así es el nuevo arte queer: 5 artistas imprescindibles

Desde la taxidermia que examina la masculinidad hasta la visceral fotografía de la condición queer, echamos un vistazo a los mejores artistas LGBT que están exponiendo en la actualidad.

por Louis Staples; traducido por Laura Castro
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jul. 31 2017, 8:08am

 Laurence Philomene

Este artículo fue publicado originalmente por i-D UK. 

Este año hemos visto un sinfín de eventos culturales especiales con motivo del 50º aniversario de la despenalización parcial de la homosexualidad en el Reino Unido. Obras realizadas por artistas que vivieron épocas en las que sus voces no eran reconocidas o aceptadas se colgaron con orgullo en las paredes de la Tate Britain como parte de la primera retrospectiva sobre arte queer británico. Las series 50 Shades of Gay y Gay Britannia del Channel 4 y la BBC reflexionaban sobre los sacrificios que tuvieron que hacer las generaciones pasadas y dirigían la vista al futuro. Ahora que se cuentan historias queer en plataformas que en su día parecían fuera de nuestro alcance y ha habido un número récord de Miembros del Parlamento LGBT elegidos este verano, parece razonable soñar que quizá, solo quizá, la comunidad queer británica ha dejado atrás sus peores momentos.

Pero aunque el número de eventos y programaciones LGBTQ es indudablemente alentador, también sirve como incómodo recordatorio de lo raro que es ver historias queer narradas en las plataformas mainstream. El Orgullo de este año también fue un reflejo de lo ciegas que siguen siendo muchas marcas e instituciones a la hora de comunicarse con la comunidad LGBTQ. Por eso es tan importante que las personas queer estén contando sus propias historias de forma que les resulte significativa y relevante. Las contribuciones por parte de las personas queer ―especialmente aquellas que están marginadas también dentro de la comunidad LGBTQ― debe ser reconocida y celebrada todos los años, no en aniversarios especiales. Pero de esta lucha ha surgido una ola radical de jóvenes artistas que continúan cuestionando el statu quo. Hablamos con cinco artistas que emplean su obra para visibilizar los complejos retos y problemas que rodean su identidad y la de la comunidad queer en general.

Harriet Horton
La obra de la taxidermista Harriet Horton surgió de un rechazo a los métodos tradicionales de taxidermia. Cuando se enfrentó a la poco ética y abiertamente masculina cultura de los trofeos de caza, Horton decidió llevar su trabajo hacia una dirección completamente nueva. Combinando las prácticas éticas y la iluminación contemporánea de los neones con técnicas taxidérmicas de la vieja escuela, las esculturas intrínsecamente femeninas de Horton son diferentes de cualquier cosa que hayamos visto antes. En lugar de los anquilosados trofeos a los que estamos acostumbrados, los protagonistas de las obras de Horton son aquellos que a menudo se pasan por alto. "Los especímenes más exóticos y que más llaman la atención no me atraen", explica. "La mayoría de la gente no mira dos veces un gorrión o una urraca, pero es más estimulante crear una obra dramática a partir de algo humilde". Construyendo sus esculturas desde los fragmentos más comunes del mundo natural que nos rodea, Horton revierte la masculinidad de este medio y crea una interacción más consciente entre la obra y el espectador. Horton opina que ser queer es una parte fundamental de su proceso creativo y le otorga el poder necesario para confiar en sus decisiones. "Cuando no sigues un camino heteronormativo preexistente, te enfrentas a muchos obstáculos que te obligan a pensar de forma diferente y creativa".

@harrietdhorton

Katy Jalili
Katy Jalili es una artista, intérprete y escritora queer que nació en Irán y actualmente reside en Londres. Tras graduarse en Central Saint Martins a principios de este año, continúa utilizando la performance para explorar cómo la identidad y el cuerpo femenino ocupan espacios en la sociedad. Katy cree que su identidad ha sido de mucha ayuda para tomar decisiones artísticas más atrevidas. "Vivir como persona queer de color, inmigrante y objeto de la misoginia te obliga a ser valiente y reclamar espacios", explica Katy. Recientemente, ha estado explorando su imagen corporal y su identidad creando gifs que actúan como rechazo a los enjuiciamientos subconscientes que recibe del mundo exterior. Katy, que se identifica como femme, está deseando ver cómo se escuchan voces más diversas dentro de la comunidad queer. "No contaríamos con un movimiento o una escena LGBTQ sin las femmes o las mujeres trans de color", continúa Katy. "Nos encanta recubrir a las femmes con un halo de glamour, pero nadie está dispuesto a escucharlas, solo quieren observarlas". Más adelante, Katy desea utilizar su obra para que la gente reconsidere el modo en que contribuye a los sistemas de opresión que afectan a las personas queer. "Lo mejor es cuando recibo comentarios como, 'Me identifico mucho con eso'. Eso es lo que realmente deseas oír".

