Instagram revoluciona la industria de las modelos

Hace unos días, Marc Jacobs afirmaba estar consternado por el efecto de las redes sociales en la industria de la moda.

por Jean Kemshal-Bell
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12 Marzo 2015, 10:31am

Photo via @caradelevingne

Al parecer, Marc Jacobs no entiende el efecto de las redes sociales. De hecho, hace unos días le dijo a Suzy Menkes que está "consternado" por este fenómeno. Es un sentimiento que nos puede resultar familiar (muchos de nuestros padres piensan algo parecido). Lo curioso es que el diseñador fue el primero en poner en la pasarela a Kendall Jenner con el desfile de otoño/invierno' 14. La temporada siguiente, puso a Gigi Hadid a desfilar. Un año después, ambas se han convertido en cotizadísimas modelos.

Las dos son preciosas, pero lo que las diferencia de otras modelos igualmente bendecidas por la genética es su número de seguidores en las redes sociales y, honestamente, resultaría difícil creer que este detalle se le escapó al equipo de Jacobs. La realidad influye en la industria de la moda, y las grandes marcas han comenzado a comprender el valor de una modelo con una fuerte presencia en Internet. 

El alcance de una publicación de Kendal Jenner en Instagram es de unos 30 millones de personas, mientras que un anuncio con su cara en Vogue USA llega a alcanzar a 1,2 millones likes. Tradicionalmente las marcas se presentan de otras maneras, pero la realidad es que hoy en día los adolescentes descubren marcas de lujo a través de cuentas de Instagram de las modelos.

Coronadas como las "Instagirls", esta nueva generación de modelos son expertas en Internet y en el uso de este tipo de plataformas para crear su propia marca. Al igual que las diosas de los años noventa, ellas también se identifican por su nombre de pila: Kendall, Gigi, Karlie y Cara. Katie Grand, antigua colaboradora de Jacobs y editora de LOVE, es quizás la mayor defensora de estas nuevas estrellas de Internet. Ella presionó para el despegue de Jenner y Hadid en la pasarela y ha presentado a casi todo el clan Kardashian en LOVE. Carine Roitfeld también ha supuesto un gran apoyo para la carrera de Hadid, y es la responsable de que la hermana de Gigi (que ya cuenta con más de medio millón de seguidores Instagram) desfilase para Tom Ford.

Cuando Estée Lauder eligió a Jenner con tan sólo 19 años para ser el rostro de la marca de cosméticos -algo que normalmente se reserva para actrices o modelos veteranas- no fue algo arbitrario: fue elegida debido a su audiencia online. "(Jenner) es la última 'Instagirl', y estamos muy contentos de aprovechar su imagen, su voz, su energía y su extraordinario poder en las redes sociales para hacer llegar Estée Lauder a millones de mujeres jóvenes de todo el mundo", afirmó en un comunicado Jane Hertzmark Hudis, presidente de la marca. Naturalmente, Jenner dio la noticia en Instagram. Dos meses más tarde, Hadid firmó un lucrativo contrato con Maybelline. Las marcas de lujo han ganado así un acceso fácil a la gran audiencia y las instagirls ponen en la palma de sus manos un ejército de futuros consumidores. Una inversión inteligente en la que todo el mundo gana.

Las redes sociales proporcionan una vía para que las modelos creen su propia marca de pleno derecho. Para el público, son una puerta a sus vidas privadas: las vemos saliendo con amigos, yendo de fiesta y asistiendo a diferentes eventos. Conocemos sus valores y creencias a través de las citas que publican, y sentimos así que las conocemos personalmente. 

En una entrevista reciente con The Cut, Hadid opinaba que "a la gente le gusta seguir a famosos con los que se puedan relacionar, y que puedan mostrarle un mundo que no necesariamente conocen. Soy consciente de que estoy siendo yo misma y puedo compartir todo aquello que constituye mi vida, ya sea un desamor o una nueva portada". También hablaba de los efectos que la vida real en las redes sociales están teniendo sobre el caché de una modelo: "Digamos que una chica está empezando y que un director de casting ve su Instagram: no necesitará tener muchos seguidores, pero si tiene una gran personalidad y sus seguidores son chicas de 15 a 20 años, y el target de la marca se corresponde con esa franja de edad, escogerán a esa modelo".

Ninguna otra ha aprovechado las redes sociales con tanto éxito como Cara Delevingne. Gracias al uso de Instagram para documentar su vida y expresar su más que conocido descaro, la joven de 22 años ha sido catapultada rápidamente a la categoría de supermodelo. Con más de 14 millones de seguidores, la marca Delevingne es tan poderosa que cuando una marca la elige para desfilar o para alguna campaña, están eligiendo identificarse con lo que ella representa. Para Cara ya es imposible ser considerada un simple lienzo en blanco.

Lo que es interesante es que muchas de estas modelos no tienen necesariamente los requisitos adecuados para la pasarela: Delevingne es un poco baja para los estándares de las pasarelas y las hermanas Hadid tienen más curvas que la mayoría de sus compañeras. Pero sus personalidades y su tirón popular están ayudando a relanzar campañas, editoriales y ahora pasarelas. Con ello están redefiniendo las características que convierten a una modelo en alguien con éxito.

El poder de internet ha permitido el cambio de roles, y cada vez son las modelos las que tienen el control. Las redes sociales han abierto la posibilidad de determinar su carrera y, con la introducción de la opción de compra de artículos en Instagram, parece que su poder va a seguir creciendo durante los próximos meses.

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Texto Jean Kemshal-Bell
Imagen vía @caradelevingne

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