Elsie Fisher y Billy Porter by Dan MacMedan/Getty Images. 

la importancia de romper las reglas de género en la alfombra roja

¿Por qué nos sigue impactando tanto que un hombre lleve vestido?

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11 Marzo 2019, 7:31pm

Elsie Fisher y Billy Porter by Dan MacMedan/Getty Images. 

Los Globos de Oro y los Premios de la Academia sirven como un microcosmos de nuestra sociedad, que cuando se examina a través de un microscopio metafórico, puede proporcionarnos una gran perspectiva de diferentes cambios culturales. Más particularmente, la moda en la alfombra roja está repleta de información crítica sobre cómo están cambiando las cosas, especialmente cuando se trata de los matices de problemas de justicia social, como la igualdad de género, el racismo, y la sexualidad.

Como ejemplo, solo hay que mirar a los Globos de Oro del año pasado, en el que muchas de las actrices principales de Hollywood se unieron para promover el movimiento #TimesUp vistiendo todas atuendos en negro después de las acusaciones en contra de Harvey Weinstein. Esta demostración pública no fue solo sobre estilo, sino que los looks ayudaron a difundir un mensaje más grande que cambió el típico "¿qué llevas puesto?" a "Todos deberíamos estar hablando y haciendo algo sobre estos temas".

Este año, un grupo de actores pareció experimentar más con la expresión de género a través de la moda en la alfombra roja como un medio para desafiar los límites de lo que es aceptable y lo que no para las figuras públicas. Por ejemplo, en los Oscar de este año, Elsie Fisher y Awkwafina llevaron trajes, mientras que Billy Porter se puso un tuxedo con un vestido de terciopelo por debajo, Chadwick Boseman usó un blazer de lentejuelas y Nicholas Hoult lució un traje negro decorado con pliegues en cascada al frente.

Tradicionalmente, la alfombra roja ha sido el lugar donde se espera que los artistas obedezcan el género binario, y sus apariciones han sido muy vigiladas en los medios de comunicación. Ben Barry, presidente y profesor asociado de Igualdad, Diversidad e Inclusión en la Universidad de Ryerson en Toronto, cree que Fisher y Awkwafina usaron trajes de tres piezas como medio para asociarse con la masculinidad y el poder. Si bien las mujeres han usado simbólicamente los trajes desde principios del siglo XX, sus elecciones sugirieron que no les importaba lo que se esperaba de ellas o las repercusiones que estas opciones pudieran tener para sus carreras. Aunque hoy en día la probabilidad de que un traje de pantalón sea perjudicial para la carrera de una actriz es muy poca.

Sin embargo, Barry afirma que a menudo, "cuando los hombres han tratado de cruzar la jerarquía de género y reclamar la feminidad al ponerse ropa de mujer, el acto sigue siendo muy estigmatizado". En consecuencia, dice que aunque algunos podrían considerar esto como una representación de hombres que renuncian a su poder dentro de la jerarquía de género, cuando ciertos grupos intentan cruzar estas líneas son más propensos a ser víctimas de la violencia. Por lo tanto, vestirse de cierta manera dentro y fuera de la alfombra roja puede amenazar la seguridad, especialmente para los grupos marginados.

Sabiendo que su elección de moda podría generar un discurso de odio por parte de los usuarios de las redes sociales, Porter le dijo a Vogue antes de caminar por la alfombra roja: "La gente se va a sentir muy incómoda con mi trasero negro vestido con un gran vestido, pero no es asunto de nadie, más que mío", dijo. En este momento, él también estaba hablando de la compleja intersección de la sexualidad y la raza, y las formas en que los hombres negros queer a menudo están sujetos a más prejuicios.

Sin embargo, había una profunda intención detrás de su atuendo. Con esto, Jason Kress, editor de la revista de tendencias Fashion Snoops, dice que el look de Porter envió un mensaje a las personas, especialmente a la audiencia más joven, de que está bien ir en contra de lo establecido y ser tu verdadero yo sin la presión de tener que adaptarte a las rígidas pautas de lo que se considera masculino o femenino. Según él, "estamos comenzando a alejarnos de las expectativas preconcebidas de cómo nos vemos y actuamos". Yendo un paso más allá, Kress cree que la reacción viral de Glenn Close al look de los Oscar de Porter fue especialmente un reflejo de las formas en que la sociedad está comenzando aceptar y apoyar a quienes desafían el binario de género.

Para Porter, llevar un vestido de noche en la alfombra roja debía ser un tema de conversación y un llamamiento radical a la empatía por las personas negras queer y cualquier otra persona que se salga de la norma. El día después de los Oscar, dijo a The Associated Press: "Tenemos que enseñar a las personas a tratarnos, tenemos que enseñar a las personas a amarnos, tenemos que enseñar a las personas a respetarnos, y la única manera de hacerlo es respetarnos a nosotros mismos".

Barry argumenta que si bien Porter asumió un riesgo significativo al usar un traje de disconformidad de género en la alfombra roja, aún tiene el privilegio de vestirse de esta manera ya que es un actor con recursos financieros que pueden ayudarlo a protegerse de cualquier daño. Sin embargo, esto no quiere decir que sus elecciones puedan influir en su carrera, tanto de manera positiva como negativa.

Como las prendas de vestir que desafían las normas de género en la alfombra roja sirven para cuestionar las nociones de feminidad y masculinidad, estas opciones de estilo están ayudando al público a volver a imaginar lo que se considera aceptable y lo que no lo es. De hecho, dice Kress, "todo apunta a cómo la cultura en su conjunto se está alejando de estas construcciones sociales arcaicas y abarca perspectivas más inclusivas sobre la identidad de género". Con unas ceremonias tan divididas por el género, es hora de reconsiderar las formas en que juzgamos la moda y el género en la alfombra roja y más allá de estos eventos.

Si bien el uso de la moda para difundir una agenda sociopolítica no es nada nuevo, mientras consideramos lo que vendrá en un futuro al darle más merecido espacio a las personas trans y no binarias, la sociedad se verá obligada a cuestionar el género como un concepto más amplio, no solo relacionado con la masculinidad y la feminidad.

While using fashion to spread a sociopolitical agenda is nothing new, as we consider what the future holds as trans and nonbinary people claim more space, society will be forced to question gender as a larger concept, not just pertaining to masculinity and femininity.

Este artículo apareció originalmente en i-D US.