Nicholas Bonner

ilustraciones de la vida diaria en corea del norte

Esto a continuación es un extracto editado de la introducción de 'Made in North Korea', de Nicholas Bonner, la colección más exhaustiva hasta la fecha de material gráfico de Corea del Norte.

por Nicholas Bonner
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09 Octubre 2017, 7:00am

Nicholas Bonner

Este artículo se publicó originalmente en i-D UK.

En 1993, hice un viaje de estudios a Pekín que, debido a mi gran interés por la arquitectura china, se ha prolongado durante casi 25 años y no tiene visos de acabar. También fue de gran ayuda para alargar mi estancia el hecho de que mi amigo Josh Green estuviera trabajando en Pekín y Corea del Norte, estableciendo las oficinas de la empresa de mensajería TNT.

A finales de 1988, Josh estudió chino en Pekín con otros estudiantes norcoreanos. En 1993, estando en Pyongyang, coincidió con uno de sus antiguos compañeros, que por aquel entonces trabajaba en la floreciente industria del turismo. Pese a existir oficialmente desde 1953, este sector solo empezó a abrirse a los turistas occidentales en 1987, y desde entonces solo unos pocos osados han logrado acceder al país. No era un negocio muy pujante, que digamos. Nuestro amigo coreano le pidió a Josh que le ayudara a atraer algunos turistas. ¡Cualquier turista, por favor! Así fue como, en otoño de 1993, nos embarcamos junto con otros cinco amigos en el proyecto Koryo Tour.

Colección Nicholas Bonner

Pyongyang siempre ha sido, y es, una ciudad más bonita que Pekín, una urbe bien planificada que se construyó de las ruinas tras la devastación de la Guerra de Corea (1950-1953). Según sus ciudadanos, solo quedan en pie tres de los edificios originales. La ciudad está dividida por el río Taedong y su afluente, el Potong. Ambos cauces, junto con diversos parques, ofrecen a Pyongyang una admirable cantidad de zonas verdes.

Mezclados entre funcionales bloques de pisos de sobrio estilo soviético y calles más ostentosas y modernas, aparecen edificios públicos peculiares y originales: teatros, gimnasios, cines y bibliotecas, todos con interiores extravagantes pero hermosos. Tenía más preguntas que respuestas, y no fue hasta que llegué a Pekín que me asaltó el pensamiento de lo insólito que había sido todo.

Colección Nicholas Bonner

Me sentía verdaderamente fascinado por los elementos del diseño gráfico de los productos que vi allí. En Occidente, la publicidad y la imagen de marca apelan a reacciones emocionales más que racionales, tan intensas que te hacen creer que tu compra te ayudará a mejorar la vida, a ser más atractivo, más feliz, más productivo. En cambio, el mensaje que transmitían los artículos que reuní parecía más inocente y sencillo, con imágenes que a menudo era simplemente una réplica del contenido del envoltorio.

En Corea del Norte prácticamente no existe la publicidad al estilo occidental, y lo poco que hay suele considerarse "de promoción". Los paneles retroiluminados que en Occidente incitan a beber refrescos carbonatados se usan en Pyongyang, desde 2006, para exhibir carteles de propaganda. Mensajes distintos, mismo medio.

Hasta hace muy poco no había carteles publicitarios, anuncios de televisión ni internet. El primer cartel que se colocó fue el de una empresa de coches, que diseminó cinco de ellos por Pyongyang a principios de los 2000. Hoy día siguen siendo los únicos paneles de la ciudad, si bien en alguna que otra ocasión han mostrado aparecido otros de algún cantante o deportista famoso.

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Todos estos artículos gráficos fui reuniéndolos durante la ruta turística por Pyongyang y en viajes a las costas este y oeste, al impresionante monte volcánico Paekdu, lejos en el norte, y a la ciudad histórica de Kaesong, al sur. He conseguido dar paseos ocasionales por la ciudad yo solo (teniendo que advertir antes al guía), aunque es difícil pasar desapercibido en una ciudad en la que casi no hay extranjeros y no se te permite la entrada a la mayoría de las tiendas. En general podríamos referirnos a estos artículos como "objetos encontrados", cosas que cualquier visitante se encontraría.

Colección Nicholas Bonner

Made in North Korea: Graphics from everyday Life in the DPRK , de Nicholas Bonner, está publicado por Phaidon.

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