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¿hablas el idioma de los emoticonos?

Solo tenemos que pararnos a mirar las pantallas de nuestros móviles para darnos cuenta de que nuestra forma de comunicarnos ha cambiado. Las palabras han pasado a mejor vida y nuestras conversaciones se han visto invadidas por corazones, delfines y...

por Billie Brand
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27 Mayo 2015, 11:05am

Dominar el dialecto digital de los emoticonos es algo importante en el siglo XXI. En los 90, las llamadas al teléfono fijo de casa de tus amigos fueron remplazadas por unos Nokia indestructibles, y de ahí pasamos al "xD" (aunque a un nivel mucho más alfabetizado que ahora). 

Hoy en día, la comunicación moderna se ha reducido a una colección de caras amarillas, y ya no importa cuántas cartas de amor hayas escondido debajo de la cama en un intento desesperado por aferrarte al pasado: el mundo se ha "pixelado" y no hay vuelta atrás. Hemos llegado a un renacimiento de la comunicación en el que las palabras se han sustituido por pequeñas (y monísimas) imágenes. ♥ Los emojis ♥

Fotografía Kimi Hammerstroem

La semana pasada, el profesor Vyv de la Universidad de Bangor (que estudia la evolución del universo emoticono) aseguraba que el idioma emoji ha experimentado un crecimiento desmesurado en el Reino Unido: "Como lenguaje visual, los emoticonos han eclipsado completamente a los jeroglíficos, a pesar de que se tardaron siglos para desarrollarlos". Parece que hemos vuelto al punto de partida y, en lugar de ampliar nuestro vocabulario, hemos adoptado de nuevo el concepto de simbolización. 

La tecnología avanza a pasos agigantados, pero nuestras capacidades comunicativas se han quedado atrás y, con el declive de la mensajería de texto (¿todavía hay alguien que envíe sms?), los emojis han tomado el control. Un estudio de Instagram confirmaba que el 48% del texto que aparece en la app son emoticonos y, a no ser que surja una catástrofe digital, la cosa solo puede ir a más. 

Hace unos meses, vimos como nuestros teléfonos le daban la bienvenida a flamencas multiétnicas, parejas del mismo sexo y 32 banderas nuevas. Unicode (la empresa que nos ha hecho políglotas) tiene previsto lanzar una nueva colección de 38 iconos entre los que podremos encontrar -por demanda popular- pantalones vaqueros, dedos cruzados, un selfie y hasta un aguacate.

Fotografía Kimi Hammerstroem

De alguna forma, podríamos decir que nos han bendecido con un lenguaje innovador y pictórico que está en constante crecimiento, como si se tratase de una fiesta utópica en la que todo el mundo se entiende sin importar su lengua materna. El emoticono es universal, aporta muchos matices a una conversación escrita y también le quita importancia a los asuntos más complejos. Es pura ciencia. 

El Dr. Owen Churches de la facultad de psicología de la Flinders University en Australia dice que las personas reaccionan a los emojis como lo harían frente a un rostro humano en la vida real. En otras palabras, esto: ":)" tiene el mismo efecto que una sonrisa real.

Por otro lado, también nos encontramos con un factor de ambigüedad: el parecido fálico del emoticono de la berenjena (o del plátano, o de la mazorca de maiz...) ha tenido como resultado su prohibición en los buscadores de Instagram y eso ha animado a la gente a volverse a manifestar por la libertad de expresión, pero en este caso con el hashtag #freetheeggplant. 

¿No tienes ganas de escribir? No hay problema: una selección adecuada de emojis puede llegar a trasmitir lo mismo -o incluso más- que las palabras, pero esto también puede resultar un problema. Distraídos por el espejismo de felicidad que desprenden los emoticonos, ¿estamos realmente inmersos en una crisis de comunicación debido a esta tendencia de la generación de Internet?

Un estudio reciente realizado por la empresa de telefonía movil Talk Talk Mobile asegura que el 72% de los jóvenes de entre 18 y 25 años admite que expresa mejor sus sentimientos a través de emoticonos que a través de palabras. "Creo que la gente está más conectada ahora porque el mundo emoji lo hace todo mucho más divertido", afirma Dan Brill, el autor de Emojinaylsis (un Tumblr dedicado a la disección de la identidad a través de los emoticonos que suele utilizar). 

El experto confiesa: "No entiendo a la gente que rechaza los emoticonos. Estoy seguro de que son los mismos que dijeron que los sms eran una forma de distanciarnos porque eran un sustituto de las llamadas de voz, pero eso no es cierto en absoluto. Ahora, mi hermana y yo nos comunicamos a todas horas; mucho más que cuando teníamos que encontrar un hueco a la semana para llamarnos por teléfono".

Fotografía Kimi Hammerstroem

Cada vez estamos más obsesionados con la imagen que proyectamos en las redes sociales y nos cuesta más levantar la vista del teléfono cuando vamos por la calle. ¿Nos hemos convertido en una sociedad narcisista obsesionada con los selfies? Lo cierto es que, a pesar de la reciente actualización, muchos de nosotros todavía estamos fuera del imaginario emoji. Por ejemplo, ¿dónde están los pelirrojos y las parejas interraciales? 

Hace poco, un amigo me confesó que su relación con los emoticonos es de constante lucha: "A veces me siento en medio de una crisis de identidad porque no puedo encontrar un solo emoticono que me represente". Si los emojis se originaron como simples iconos para expresar las emociones, ¿por qué es una necesitamos toda esta diversidad racial y sexual? 

Parece que los emojis están empezando a moldear la identidad propia del siglo XXI y son la confirmación de nuestra constante necesidad por crear una personalidad tecnológica. Destacar en Internet se ha convertido en algo crucial para las nuevas generaciones: en las redes, no solo mostramos nuestras emociones, también reclamamos nuestra individualidad.

Pero las tendencias tecnológicas van y vienen (Fotolog, MySpace...), y aunque el declive de los emoticonos es -probablemente- inevitable, la pregunta es: "¿Qué vendrá después?". "¿Volverán las palabras a la cima de la comunicación? Hasta Vladimir Nobokov, que hizo uso de la prosa más bella prosa en el clásico de la literatura Lolita, llegó a reconocer que (a veces) un emoji vale más que mil palabras. 

En una entrevista con The New York Times en 1969, un periodista le preguntó al autor por su lugar en el panorama literario de la época, a lo que Nobokov respondió: "A veces creo que debería existir un signo tipográfico especial que representara una sonrisa: una especie de marca cóncava o un soporte redondo boca arriba para poder responder a esta pregunta".

¿Por qué estamos tan obsesionados con los emojis? Brill nos cuenta: "Son divertidos. Es mucho mejor hablar de sexo con berenjenas y chorros de agua que con palabras. En general, la tecnología nos permite ser más visuales a la hora de comunicarnos". 

Somos la generación que no quiere crecer y no nos podemos esconder detrás de los emoticonos para siempre, pero, por ahora, es mejor que enfrentar la realidad que nos rodea. Por otro lado, ¿qué hay de malo en alegrar un poco nuestras vidas con corazones, arcoíris y delfines?

No te pierdas:
*El arte de la era post-Internet
*#FreeTheEggplant
*Llegan 38 emoticonos nuevos (incluyendo una flamenca embarazada)

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Texto Billie Brand