¿quién es quién en la fotografía de moda en españa?

Con motivo de la exposición 'Distinción. Un siglo de fotografía de moda' que se puede visitar hasta el 27 de marzo en el Museu del Disseny de Barcelona, hoy en i-D te presentamos una breve historia sobre cómo los fotógrafos de nuestro país han...

por Alberto Sisí
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27 Enero 2016, 9:55am

Imagen vía @museudeldisseny

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No hace falta remontarse a los tiempos del daguerrotipo para conocer cuando la fotografía se tornó en un arte algo más frívolo que la mera documentación del momento que las personas entonces vivían. Prácticamente como ha pasado con todo lo que conocemos desde el punto de vista moderno, la fotografía de moda en España se remonta a los comienzos del siglo XX.

Eso es lo normal si tenemos en cuenta que la primera revista de moda, que a día de hoy continúa editándose y lleva por nombre Vogue, empezó a publicarse en 1892. En un momento dado los dibujos quedaron obsoletos y fue el tiempo de la imagen real y estática (que mucho más adelante evolucionaría en película y 'fashion film').

Y como suele pasar con todas las expresiones artísticas en España, fue en Barcelona donde se empezó a desarrollar la fotografía de moda en todo su esplendor. Un clima político progresista y moderno daba pie a nuevas formas de representación de la realidad y a la proliferación de artistas que no hubieran podido eclosionar en lugares más conservadores.

Aunque esto no es una clase de historia, tenía que ser al lado del Mediterráneo donde comenzaran las primeras imágenes del cuerpo femenino enfundado en diferentes prendas, sugerente y hasta casi erótico. Eran otros tiempos.

Ramón Batlles fue uno de los pioneros. No trabajaba en editoriales como estamos acostumbrados a admirar en las hojas de las revistas hoy en día. Su labor, más bien, se limitaba a retratos que después eran utilizados como carteles promocionales de diferentes marcas de cosmética que a día de hoy harían las delicias de las aficionadas al vintage.

Imagen vía @raw_alnaimi

Sus trabajos para la casa de maquillajes y perfumes Myrurgia ocupa hoy lugar dentro del Museo Nacional de Arte de Cataluña. Menos relevante resultó Pere Casas Abarca, pero su trabajo con la fotografía también podría llegar a considerarse como precursor de lo que después se entendería como fotografía de moda.

Como era de esperar, la Guerra Civil terminó con la creatividad de muchos de los que se atrevieron a seguir las vanguardias independendientemente de sus afinidades políticas.

Todavía desde Barcelona se atrevió el estudio Compal a lanzar imágenes surrealistas también para la promoción de diferentes productos cosméticos hasta que la guerra terminó con la libertad durante cuarenta años. Habrá que saltar a la Transición para seguir indagando en el desarrollo de una fotografía de moda interesante.

Imagen vía @outumuro_oficial

Tanto como la que José Manuel Ferrater llevó a cabo desde mediados de los setenta desde Nueva York, la que le ayudó a trabajar con las mejores firmas de moda y las modelos que después despuntarían en los años 90 (sí, la época dorada de las tops).

Manuel Outumuro es contemporáneo de Ferrater y también tiene su época neoyorquina. Nada como trabajar en la meca de las libertades artísticas para triunfar en España después. Desde Barcelona trabajó para las principales cabeceras de moda del país, para revistas femeninas que ya no existen y como responsable de una imagen gráfica definida y consistente de muchas de estas.

Y desde Nueva York también dio guerra otra de las figuras que marcaron los 80 y los 90 en la fotografía de moda con firma española. Javier Vallhonrat ha sido Premio Nacional de Fotografía dando a las instantáneas de moda y de modelos otra dimensión a la que estábamos acostumbrados.

Imagen vía @ramiroe_

Suyas son las páginas más espectaculares de las cabeceras de estilo más importantes pero también campañas para Chloé, Pomellato o Jil Sander. A día de hoy su ritmo es más pausado, pero sus creaciones siguen mezclando esa realidad onírica con los rostros más particulares del 'star system'.

Con la llegada de las revistas gratuitas y de tendencias en los años 90, también nació una nueva generación de fotógrafos que las llenaban. Buscaban un tipo de fotografía diferente, una forma de mostrar la moda personal y que dejaba muy atrás las grandes producciones barrocas que habían llenado páginas en los 80 de las cabeceras.

Imagen vía @xevimuntane

Se buscaba antes el momento que la excesiva producción y el caldo de cultivo también fueron marcas de moda que surgieron al amparo del indie. Así es como conocemos a Ramiro E, quien desde Barcelona lleva años retratando tribus urbanas y editoriales de moda para estandartes de la prensa independiente, pero también ha sido durante años responsable de la imagen de La Casita de Wendy.

Xevi Muntané, también catalán, haría lo propio, pero en publicaciones independientes como i-D en Londres o en otras revistas de Nueva York. Y de ahí a portadas con alta costura de revistas como Vogue o Harper's Bazaar.

Imagen vía @museudeldisseny

Con una apariencia mucho menos ruda aparece también en esta década el trabajo de Eugenio Recuenco, a quien han definido como cinematográfico y elaborado. El 'Do It Yourself' no va con él y mantiene altos estándares a lo largo de su carrera. Así como Daniel Riera, cuyos retratos se han incrustado en las publicaciones más punteras a nivel europeo y estadounidense; en esas revistas de lujo en las que no importa gastarse el dinero porque la experiencia de leerlas transporta a otros lugares.

En la última década de los 2000 hemos vivido un resurgir en el interés por la fotografía de moda con diferentes enfoques a la hora de disparar. Al igual que en años anteriores, la proliferación de las revistas de tendencias gratuitas también dio lugar a la aparición de nuevos nombres en la fotografía a lo que ahora habría que sumar, como no, el desarrollo de las páginas web de tendencias como referencia.

Imagen vía @cesarsgr

El papel continúo, pero también lo hicieron las plataformas digitales y ahí es donde empezamos a ver el trabajo de profesionales como Virgili Jubero, César Segarra o Coco Capitán. Cada uno en su estilo, son el ejemplo claro de una nueva generación de fotógrafos que ni siquiera llega a los treinta.

Con el paso de los años aparecen nuevos nombres dentro de la fotografía, de moda o no, e incluso las fronteras entre el 'street' más reconocible y las editoriales de moda se vuelve mucho más difuso.

Con la aparición de nuevas plataformas y escaparates que son utilizados por los que ansían alcanzar un sueño, como Instagram o Tumblr, el nuevo nombre de la fotografía de moda española puede estar en cualquiera de las paginas de inicio que a diario se consultan o incluso en los selfies que se ven a diario, como pasa ya y sin duda alguna entre las nuevas modelos. ¿Quién será el próximo gran nombre a tener en cuenta en la fotografía de moda española?

museudeldisseny.ca

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Texto Alberto Sisí Sánchez

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