, pero no se nos pasa por la cabeza en qué condiciones han sido elaboradas. Este tema también se está empezando a tratar en las escuelas de moda. Andrew Tucker -un profesor del London College of Fashion- me dijo una vez: "Busco estudiantes que tengan una visión interesante y diferente sobre la moda; que entiendan lo fascinante que puede llegar a ser. Ese sentimiento debería estar latente tanto en los desfiles de moda como en las fábricas de Bangladesh. Si realmente te interesa la moda, te interesa absolutamente todo: el pasado, el presente y el futuro". Los estudiantes de moda son cada vez más conscientes de los problemas a los que se enfrenta la industria -tanto políticos como sociales-. 

"Y claro, no podía faltar el marketing… Ahora la moda está gobernada por la avaricia y por eso ya nadie innova"
Es cierto que esto puede llegar a ser un problema muy serio: todos estamos sometidos a mucha presión por parte de los relaciones públicas para generar grandes sumas de dinero, pero es algo que ocurre en todos los ámbitos creativos. La sociedad y la economía han cambiado y la moda se tiene que adaptar a ello para sobrevivir, pero lo está haciendo y seguirá enfrentándose a todo tipo de adversidades. Y aunque está situación moleste a Edelkoort, no es justo decir que ya no se innova en moda. Los diseñadores están probando cosas que nunca antes se habrían planteado y -aunque todavía queda un largo camino por recorrer- debemos celebrar el trabajo que hacen.

"Los desfiles cada vez son más absurdos: tardas 45 minutos en llegar, esperas 25 a que empiecen y duran solo 12 minutos. Ya no tienen ningún tipo de repercusión. Ni siquiera los editores de moda de la primera fila levantan la vista del móvil"
En eso SÍ que estamos de acuerdo. El concepto de desfile se ha convertido en algo arcaico. La mayoría de gente no lee los reportajes sobre los desfiles ni se molestan en ver todos los looks ni a todas las modelos. De hecho, ni siquiera a los editores de moda de la primera fila les interesa, por eso no levantan la mirada de los móviles. Los periodistas de moda llevan años hablando sobre la desaparición del concepto "desfile de moda", así que no es algo que nos sorprenda mucho. Pregúntale a cualquier editor con experiencia -uno que haya visto desfiles de Galliano, Yohji Yamamoto o Alexander McQueen- y te dirá que la moda ya no es lo que era. 

Aunque hay cierta verdad en los puntos de vista de Edelkoort, creemos que es una pesimista. La industria de la moda es un objetivo fácil de criticar porque tiene muchos puntos débiles -y algunos de ellos son francamente terroríficos-. No obstante, echarle la culpa a la educación y a la generación del Internet es simplista y sobre todo equivocado, porque son precisamente estos factores los que convierten a la moda actual en algo más emocionante que nunca. Y Edelkoort no solo está criticando el presente, sino también el futuro; el apogeo de los desfiles ha terminado, pero hay talento e inteligencia suficiente en la industria como para que ésta siga siendo relevante. Algunos de sus elementos son ridículos -y de ello somos culpables todos-, pero, ¿muerta? Ni hablar.

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Texto Sarah Raphael