¿qué podemos aprender de la comunidad queer amante del cuero en 2018?

i-D se dejó caer por el Mid-Atlantic Leather Weekend para conocer mejor el legado del folclore queer vinculado al cuero y para entender por qué es necesario conservarlo en la actualidad.

por Mikelle Street; traducido por Eva Cañada
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29 Enero 2018, 9:58am

Un sábado, hace no demasiado tiempo, Gary Wasdin, el recientemente designado director ejecutivo del Leather Archives & Museum (Museo y archivos sobre el cuero), estaba resguardado en el rincón trasero del vestíbulo del Hyatt Regency, en Washington, D. C. Para llegar hasta él había que apretujarse entre unos cuantos hombres que no llevaban puesto nada más que suspensorios, rodear un grupo que vestía arneses de cuero combinados con pantalones vaqueros y pasar por encima de un "cachorro" ―o un joven larguirucho vestido con un disfraz de cachorro de neopreno― postrado a los pies de alguien. Esto era a mediodía, en el Certamen de Cuero del Atlántico Central 2018, en Capitol Hill.

“El cuero se ha convertido en un enorme paraguas que siempre tuvo cierta conexión con el sexo y la sexualidad, aunque no gire en torno al sexo para todo el mundo", explicó Wasdin a i-D en el evento, haciendo referencia al hecho de que algunas personas entran en esta subcultura por ideas en torno a la hipermasculinidad como elemento opuesto al intercambio. “Es un paraguas tan enorme que en cierto modo representa la familia, la seguridad y el hecho de ser uno mismo". Bajo esa bandera, el cuero se ha convertido en sinónimo de las comunidades fetish y kink en su conjunto, abarcando cualquier cosa desde la comunidad de "cachorros" hasta el bondage, pasando por quienes se visten de neopreno y vinilo, etc. Pero el efecto de esa comunidad ―y su legado― todavía siguen presentes en la amplia comunidad queer actual.

Queen Cougar, antigua Miss Cuero de San Francisco y Greg Byfield, antigui Míster Cuero de San Francisco sobre el escenario, en el Certamen Internacional de Miss Cuero de 1993. Foto cortesía del Leather Archives & Museum.

La comunidad amante del cuero se inició en los 50, en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial. En una historia narrada en parte en la película de 2017 Tom of Finland -que se centra en el artista Touko Laaksonen- los hombres gais regresaron a sus países y ciudades de origen después de haber experimentado cosas en la guerra que les habían cambiado totalmente la vida. Conforme trataron de volver a asimilarse dentro de la sociedad general, se encontraron completamente ajenos a lo que estaba pasando.

“Suena extraño decir que había una 'cultura gay' por aquel entonces, pero [la comunidad del cuero] de algún modo se inició como reacción ante el estilo feminizado de la cultura gay en aquellos tiempos", explicó Wasdin. Una estética que unía lo militar con el estilo de club de moteros de Marlon Brando en la película de 1969 Easy Rider empezó a fomentar un look que llegaría a su completo desarrollo en los 70. En bares como el Gold Coast de Chicago, considerado por muchos como el primer bar gay para los amantes de cuero inaugurado en los 50 y The Eagle, en Nueva York, que se ha convertido en uno de los nombres más importantes dentro del mundo de los bares gais, aquel look se convirtió en toda una comunidad, identificado sobre todo por la obra de Laaksonen. Por aquella época se hacían chistes en el cine acerca de los "clubes de moteros sin moto". Aquel fue el inicio de la comunidad del cuero. Conforme pasó el tiempo y llegaron los 80 y los 90, lo que en su día era un espacio para "hombres gais blancos" se diversificó y empezó a dar la bienvenido no solo a personas de color, sino también a mujeres y a una variedad de identidades sexuales.

Rupaul con Míster Cuero del Atlántico Central en 1993 en una foto de la colección personal de Chuck Renslow. Foto cortesía del Leather Archives & Museum.

Pero esta comunidad rápidamente se convirtió en mucho más que simplemente un lugar para que los miembros exploraran su lado más peculiar sexualmente hablando. Empezó a surgir un circuito de concursos para ganar un título y el más grande de los que todavía se celebran es el Certamen Internacional de Míster Cuero, que comenzó en 1979 de la mano de Chuck Renslow y Dom Orejudos. Renslow también es responsable de iniciar los Leather Archives (Archivos sobre el cuero), cuya sede central está en Chicago. Además de eso, cuando la crisis del SIDA comenzó a azotar a estas familias, la comunidad reaccionó y organizó recaudaciones de fondos para varias personas que conocían personalmente y que estaban afectadas, además de para la investigación en profundidad del VIH y el SIDA.

