Fotografía Mitchell Sams

kim jones define el nuevo lujo mirando al pasado de dior

Para su colección debut al mando de la línea masculina de la firma, Kim ha adaptado los códigos antiguos de la 'maison' para que tengan sentido en 2018.

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jun. 26 2018, 7:18am

Fotografía Mitchell Sams

¿Quién?
En los siete años de Kim Jones como director creativo en Louis Vuitton, reinventó y actualizó el universo de la firma para hacerla resurgir de sus cenizas. En solo dos meses y medio en Dior, su colección debut insinúa que hará lo mismo en esta casa, y la forma en que comenzó a renovar su nuevo hogar sorprenderá a algunos. Desde los amantes del hype hasta los fieles a la vieja guardia, todos estarán satisfechos con la nueva energía que se respira en la lujosa casa parisina. Sus directores artísticos están ofreciendo múltiples definiciones de lo que es el lujo en 2018. Para Jones, trabajar por primera vez con un atelier hace más fácil interpretar el lujo y los códigos de Monsieur Dior. Una especie de reinvención del ahora inspirada en el pasado. "Soy el diseñador de Dior, pero trabajo para ellos", explicaba hace un tiempo. "Se trata de ellos, no de mí. Dior es elegante, sofisticado y romántico".

"Para mi primer desfile de Dior, todas las referencias provienen de Dior", agregó. "El proceso se ha centrado en lo que Dior fue, en lo que es y en lo que debería ser en el futuro". Así que, Jones se sumergió en el archivo de la casa y se inspiró en la vida privada de Christian Dior, así como en su producción creativa. Esto es Dior a través de los ojos de Kim Jones.

¿Qué?
Desde la presentación de la colaboración de Dior con KAWS, el nuevo amanecer de la firma por parte de Kim insinuó un despertar lleno de diversión. "Energía, diversión, color. Eso es lo que creo que la gente quiere hoy en día. El mundo puede ser bastante desolador, así que ayudemos a la gente a disfrutarlo". Para el espectáculo, Jones encargó a KAWS crear un BFF de 10 metros de alto, un híbrido de la figura de la firma del artista con el personaje del propio Monsieur Dior, cubierto de rosas y peonías, con el perro Bubbles de Dior en sus brazos. Más allá de la localización, la colección fue una celebración del atelier, la historia de la casa y el talento de sus colaboradores —KAWS, Yoon de AMBUSH y Matthew Williams de Alyx—.

"Lo único que he visto aquí es ropa de mujer", explicó Jones. Esto dio como resultado una traducción de una identidad de Alta Costura femenina en un vestuario masculino cargada de sensualidad sutil. Por ejemplo, una capucha cortada se agregó a la parte posterior de la camisa para exponer la nuca. A lo largo de toda la colección hubo fluidez entre el pasado, el presente y el futuro. La nueva chaqueta Dior, 'Taillieur Oblique', envuelta alrededor del cuerpo en una línea diagonal, hace referencia a la forma de la colección otoño/invierno 1950 de Dior. Viene tanto en cashmere de pluma como en mohair de verano, así como también en las lanas británicas que tanto amaba el propio Dior. Por otra parte, el toile de jouy de la boutique original de Dior en 30 Avenue Montaigne, decorado por Victor Grandpierre en 1947, apareció como jacquard y bordado en materiales tan diversos como el cuero nobuck. Esta combinación de artesanía tradicional con innovaciones modernas fue fundamental para la fusión de Jones entre la Alta Costura y la moda deportiva.

Lo que más ha sorprendido
Al igual que la colección de Alta Costura, los accesorios también se basaron en el inigualable patrimonio de Dior. El icónico bolso Saddle fue interpretado para hombres por primera vez y además con un modelo cruzado (el accesorio del momento), una mochila y estilos de bolso con correa. Más allá de los bolsos para hombres, son los detalles, que pueden haber sido difíciles de apreciar en la pasarela, los que deberían ser objeto de nuestra adoración. Los motivos florales fueron constantes y unieron las obsesiones de los dos creadores de Dior, pasado y presente: tanto Dior como Jones adoran la naturaleza y los jardines. Las femmes-fleurs fueron extraídas de la porcelana personal de Dior y el resultado fue asombroso al combinar plumas bordadas por Lemarié superpuestas con vinilo. El efecto reflejaba el esmalte de la porcelana china. "No tenía un taller en Louis Vuitton, aquí ya tenía prendas hechas al tercer día de estar dentro", explicó. "Es un sueño trabajar en este entorno y con este gran equipo a mi alrededor. Es un proceso basado en la Alta Costura. Tienes a un gran cliente, que te pide un look para una ocasión especial. No es solo una pieza elegante; también puede convertirse en realidad", agregó. Esos detalles son difíciles de detectar cuando se desplaza a través de las imágenes de la pasarela, pero cuando se ven en persona o se usan realmente son un verdadero lujo.

Fotografía Mitchell Sams

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.