la artista michele bisaillon utiliza espejos para crear ingeniosos 'selfies' feministas

Esta joven californiana aprovecha su repercusión en las redes sociales para compartir íntimos reflejos de sí misma y cuestionar lo que verdaderamente significa ser mujer.

por Zio Baritaux
|
05 Septiembre 2016, 8:00am

Al igual que muchos adolescentes y veinteañeros, Michele Bisaillon llena su cuenta de Instagram con un montón de fotos de sí misma. Pero la artista de 28 años de Silicon Valley ha dado un nuevo significado a los selfies, utilizando una colección de más de cuarenta espejos -que van desde espejos de plástico rosa traslúcidos hasta espejos con forma de nube-, para captar y compartir fragmentos de su reflejo de forma única. 

Al dirigir su mirada a sí misma, Michele también logra presentar un retrato más auténtico de quién es. "No estoy de acuerdo con que mostrar todo tu cuerpo sea lo mismo que mostrar todo tu ser", nos dice. "Vemos fotos de cuerpo completo de la gente todo el tiempo, pero eso no significa que los conozcamos lo más mínimo". 

De hecho, las fotos de Michele son más íntimas e informativas que la mayoría, el espectador experimenta exactamente cómo se ve a sí misma y a su mundo. Por esa razón, su trabajo también es empoderador. "Quiero comunicar muchas cosas, pero gran parte de lo que me gustaría compartir es que nuestros cuerpos son hermosos", explica Michelle en la siguiente entrevista. "Quiero mostrar que no siempre podemos controlar cómo son, pero eso no significa que no podamos disfrutarlos. Somos como somos, y eso es algo bueno".

Lee: Sexo, 'selfies' y "ser una zorra": el mundo de maja malou lyse
Lee: Arvida Byström y Molly Soda hablan sobre su libro de 'selfies' censuradas

¿Cuando empezaste a interesarte por la fotografía?
La primera experiencia que tuve con la fotografía fue con una cámara de Barbie que mi madre me regaló cuando tenía cinco o seis años. Me encantó hacer fotografías de paisajes y objetos. Tengo un recuerdo lúcido de estar enfadada conmigo misma por no darme cuenta de que el visor estaba demasiado alejado de la lente (era una de esas cámaras delgadas y largas con las que apuntas y disparas, donde el visor estaba como a cinco centímetros a la izquierda o la derecha de la lente). Eso me hizo querer descubrir cómo utilizar una cámara adecuadamente con el fin de lograr que las fotos salieran como yo quería.

¿Cuándo empezaste a compartir fotos de ti misma en Instagram? ¿Por qué dirigiste tu mirada hacia ti misma en lugar de fotografiar a otras chicas?
Cuando estaba en Bachillerato, mis amigas y yo nos hacíamos fotos las unas a otras y las compartíamos en LiveJournal y MySpace, por lo que hacer fotos y compartirlas en Instagram fue algo natural para mí. Creo, con toda sinceridad, que hago autorretratos porque soy la persona que está más a mi alcance. Si estoy en casa o sola y me inspiro, puedo simplemente hacerlo. No siempre planeo mis fotos con anticipación, por lo que es más fácil que yo sea mi propia modelo. Me gusta tomarme mi tiempo y así hay menos presión.

¿De qué forma respondes con tu trabajo a las imágenes de mujeres modificadas de forma digital? ¿Por qué es importante para ti mostrar fotos sin editar?
Nos editamos a nosotros mismos todo el tiempo. Decidimos decir algunas cosas pero no otras, llevamos ropa y maquillaje, nos representamos a nosotros mismos de una forma determinada. Editarnos a nosotros mismos es algo que los seres humanos hemos hecho durante siglos y no siempre es un problema. Creo que el problema surge cuando se usan imágenes demasiado alteradas para vender productos y sembrar inseguridad, especialmente en las mujeres. Estamos sujetos a un estándar imposible y eso hace que nos odiemos a nosotros mismos. Es importante para mí encontrar alguna manera de sentirme a gusto conmigo misma y mostrarle a otros que también puedan sentirse así, sin necesidad de crear una versión completamente falsa de ellos.

¿Crees que existe una correlación entre los selfies y la autoestima?
Creo que para algunas personas sí la hay. Hacerme fotos que me gusten termina haciendo que me sienta mejor conmigo misma. Creo que es muy importante que las personas, en especial las mujeres, se sientan cómodas en su propia piel. Es algo por lo que he luchado durante mucho tiempo. Puedes hacer mucho más cuando te sientes bien contigo mismo.

¿Qué intentas comunicar a través de tu trabajo sobre lo que es ser una chica o una mujer? ¿El hecho de que las mujeres creen sus propias imágenes de sí mismas les otorga un cierto poder?
El hecho de que las mujeres creen les otorga un cierto poder. El hecho de que las mujeres tengan la confianza de hacer lo que les gusta y luchen por la capacidad de hacerlo es lo que abre nuevos caminos para las generaciones futuras. Quiero comunicar muchas cosas, pero gran parte de lo que me gustaría compartir es que nuestros cuerpos son hermosos. Nuestros cuerpos son el producto increíble de millones de años de evolución. Quiero mostrar que no siempre podemos controlar cómo son, pero eso no significa que no podamos disfrutarlos. Somos como somos, y eso es algo bueno.

En el pasado, las feministas rechazaban los colores pastel y rosados por estar asociados con estereotipos y juguetes específicos de un género. Sin embargo, ahora cada vez más mujeres artistas, como tú, hacen una reapropiación de estos colores en su trabajo. ¿Por qué crees que ocurre esto? ¿Hay poder en el rosa?
Creo que hay poder en lo que amas. Los seres humanos somos demasiado polifacéticos, tenemos la capacidad de disfrutar un sinfín de cosas diferentes, tenemos facetas masculinas y también tenemos femeninas. Creo que lo importante es ser fiel a uno mismo. Si realmente te gusta algo o algo te parece hermoso, no tienes por qué avergonzarte de ello. Te puede gustar el rosa y el azul, no tienes que escoger. Definitivamente puedes ser femenina y ser feminista. Ser feminista trata sobre creer en la igualdad y luchar por ella, no sobre los colores o el tipo de ropa que prefieres.

Recomendados


Texto Zio Barritaux
Fotografía cortesía de la artista

Tagged:
Instagram
Entrevista
Selfies
arte
Feminismo
Cultura
The Female Gaze Issue
michele bisaillon