“La comunidad drag y la comunidad del cuero son los principales contribuidores a la investigación del VIH y el SIDA", afirmó durante una entrevista Martel Brown, Míster Cuero del Atlántico Central en 2017. “Nosotros somos en parte el motivo por el que existen Truvada y PReP”. Truvada es una versión de una sola pastilla al día de PrEP, que puede emplearse para prevenir la transmisión del VIH.

Pero la comunidad del cuero y la comunidad fetish hicieron mucho más que simplemente recaudar fondos e invertir su tiempo.

Mujeres de cuero en el Certamen Miss Cuero de Nebraska de 1992. Procedente de la colección personal de fotografías de Laura Antoniou. Foto cortesía del Leather Archives & Museum.

“A lo largo de toda la crisis del SIDA, la comunidad del cuero se vio afectada personalmente, pero también estuvo ahí para dar un paso adelante que a la vez les permitiera no dejar de divertirse", explicó Wasdin. “Todo el mundo desempeñaba un papel ―la comunidad drag, la comunidad de lesbianas―, pero el mensaje de la comunidad del cuero era seguir teniendo sexo y disfrutar de la vida". La obra de Laaksonen hacía también referencia a esto, empezando a incorporar el uso visible de los preservativos en sus explícitas piezas.

“Una de las cosas que he leído con bastante frecuencia, especialmente sobre el tema de las preferencias sexuales más peculiares, es que, francamente, no podías contraer el VIH con muchas de las cosas que eran fetiches y que resultaban interesantes en esta comunidad”, continuó Wasdin, haciendo referencia a actividades sexuales como el fisting, la flagelación y el bondage. “La comunidad realmente dio un paso al frente en aquel duro momento diciendo, 'Eh, hay un montón de otras cosas que podemos hacer o podríamos disfrutar que no implican intercambio físico'".

Aquella actitud positiva hacia el sexo sigue viva hoy, caminando mano a mano con la filantropía. El año pasado, el fin de semana del Mid-Atlantic Leather recaudó más de 65.000 euros, que se entregaron en forma de subvenciones. Este año su objetivo era recaudar unos 80.000 euros y se espera que sobrepasen esa cifra. Pero la cuestión va más allá del dinero.

Procedente de la colección personal de John Weis. Foto cortesía del Leather Archives & Museum.

“Viví un tiempo en Omaha, Nebraska, e incluso en sus pequeños concursos de Míster Cuero de Nebraska, cuando se decidía quién era el ganador había muchísima expectación", explicó Wasdin. "Cuando compiten en esos concursos tienen diferentes causas que defienden y que requieren horas de voluntariado y recursos financieros, por lo que todo esto aporta bastante visibilidad. Esa larga historia forma una parte muy importante de lo que hacemos como comunidad para ayudar y apoyar a los demás”.

Un claro ejemplo: cuando John-John Punki ganó el título de Míster Eagle NYC en 2017, organizó eventos y habló púbicamente sobre la actitud positiva hacia el cuerpo y también sobre temas relativos a la comunidad trans, llegando tan lejos como para incluso recaudar dinero para esa comunidad. Brendan Patrick, Míster Cuero de Maryland 2018, tiene intención de llamar la atención y provocar empatía hacia las personas que se recuperan de su adicción al alcohol mientras planifica eventos relacionados con la comunidad del cuero. Y también recaudará dinero para un centro de rehabilitación masculino de su localidad. Incluso Gerard Turner, que fue coronado Míster Cuero del Atlántico Central 2018 este fin de semana, ha sido portavoz durante los últimos cuatro años de Code RED, un evento de recaudación de fondos que apoya la lucha contra el VIH y el SIDA y contra el estigma asociado con ellos. Durante su año de reinado, espera trabajar con algo relacionado con el cáncer, del que él mismo es un superviviente.

Estos ganadores de títulos están presentes en comunidades de todo el mundo, continuando el trabajo de la comunidad que les permitió ser ellos mismos sin más.

The leather contingent at the 1992 March on Washington from Tom DeBlase’s photo collection. Photo courtesy of Leather Archives & Museum.
A former Mr Ebony Leather from Israel Wright’s personal photo collection. Photo courtesy of Leather Archives & Museum.
Eagles Nest Bar in New York City Photography Collection by Jerry Russell. Photo courtesy of Leather Archives & Museum.
Leathermen outside the first gay leather bar Gold Coast in 1979. Photo courtesy of Leather Archives & Museum.
Attendees at Folsom Street Fair from Steve Mayers private photo collection. Photo courtesy of Leather Archives & Museum.
Jim Dunne Spartan DC Collection. Photo courtesy of Leather Archives & Museum.
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