las 12 mejores películas sobre jóvenes del cine español

La juventud es esa etapa fugaz que mientras dura, muchos quieren que pase y que cuando acaba, todos echamos de menos. Es una fase de la vida que siempre ha despertado mucho interés en el cine y, por supuesto, también en el español.

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nov. 12 2015, 11:00am

Fotograma de 'Yo soy la Juani'

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Durante la juventud nos empezamos a dibujar como la persona que seremos, se forja nuestro carácter y cómo nos enfrentaremos a las diferentes situaciones de la vida. Además, cada época tiene su propio concepto de juventud y, de todas las edades que viven las personas, es la época que mejor retrata el momento sociológico y político en el que vivimos.

El séptimo arte siempre ha sentido un interés muy particular por retratar a las nuevas generaciones y, aunque los jóvenes de los años 60 no son iguales que los de ahora (en los 60 una persona de 20 años ya se consideraba adulta), nuestro cine siempre ha sentido curiosidad y deseo de plasmar las problemáticas a las que se han enfrentado en cada momento de nuestra historia. 

Por ello, hoy en i-D hemos querido escoger algunas de las películas que mejor han retratado la vida de la juventud española en los últimos 30 años.

*Lee: Las subculturas del cine español
*Lee: Así afecta la crisis a los jóvenes españoles

Fotograma de 'Historias del Kronen'

Los 70

Perros callejeros (1977)
La llegada de la democracia también tuvo consecuencias entre las generaciones más jóvenes de la época. Los 70 fueron el momento de mostrar una juventud desarraigada y marginal y también los años en los que nace el 'cine quinqui', que acabaría de afianzarse como género en los 80. 

Esta película de José Antonio de la Loma -que se convertiría en trilogía más tarde- es su máximo exponente y recoge las peripecias de 'el Torete', el personaje inspirado en 'el Vaquilla', un delincuente que llevaba de cabeza a la Guardia Civil.

Pantalones de campana, persecuciones en Seats pintados de verde, patillas, heroína, robos y los bajos fondos de una Barcelona (a la que años más tarde le harían un lavado de imagen con motivo con las Olimpiadas) son los motivos recurrentes de este cine heredero del neorrealismo.

Arrebato (1979)
Si hay una película que merece el calificativo de 'película de culto' y de 'cine de vanguardia' en nuestro cine, esa es Arrebato de Iván Zulueta. Claro exponente de la libertad creativa que empezó a sentirse a finales de los 70, esta película no tiene límites, reglas ni censura.

Sus protagonistas no son jóvenes como los entendemos ahora (el personaje de Eusebio Poncela tiene algo más de 30 años ), pero sí lo eran para la época. También sus inquietudes y problemas eran típicos del momento: drogadicción, dudas creativas, inseguridad personal, desconcierto vital...  Una obra imprescindible para entender el cine que vendrá después (el de Almodóvar, por ejemplo).

Los 80

Pepi, Luci, Boom y otras chicas del montón (1980)
Los 80 en España estuvieron determinados por la Transición y la Movida madrileña, que reflejaba el aperturismo y las ganas de probar cosas nuevas de los más jóvenes. Se acabaron los toques de queda y la censura y si hubo un director que escenificó mejor que nadie la Movida en la pantalla ese fue, obviamente, Pedro Almodóvar.

Irreverente, alocada y única, la primera película de Almodóvar es el claro ejemplo de esas ganas de comerse el mundo que tenían las generaciones venideras después de años de represión y Franquismo.Aunque en su día la tacharon de película de 'serie B', es una de las muestras más rebeldes y eternas del cine español. En ella hay punk, violaciones, lluvia amarilla, se fuma, se bebe y se tiene sexo con dolor.

Los 90

Historias del Kronen (1994)
Inspirada en la novela del mismo título de José Ángel Mañas, (casi) todo el mundo está de acuerdo en que la película de Montxo Armendáriz es un ejemplo representativo de cómo era la actitud conformista de la burguesía madrileña de los 90.

Aunque muchos la tacharon de superficial, los problemas del primer mundo de Juan Diego Botto y sus amigos fue un exitazo comercial y plasmó de forma frontal y directa el sentir de toda una generación de un estrato social muy determinado. En la película se trataban temas como el paso de la adolescencia a la juventud, la ansiedad al abandonar la comodidad de la vida infantil, las expectativas puestas en uno jamás cumplidas... En definitiva, la insoportable levedad del ser joven y burgués.

Hola, ¿estás sola? (1995)
Iciar Bollaín debutaba como directora con esta 'road movie' en la que Candela Peña y Silke recorrían las carreteras españolas huyendo de una vida sin dirección y sin amarres para buscar tanto el éxito como a ellas mismas. ¡Por fin una historia sobre mujeres desde un punto de vista genuinamente femenino!

La película ahondaba en temas como la amistad, la lealtad y la decepción, pero desde un punto de vista nada tremendista ni condescendiente. Fue una de las películas más taquilleras de su año y todavía sigue triunfando como ejemplo que explora las relaciones entre mujeres y el inevitable paso de la juventud a la edad adulta.

