conoce a la coreógrafa artífice del increíble espectáculo de danza de dior

Dior abrió la semana de la moda de París con un intenso espectáculo coreografiado por Sharon Eyal.

por Micha Barban Dangerfield
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09 Octubre 2018, 7:39am

Esta historia apareció originalmente en i-D France.

Esperábamos escuchar los talones golpeando sobre la pasarela del hipódromo de Longchamp. Pero Maria Grazia Chiuiri tenía una idea diferente en mente. Los sonidos de eco que brotaban de la oscuridad casi opaca del lugar vinieron de los ligeros movimientos de los bailarines, posados en sus zapatillas de ballet como mágicos centauros. Fiel al tema femenino con el que se ha mantenido desde su debut en Dior —quien podría olvidar la famosa camiseta con el sello "we should all be feminists"—, la diseñadora principal de la casa francesa presentó su nueva colección junto con la coreógrafa israelí Sharon Eyal. Al igual que su mentora, la bailarina y coreógrafa Ohad Nahirin, Eyal busca liberar los cuerpos de sus discípulos y abrir las puertas de la danza contemporánea.

"La historia viene de dentro de tu cuerpo". Escrito en la entrada del desfile, este nuevo lema estableció el tono para una colaboración excepcional y selló una alianza todopoderosa. Estaba acompañado de otras citas de personas como Isadora Duncan, Pina Bausch y Martha Graham, coreógrafas que también se esforzaron, cada una a su manera, por liberar a los bailarines confiando en sus impulsos y amplificando sus gestos para deshacerse de las reglas tradicionales de la danza. Pero Sharon Eyal muestra una intensidad particular. Ella tiene el don de dominar los cuerpos convulsos; tanto los de sus bailarines como los de sus espectadores. Su coreografía crece tensa antes de inclinarse en el momento exacto, una sincronización perfecta que permite que la secuencia se rompa. i-D habló con Eyal, todavía sin aliento, en el backstage del desfile.

¿Cuál fue tu reacción cuando Maria Grazia Chiuri te pidió que hicieras una coreografía de su desfile?
Estaba encantada, siento una profunda admiración por Maria Grazia Chiuri. Su visión de la moda y la ropa es impresionante. Nuestra relación y la conexión que establecimos entre nosotras fue muy intensa. Hay mucha química entre nosotras: de alguna forma, parece que vamos en la misma dirección, pero con nuestros propios enfoques. En el marco de esta colaboración, compartimos un deseo similar de sinceridad. La voluntad de expresar algo que viene de lo más profundo de nosotros. Ella diseña lo que siente, yo bailo lo que siento.

¿Cómo abordaste el proyecto?
Maria Grazia Chiuri me dio un espacio para la composición y la reflexión y confió completamente en mí. Esta libertad es la misma que se encuentra en sus colecciones, en la forma en que diseña la moda. Es una libertad muy natural.

Las interacciones entre las modelos y los bailarines parecían naturales, como si todos fueran parte del mismo mundo...
La relación entre los dos "cuerpos" se estableció instintivamente. Los modelos y bailarines compartieron un espacio, pero un grupo no perturbó el equilibrio ni la trayectoria del otro. No había necesidad de hacer demasiado. Todo está equilibrado en la tensión, en el momento de las interacciones, en el camino y las conexiones que no se crean entre los bailarines y las modelos. La trayectoria lineal de las modelos es muy gráfica en términos de puesta en escena y uso del espacio. Al mismo tiempo, trabajo mucho la forma de caminar cuando hago una coreografía. El andar y el look de las modelos pueden considerarse danza también.

¿Qué tipo de relación tienes con la moda?
La moda me inspira mucho. Sus líneas, sus texturas y la creatividad que desprende es muy inspiradora.

Bailaste durante muchos años en la Batsheva Dance Company, dirigida por Ohad Naharin, el fundador del lenguaje Gaga. ¿Cómo llevas este legado hoy en día?
Gaga se ha convertido en mi idioma. Es una técnica que alimenta a los bailarines con muchas emociones. El lenguaje Gaga también es muy físico. Permite encontrar la fuerza para un movimiento dentro de la vulnerabilidad del cuerpo y sus debilidades. Hay una verdadera sensación de tensión en el lenguaje Gaga: todo depende de las tensiones entre los ritmos y las energías, y todo está tejido alrededor de un crescendo que encuentra su clímax en el momento perfecto.

¿Qué significa el tiempo para ti?
Es una quimera. Un concepto esquivo. Es muy interesante cuando eres un coreógrafo. Para mí se trata de comprender cómo suceden las cosas, las ideas y los gestos en un momento preciso. Es en este momento que podemos permitirnos desentrañar y deconstruir. El tiempo viene solo a través del orden, pero solo se logra en libertad.

En tus espectáculos es muy frecuente ver a los espectadores bailando desde sus butacas, dejándose llevar por la música.
Siempre trato de hacer que la audiencia se abra, físicamente. Trabajo con el cuerpo, por tanto me gusta crear una reacción en los cuerpos que tenemos delante. Más allá del movimiento, la música juega un papel clave en esta relación con el público. El bajo pesado y las variaciones de ritmos también son muy importantes. Trabajo con el músico Ori Lichtik, que es un viejo amigo mío y al que admiro mucho. Él sabe cómo llegar a la audiencia.

Si la danza tuviera un mensaje universal, ¿cuál dirías que es?
Creo que la danza nos puede aliviar de muchas formas. Fortalece las conexiones que se hacen entre todos nosotros. Para mí, bailar significa amar a los demás.

Este artículo apareció originalmente en i-D US.