Getty Images, Natalie Portman a los 18 años.

lo que podemos aprender del drama de moby persiguiendo a una joven natalie portman

Y la insistencia de que la belleza (y la juventud) es una forma de poder ejercida sobre los hombres.

por Marie Le Conte; traducido por Laura Castro
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28 Mayo 2019, 5:37pm

Getty Images, Natalie Portman a los 18 años.

Moby sacó un nuevo libro. Te perdonamos por haberte perdido la noticia del lanzamiento de sus memorias, ya que estamos en 2019 y hace mucho tiempo que el cantante estadounidense no llega a las listas de popularidad. Sin embargo, recientemente publicó Then It Fell Apart, y hubo un detalle que causó cierta sorpresa; mencionó haber tenido una relación con Natalie Portman, que es 16 años menor que él, durante un breve período a finales de los 90.

La actriz respondió rápidamente y dijo a Harper's Bazaar: "Me sorprendió escuchar que él se tomó el poco tiempo que lo estuve viendo como una relación, porque desde mi punto de vista se trató de un hombre mucho mayor con una actitud bastante inquietante hacia mí, cuando yo acababa de terminar el instituto. Dijo que yo tenía 20 años; no es así. Era una adolescente. Acababa de cumplir 18 años“.

Moby respondió en Instagram, insistiendo en que la pareja sí tuvo algo, aunque intencionalmente no mencionó la diferencia de edades y cuán significativa era en ese momento.

Esto es especialmente revelador porque la manera en que eligió describir el encuentro en sus memorias es interesante, y quizás, de alguna manera, explica por qué aún no ha abordado las preguntas acerca de su comportamiento. En el libro, escribió: "Yo era un bebedor empedernido y calvo, y Natalie Portman era una hermosa estrella de cine. Sin embargo, ahí estaba ella, en mi camerino, coqueteando conmigo. Yo tenía 33 años y ella 20, pero este era su mundo".

"El detalle más obvio es el hecho de que se describe a sí mismo como un ‘bebedor empedernido y calvo’, y a Portman como una estrella, borrando así las líneas que marcan cuál de los dos tenía el poder".

(Para establecer brevemente algunos hechos, suponiendo que esto sucedió alrededor de 1999, Moby era en ese punto un músico de fama internacional; Portman, sin duda, también era reconocida, pero no era la única).

Entonces, ¿qué está mal en este párrafo y qué nos dice de cómo algunos hombres ven a algunas mujeres, y por qué dos personas parecen tener recuerdos tan diferentes de una misma interacción? El detalle más obvio es el hecho de que se describe a sí mismo como un "bebedor empedernido y calvo", y a Portman como una estrella, borrando así las líneas que marcan cuál de los dos tenía el poder. Si él simplemente se viera a sí mismo como un hombre vulnerable y no muy atractivo frente a alguien cuya belleza y fama fuera más importante que la suya, tendría sentido que no pudiera ver su comportamiento como lo ven los demás, como el comportamiento depredador de un hombre mayor frente a una adolescente.

Hay dos cosas que podemos deducir de esta forma de pensar. La primera, la cual puede ser obvia para cualquiera que haya hablado alguna vez con hombres heterosexuales o que haya consumido cultura popular, es la gran importancia que tiene la atracción física en la interacción entre ellos dos. Moby no es atractivo; Natalie Portman es atractiva; así que de acuerdo con esta línea de pensamiento, ella tiene todas las cartas a su favor. No importa que ella apenas haya salido del instituto y que él sea un hombre de más de treinta años; si alguien tiene poder en esto, es ella.

Esto también se debe a que, para los hombres heterosexuales y la cultura popular que crean y consumen, la belleza femenina está intrínsecamente vinculada a la juventud; cuanto más cerca está una mujer de la edad en que se permite legalmente cortejarla, más deseable es.

Si esto te suena como un disparate feminista, te puedo asegurar que hay cifras que lo respaldan. En 2015, OKCupid publicó los datos sobre las personas que eran consideradas más atractivas en la aplicación de citas. Para las mujeres de 21 años, era los hombres de 23; para las mujeres de 32, los hombres de 31; para las mujeres de 42 años, los hombres de 39.

Por otro lado, los hombres de 22 favorecieron a las mujeres de 21; los hombres de 32 a las de 20, y los hombres de 42 preferían mujeres de… sí, 20. Además de esto, obviamente está el hecho de que muchos hombres son propensos a juzgar a una mujer únicamente por su apariencia, y por el hecho de si ella tendrá sexo o no con ellos. Si ves las cosas a través de ese prisma, de repente se vuelve muy sencillo para los hombres maduros con poder flirtear con mujeres mucho más jóvenes, sin ver el problema que eso conlleva. Moby es el ejemplo principal aquí, pero este mismo fenómeno surgió una y otra vez durante el escándalo del movimiento #MeToo.