Barrio (1998)
En IMDB comparan Barrio con Kids de Larry Clark y Ciudad de Dios, la obra de Fernando Meirelles que retrata la conflictiva juventud de las favelas de Brasil. Puede que la película de Fernando León no tenga la fuerza visual de la segunda ni tuviera el impacto generacional de la primera, pero sí las mismas ganas de querer retratar a nivel casi sociológico a los más jóvenes.

Barrio sería la antesala de lo que León conseguiría años después con Los lunes al sol (2002), un borrador de ese cine social del que sería gran representante. Con una trama tan simple como son tres chavales de un barrio humilde de Madrid que buscan como perder el tiempo en verano, Aranoa consiguió cogerle el pulso a esos adolescentes del extrarradio pobre haciendo un retrato tan cómico como entrañable.

Krampack (2000)
Si hay una película de nuestro cine que relata con la misma cantidad de cariño como de fidelidad el despertar sexual, esa es Krampack. Tan efectiva como poco ambiciosa, la película de Cesc Gay es un pequeño regalo que aún consigue lo que buscaba: mostrar un momento crucial en la vida de cualquier chico.

La historia es sencilla: dos amigos se quedan solos durante unas vacaciones y, entre 'krampacks' y fiestas, deciden tratar de lograr un objetivo común: perder la virginidad antes de que acabe el verano. ¿El problema? Los sentimientos de uno hacia el otro y su posición ante ellos.


De los 2000 hasta hoy

7 vírgenes (2005)
El gran reclamo de 7 vírgenes era su protagonista, Juan José Ballesta: el niño que se llevó un Goya por su retrato de un adolescente macarra de 12 años en El Bola que triunfó tanto dentro como fuera de España. En realidad, 7 vírgenes parece un poco la continuación de El Bola.

Ballesta hacía el mismo papel y los derroteros eran más o menos los mismos: un retrato de esa juventud conflictiva, chulesca y carente de caminos emocionales que vive más por instinto que por aprendizaje.

La película seguía a 'el Tano' durante un permiso de 48 horas que le dan en su correccional para ir a la boda de su hermano. Sin embargo, el joven aprovecha esa libertad ficticia y limitada para ponerse a prueba y decidir qué camino seguir con su vida.

Yo soy la Juani (2006)
Si una de las máximas creativas es "escribe de lo que conozcas", Bigas Luna se saltó con Yo soy la Juani todas las reglas existentes. El director de Jamón, Jamón quiso retratar la vida de la periferia y de los párquings de discoteca y, para ello, se adentró a conciencia en el estilo de vida de 'canis', 'chonis' y tuneros. ¿El resultado? La típica historia de amor y ambición juvenil, pero con una banda sonora de hip-hop.

Como si se tratase de una Quadrophenia o una West Side Story patria y con la misma fascinación por lo que relata, Yo soy la Juani es un curioso despropósito que quería ver la juventud del siglo XXI desde la arena pero, inevitablemente, nos la muestra con la fascinación que da verla desde la barrera.

Hermosa juventud (2014)
Con una puesta en escena hiperrealista y sin artificios, Jaime Rosales bordó el mejor retrato de la juventud española actual, heredera forzosa de la crisis que les han dejado los adultos en años anteriores.

La trama es tan básica como es un embarazo inesperado en una pareja joven y con ella, Hermosa juventud nos enseña cómo dos personajes que están juntos en el mismo barco no tienen más remedio que crecer a marchas forzadas ante una situación inevitable y difícil. Sin embargo, ambos lo hacen de diferente manera. El gran hallazgo de esta película es Ingrid García-Johnson, con una presencia en pantalla espectacular que construye un personaje arrebatador y eterno.

A escondidas (2014)
Si A escondidas la hubiera dirigido Xavier Dolan en lugar de Mikel Rueda, seguramente ya la conoceríais, pero no es el casa. Esta pequeñísima en ambiciones, pero gran película ha pasado más desapercibida de lo que debería.

Aquí no hay callejeros ni juventud conflictiva, pero sí dos jóvenes perdidos por las calles de Bilbao que no solo tienen que sobrevivir a una realidad social que los enfrenta, también a sus propios sentimientos. La historia habla de dos adolescentes de diferente origen (un chico de una familia acomodada de Bilbao y un inmigrante marroquí que no quiere volver a su país) que se enamoran y, sin darse cuenta, sirven para retratar un dibujo árido sobre racismo y tratar algo que aún es tan tabú como es la homosexualidad en la adolescencia.

A cambio de nada (2015)
Pocas óperas primas han sido recibidas en los últimos año como esta estupenda cinta del actor y director Daniel Guzmán, que nos muestra cómo es la juventud en el extrarradio en estado puro. No obstante, no esa juventud conflictiva y beligerante de los bajos fondos al estilo de Perros callejeros, sino esa juventud de jóvenes normales, sin tramas escabrosas, sin retruécanos argumentales.

Alejada de las premisas del cine social europeo, A cambio de nada recuerda más a Cuenta conmigo o a aquellas películas americanas de cine adolescente que "no iban de nada", pero nos contaban mucho.

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Texto Estela Cebrián
Fotograma de Yo soy la Juani