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cuando las "imperfecciones" te catapultan al éxito

De la sonrisa de Lara al lunar de Cindy, os presentamos las 'imperfecciones' más emblemáticas de los últimos años que han ayudado a redibujar los cánones de belleza.

por Clementine de Pressigny
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03 Junio 2016, 8:45am

Photography Daniele + Iango

Si alguien aspira a convertirse en modelo o actriz de éxito, seguramente tendrá que obedecer a ciertos requisitos físicos que se ajustan a un estándar de belleza ridículo. Si quieres triunfar en uno de estos dos mundos, cualquier característica física considerada fuera de la norma te va a dejar fuera de cumplir tu sueño, a menos que sea destruida y reconstruida de acuerdo al ideal impuesto.

Sin embargo, hay momentos en los que un pequeño error dentro de la base de la belleza permite la existencia ocasional de ideas alternativas de lo atractivo. Es precisamente en estos momentos en los que las peculiaridades -esos atributos generalmente considerados defectos-, se transforman en algo mejor que la perfección, y consiguen sus propios seguidores fieles.

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Imagen vía @winnieharlow

Las historias que te presentamos aquí abajo sobre estos supuestos defectos que han creado carreras, son un ejemplo del valor de lo distintivo, pero demuestran que el concepto de aprender a apreciar estas supuestas imperfecciones es problemático en sí. ¿Dónde están los hombres famosos con populares 'defectos'?

Abundan las historias de mujeres importantes que sintieron la presión de tener que cambiar varias partes de su cuerpo, pero no podemos decir lo mismo en el caso de los hombres. Robusto, canoso, madurito... Está claro que las reglas de belleza son diferentes según el género.

En lugar de aprender a apreciar nuestros defectos, lo que necesitamos realmente es alejarnos de la idea de que los rasgos singulares son imperfecciones que tenemos que apreciar. Con los diferentes ideales de belleza cae la barrera entre lo imperfecto y lo perfecto. Pero mientras tanto, vale la pena considerar el poder de algunas casos de 'imperfecciones' que impulsaron grandes carreras.

El hueco más codiciado
Ha sido habitual en la lista de las modelos mejor pagadas del mundo en los últimos años, pero el camino hacia el éxito de Lara Stone no fue algo rápido ni asegurado. La suya no es la historia de una joven inocente que fue descubierta por un avispado cazatalentos y pasó al instante a protagonizar campañas y desfiles.

Pasó años luchando por conseguir una gran oportunidad en el mundo de las modelos, y podría haberse mostrado más susceptible ante las presiones de la industria para que modificara lo que algunos veían como un defecto: su diastema.

Lara dijo que le aconsejaron en muchas ocasiones que corrigiese el hueco entre sus dientes, lo que la habría dejado con una sonrisa perfecta. Por suerte, se negó a cambiar sus dientes, y cuando finalmente llegó su gran oportunidad -Riccardo Tisci la escogió para desfilar en la pasarela de alta costura de Givenchy en 2006- su distintivo espacio entre los dientes se había convertido en tendencia.

Era un rasgo distintivo que le hacía destacar entre el resto y, lejos de ser concebido como un defecto, se convirtió en algo que emular, e incluso mucha gente se sometió a operaciones dentales para imitarlo. Lara abrió el camino para una nueva era de modelos conocidas y adoradas por sus distintivas dentaduras, desde Georgia Jagger y Jessica Hart hasta la reciente musa de Hedi Slimane, Lili Sumner, demostrando que la perfección dental está muy sobrevalorada.

Imagen vía @gregwilliamsphotography

Una verruga emblemática
"No es que piense: ¿A ver cómo le va a mi verruga hoy'', pero es lo que hizo que algunas personas me recordaran...", dijo la supermodelo Cindy Crawford a Into the Gloss.

Aunque parece que Cindy no está obsesionada con su verruga, es consciente de su poder distintivo. Pero eso no fue siempre así: durante su juventud fue un defecto muy odiado por el que recibía constantemente insultos en la escuela, incluso su propia hermana la llamaba la "marca fea".

Se la quería quitar, pero su madre le advirtió que quedaría una cicatriz en su lugar, así que al final dejó que su verruga se quedara ahí. A principios de su carrera como modelo muchas veces la eliminaban de las fotos: en su primera portada para la edición británica de Vogue aparece sin su marca distintiva, y lo cierto es que no parece ella.

En cuanto su carrera despegó y Crawford se convirtió en uno de los rostros que definió la belleza de una era, fue esa pequeña verruga, antes odiada, situada justo arriba de su labio, la que se convirtió en su marca distintiva, ayudándola a convertirse en alguien inolvidable.

Imagen vía @cindycrawford

La nariz que adoramos y perdimos
La actriz Jennifer Grey tuvo pequeños papeles en Todo en un día y Cotton Club de Francis Ford Coppola antes de pasar a interpretar a Frances "Baby" Houseman en el clásico Dirty Dancing. La película fue un éxito inesperado tanto desde el punto de vista comercial como de la crítica, a Jennifer la nominaron a un Globo de Oro y se hizo realmente famosa de la noche a la mañana.

Luego decidió operarse la nariz, lo que cambió su rostro de forma radical. No es que el resultado fuera mejor o peor, pero Jennifer no parecía la misma. El cambio la hizo irreconocible, su rostro ya no se podía asociar a la fama y a los elogios que había recibido por su trabajo. El carácter que sus rasgos naturales le daban a su rostro había desaparecido. Al igual que su nariz original, Jennifer desapareció de Hollywood, salvo por su aparición en unas cuantas películas que hizo para la televisión y en el programa Dancing With the Stars.

Imagen vía Creative Commons

Piel transformadora
A los 4 años, Winnie Harlow desarrolló vitíligo, una enfermedad de la piel que hace que aparezcan manchas más claras por la despigmentación. Sufrió años de intenso acoso, incluso se cambió de escuela para huir de ello. Finalmente su impresionante aspecto de modelo llamó la atención de la persona adecuada, y tras un período en el programa America's Next Top Model, empezaron a lloverle los trabajos, aunque seguía sin conseguir encontrar una agencia que estuviera dispuesta a representarla.

Con el firme propósito de construir una carrera, Winnie no dejó que eso fuera un obstáculo, sobre todo porque sus admiradores iban en aumento -la joven de 21 años cuenta actualmente con un millón de seguidores en Instagram. Su piel, por la que tantos insultos recibió, se ha convertido en una inspiración para la gente de todo el mundo que ansían ver diferentes tipos de belleza. Aunque se siente cómoda y orgullosa de su rasgo distintivo, Winnie no se define por él: sea o no un defecto, quiere que se le conozca por su talento como modelo y no por sus rasgos.

Fotografía Harry Carr

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Texto Clementine de Pressigny