Aunque algunos hombres buscan seducir a las mujeres sobre las que tienen poder, precisamente porque tienen poder sobre ellas, también hay numerosos ejemplos, tanto en la prensa como anecdóticos, de que los hombres simplemente no comprenden por qué su comportamiento es o fue incorrecto.

Esto nos lleva convenientemente al segundo punto. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de poder y de quién lo ejerce, especialmente en el contexto de una persona que usa su poder sobre otra?

El poder puede ser evidente. Si tu jefe te coquetea mientras te hace saber (sutil o llanamente) que definitivamente no te dará un ascenso a corto plazo si rechazas su invitación a tomar algo, él está ejerciendo su poder sobre ti.

En un espectro más amplio, la antigüedad puede ser usada como una forma de poder; incluso si alguien de tu empresa no tiene control directo sobre tu trabajo, es posible que hable con sus colegas y los disuada de contratarte, o que comience a decirle a los demás que es una pesadilla trabajar contigo, sabiendo que su posición le da credibilidad. Esto, a su vez, está vinculado a la edad; cuanto más grande seas y más tiempo lleves en la empresa, mayor será tu capacidad para influir en la carrera de una persona joven, ya sea de manera positiva o negativa.

"Si ocurriera que ningún aspecto de tu identidad ha impactado jamás de manera negativa a tu vida, no hay ninguna razón por la que tuvieras que aprender a situar tus interacciones en un contexto social más amplio".

Luego, también hay formas más directas de poder, en un nivel humano básico. Los hombres violan y agreden a las mujeres a una tasa incomparable con el caso inverso. Innumerables estudios han demostrado que la mayoría de las mujeres, en algún momento de su vida, han sido acosadas sexualmente. Además, han sido agredidas y violadas muchas más mujeres de lo que los hombres han podido notar.

Si eres una mujer que rechaza a un hombre, él puede dañar tu carrera, pero también puede decidir forzarte físicamente, y es posible que no puedas defenderte y que nadie te crea si les dices que esto sucedió

Esto es a lo que nos referimos cuando hablamos de las dinámicas de poder en las relaciones y de la complicada naturaleza del consentimiento; a veces, una mujer accede porque quiere; a veces lo hace porque teme lo que podría pasar si no lo hace.

Con esto en mente, volvamos a la difundida insistencia en que la belleza (y la juventud) es una forma de poder ejercida sobre los hombres. Bien podría darse el caso de que los hombres se sientan intimidados e inseguros frente a una mujer atractiva y que puedan llegar a hacer algunas tonterías si ellas lo piden. Aun así, vale la pena llevar esta línea de pensamiento hasta su conclusión lógica. ¿Cuál es el peor escenario para ellos en esa situación? Es que la mujer atractiva con la que quieren tener sexo no tenga sexo con ellos. Eso es todo. El peor final posible, la pesadilla hecha realidad, es que no se acuestan con una mujer atractiva con la que querían acostarse.

Esta combinación de aflicciones personales y problemas estructurales no debería ser demasiado sorprendente, especialmente si se trata de hombres blancos heterosexuales. La frase “políticas de identidad" probablemente se ha vuelto controvertida, pero es útil. Si eres, digamos, una mujer, es muy probable que hayas tenido alguna experiencia negativa derivada no de tu propia persona, sino de tu género. Justo de la misma manera en que las personas de color pueden sufrir y sufren abusos no por ser quienes son, sino por su origen étnico.

Si uno de tus rasgos significa que en algún momento has sido tratado de manera diferente por otra persona, entonces, por lo regular, podrás diferenciar sin siquiera pensarlo entre lo que te sucede a nivel personal y lo que tiene repercusiones más sistémicas. Si ocurriera que ningún aspecto de tu identidad ha impactado jamás de manera negativa a tu vida, no hay ninguna razón por la que tuvieras que aprender a situar tus interacciones en un contexto social más amplio.

En resumen: si alguien es muy atractivo y crees que tú no eres muy atractivo, y realmente te importa cuán atractivas son las personas entre sí, será muy fácil que te ciegues ante todas las otras dinámicas en juego. Entonces, aceptarás alegre y libremente tener un comportamiento que es innegablemente creepy, y luego te sentirás desconcertado cuando la persona atractiva en cuestión te diga que te estás comportando como un pervertido.

Esto se trata de Moby, pero a la vez no; se trata de todos los hombres que se quedaron perplejos cuando les dijeron que habían hecho algo malo, y no lograron entender por qué, y se trata también de tomar la decisión de darles a estos hombres el beneficio de la duda, porque la alternativa es demasiado deprimente y enfurecedora.

Es posible que los hombres piensen que el mundo en gran medida gira alrededor de sus erecciones, pero en realidad no es así; así que si ignoran esto es bajo su propio riesgo.

Este artículo fue publicado originalmente en i-D UK.

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