@katyjalili

Alexander Glass
Alexander Glass es un escultor y artista de instalaciones que actualmente vive en Londres. Glass explora la separación entre la imagen y la fantasía en espacios normalmente asociados con las aspiraciones masculinas. Y lo hace recreando escenas o lugares que normalmente se utilizan para convertir el cuerpo humano en fetiche, como piscinas, gimnasios, vestuarios y, recientemente, rascacielos. Debido a nuestras expectativas con respecto a los hombres, estos espacios simbolizan fuerza y éxito, pero muchas personas LGBTQ los recuerdan como sitios en los que se sienten o han sentido fuera de lugar. "Mi obra es un debate en torno a la masculinidad y su complicada relación con el deseo", explica Glass. "Esto incluye debatir las ideas del cuerpo ideal, el carácter ambicioso y todo su imaginario. "Glass convierte el cuerpo masculino en fetiche como forma de considerar su propia relación con lo que desea, tanto física como personalmente, mientras reconoce que los cuerpos ideales, las vidas ideales y la necesidad incesante de ellos pueden crear una narrativa venenosa. En su último trabajo, Higher Window, Glass creó una instalación con guiños minimalistas a la vida de lujo en los rascacielos. En el interior del prístino espacio hay un resbalón, una sudorosa huella de mano en la ventana y la piel desprendiéndose de un torso. Tras graduarse en el Royal College of Art, Glass tiene intención de ampliar su exploración de la masculinidad para incluir la cultura popular, un proyecto que esperamos con ansia.

@glassalexander

Laurence Philomene
Laurence Philomene vive en Montreal, donde se dedica a la fotografía, la dirección cinematográfica y el comisariado artístico. Junto a su propia creación artística, el trabajo de Philomene para clientes como Netflix y Teen Vogue actúa como exploración visceral de la identidad de género, la ternura y la teoría racial. Con la efervescencia que confieren los colores saturados, sus imágenes examinan la identidad queer empleando texturas en contraste para crear tensión. Conceptualmente, la relación entre lo teatral y lo kitsch sustenta gran parte de la obra de Philomene, quien menciona el sentimiento de rebelión "queer por excelencia" de los primeros filmes de John Waters como una de sus principales inspiraciones. "Creo que gran parte de ello tiene que ver con llevar las cosas al límite y llevar la teatralidad al extremo", explica. "Eso es lo que hace que el arte sea queer para mí". Philomene espera utilizar la fotografía para ayudar a la gente a comprender su propia visión de lo que significa ser queer, pero esto no ha sido siempre fácil en una industria tan heteronormativa. "Me esfuerzo mucho para que mi obra se tome en serio, que no se considere simplemente un señuelo para conseguir clics o un oportuno post en un blog para mostrar que determinada marca/plataforma/revista es inclusiva durante el mes del Orgullo", indica Philomene. Más adelante, le gustaría ver a más marcas contratar fotógrafos y fotógrafas queer, especialmente personas de color, para fotografiar campañas y portadas. También tiene intención de seguir animando a las personas a abrazar su propia condición queer mediante los brillantes colores de sus fotografías.

@laurencephilomene

Kiya Major
Kiya Major obtiene inspiración en el modo en que las revistas de cotilleos y los programas de televisión pinchan, aguijonean y provocan a las celebridades femeninas para pillarlas en un renuncio. Creando impresiones salpicadas de humor negro de imágenes icónicas de celebridades como Kerry Katona, Kate Moss y las presentadoras de Loose Women, Major explora cómo la cultura popular se ve impulsada por nuestra demanda de ver a la gente, especialmente a las mujeres, en un estado poco deseable. Major cree que ser queer es una parte fundamental de su capacidad para ver las cosas de una forma satírica y desde una perspectiva externa. "Se recuerda contantemente a las minorías cuál es la visión blanca y hetero del mundo perfecto a través de los anuncios, la televisión, las revistas e incluso los artículos para el hogar", afirma. "Esto ofrece material interminable para un artista". En lo referente a su temática, Major se rebela contra la teatralidad de la cultura de los tabloides. "La cultura popular y la cultura gay son igualmente vulgares, lo cual no necesariamente es algo malo", concluye. "¡Me encanta lo vulgar!". Lo que hace que las obras de Major nos permitan sentirnos tan identificados con ellas es la normalidad que aplica a los errores. Puedes ser Kate Moss, pero aun así te pillarán cayendo al suelo a la salida de un club a las 5 de la madrugada como a cualquier otra persona. "Cometer errores es parte integrante de la creación del humor", indica. "Pero mi obra no es más que el acto de sostener un espejo frente al mundo documentando las cosas que veo en él".

@kiyamajor

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Texto Louis Staples
Traducción Eva Cañada