ellen von unwerth convierte baviera en un sensual paraíso

Hablamos con la ya legendaria fotógrafa y colaboradora de i-D para hablar sobre su nuevo libro, un viaje muy sexy a través de la bucólica campiña alemana.

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09 marzo 2017, 10:52am

Ellen acaba de pasar por Los Ángeles para presentar Heimat, su nuevo libro con Taschen y el tercero que ha publicado ya con la editorial. El imponente tomo es un reconfortante paseo por las estaciones del año en Baviera. Un paseo desnudo, para ser exactos, al más puro estilo von Unwerth. Doncellas vestidas con delantales tradicionales a las que podemos ver ordeñando vacas, esquiando y cortando troncos rodeadas de los hermosos paisajes de la bucólica campiña alemana. Con motivo de este lanzamiento, nos reunimos con la fotógrafa —que vive a caballo entre Nueva York y Los Ángeles— en su exposición en la Taschen Gallery de Los Ángeles para hablar sobre el poder de las mujeres, el lugar que ocupa Alemania en el mundo y cómo ha conseguido devolver la sensualidad a su querida Baviera.

¿Qué te hizo querer volver a Baviera para realizar este libro?
Bueno, lo que pensé es que yo no crecí allí, solo pasé parte de mi vida; cuando tenía 10 años me mudé a Baviera y en aquella época era hippie y no me sentía a gusto en ese lugar porque era excesivamente conservador y se aferraba mucho a las tradiciones. Nosotros éramos rebeldes; vivíamos en una comuna. Bueno, quiero decir más adelante, no cuando tenía 10 años, claro. Sin embargo, 30 años después de irme de allí, recordé la belleza de los trajes regionales, el estilo de vida, las tradiciones... Quería volver y mostrar todo aquello según mi propio estilo [risas]. Lo convertí en una parodia.

¿Cuánto tiempo te llevó hacer las fotos?
Bueno, en realidad el libro gira en torno a las estaciones del año. Volvimos tres veces, pero no tuvimos mucha suerte con el tiempo. Fuimos a lugares diferentes; lugares con granjas muy antiguas. Quería capturar la forma tradicional de hacer las cosas.

¿Qué opinaba la gente del lugar?
No lo sé, ¡pero por ahora parece que les gusta! Las revistas bávaras ya han hablado del libro. A lo mejor no me dejan volver, pero hasta ahora todo ha ido bien. No vimos a tanta gente.

Da una sensación empoderadora entrar en una exposición y ver imágenes alegres de mujeres desnudas cuando la sexualidad femenina se está viendo tan amenazada. ¿Es algo que tenías en mente?
A ver, parece de locos. Es como si fuéramos hacia atrás. En los 70 luchábamos por la libertad y ahora parece que estemos regresando al puritanismo, pero bueno, yo soy alemana y para mí es diferente; no tenemos ningún problema con la desnudez. Al contrario, la celebramos. Para mí, habiendo crecido en Alemania, no supone un problema. Creo que el cuerpo es bello y que siempre ha inspirado a los artistas. Lo que está sucediendo resulta deprimente y aterrador y ayer, cuando llegué a la galería, pensé: "Vaya". Es muy colorido y está lleno de vida y creo que eso es lo que quería conseguir.

Nunca pensé que los delantales tradicionales pudieran ser algo sexy. ¿Hace falta ser alemán para verlo?
¡Alemania es un país muy sexy! Y los delantales tradicionales son muy algo sexy porque suben el pecho, como un corsé. A mí me parece muy sexy. El país, las salchichas, el knödel... ¡Sí, es un país muy sexy!

¿Con qué frecuencia regresas a Alemania?
En realidad últimamente vuelvo mucho a Berlín. La última vez que fui a Baviera fue para hacer el libro.

¿Cómo hiciste el casting de modelos?
En realidad ya las conocía y sabía que tenían que ser muy voluptuosas para llenar esos delantales. Necesitaba chicas que sintieran libertad y amor por quitarse la ropa; era muy importante porque no quería que nadie se sintiera incómodo.

Háblame sobre el título, Heimat. No es un concepto que pueda traducirse directamente, pero significa algo así como echar de menos tu país.
Es más acerca de cómo te forma. Del lugar donde has nacido, donde están tus raíces. Regresar a las raíces. De modo que es un nombre romántico, pero también algo irónico, porque es una parodia de la idea, todo un poco anticuado y exagerado. ¡Hay algo muy anticuado en la cultura bávara! No puedo creer que la gente realmente lleve esos trajes, ¡pero es así! En el Oktoberfest es increíble, todo el mundo sigue haciéndolo. Pero también es genial que la gente siga aferrada a las tradiciones.

Parece que Alemania lidera actualmente el mundo libre. ¿Lo habías imaginado alguna vez?
En absoluto, porque cuando yo vivía allí era justo lo contrario. Éramos hippies, nuestros vecinos nos odiaban y todo el ambiente era muy conservador. Sin embargo, ahora, cuando voy a Berlín, siento mucha libertad. Antes de la guerra, en la década de 1920, era un lugar increíble. Me encantaría haber estado allí, con todos los cabarets, el arte y la decadencia.

¿Qué es lo mantiene viva tu emoción para seguir haciendo fotografías?
Me siento muy inspirada por las personas. Te cuentan historias o las ves en determinada situación, y eso me inspira para trabajar. Me levanto por la mañana y pienso qué quiero hacer, nunca se acaba.

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Texto Jack Sunnucks
Fotografía Ellen von Unwerth