Publicidad

olvida el concepto de 'tallas grandes', la belleza es de todos y para todos

Una nueva campaña está intentando deshacerse de esta clasificación y hacer que todas las modelos sean tratadas como lo que son: modelos.

por Charlotte Gush
|
31 Marzo 2015, 2:55pm

Stefania Ferrario es una modelo de 21 años que usa la talla M, tiene el pelo corto rubio platino y a la que le gustaría que todos dejaran de ponerle etiquetas inútiles. Ferrario es una de las modelos australianas que están desafiando a la industria de la moda con #DropThePlus, el hashtag que pide a gritos virtuales el destierro del concepto 'tallas grandes'. 

La protagonista de la campaña de lencería de Dita Von Teese publicó hace unos días en Instagram una foto con la frase "SOY MODELO" escrita en su estómago; el pie de foto decía: "Soy modelo, PUNTO. Desafortunadamente, en la industria de la moda si usas una talla mayor de la XS pasas a ser considerada como modelo de 'tallas grandes'. No me parece positivo… y NO estoy orgullosa que me llamen 'de tallas grandes', pero SÍ estoy orgullosa que me llamen 'modelo'. ¡Esa es mi profesión!".

Gracias a un reportaje con algo de mala leche hecho por el Daily Mail, (¿quién si no?), comenzó una disputa en redes sociales entre Laura Wells, modelo de talla L, y la presentadora de televisión australiana Ajay Rochester (que usa más de una L). Rochester cuestionó a la modelo si creía que era correcto ser considerada 'de tallas grandes'. "¿Tienes alguna idea del daño que tú, los medios y la industria de la moda causan a las mentes de jóvenes chicas al usar esos términos junto a una foto tuya?", preguntó Ajay. 

Por otra parte, existen voces en la industria que opinan que el concepto 'tallas grandes' es solo un término benigno usado por la industria para diferenciar y no para discriminar. "No te puedes poner a la defensiva, o disculparte por la moda de las tallas grandes. ¿Cómo deberíamos llamar entonces a la categoría petite?", afirmó Philip Green de Arcadia a WWD después de la pasarela de Evans durante la London Fashion Week. 

Pero petite describe una forma de cuerpo en particular. Se refiere a mujeres a las que le sienta bien cierta ropa con proporciones más pequeñas, así que las mangas y las perneras son más cortas de lo normal. 'Plus Size' o 'tallas grandes' no describe nada. ¿Más grandes que qué? En esta caso tomamos como medida un rango de tallas arbitrariamente seleccionado e impuesto por la industria de la moda para ser "estándar". 

Tal y como Ferrario apuntó en Twitter, ya tenemos una manera de diferenciar a las mujeres pequeñas de las grandes: "Tenemos un útil sistema de numeración para las tallas, así que la clasificación 'plus' carece de sentido". El lenguaje importa: implica que cualquier cosa que se sale del tamaño estándar es muy pequeña o muy grande, no es normal y no forma parte de las tendencias. 'Grandes' o no, estas formas de pensar nos afectan a todos.

Pensemos en muchas de las mujeres que están usando el hashtag #DropThePlus en las redes sociales estos días. Son mujeres que se enfrentan a situaciones en las que ven a modelos de 'tallas grandes' más delgada que ellas, lo que les lleva a pensar cosas como: "Si eso es 'tallas grandes', ¿qué soy yo entonces?". "Más allá de nuestra noción de belleza, es la fría respuesta de cientos de imágenes de moda con las que son bombardeadas estas mujeres diariamente. La moda debería potenciar la expresión individual de cada uno de nosotros, no excluirnos por nuestro origen o nuestro tamaño.

La etiqueta 'plus size' es también dañina para las modelos que dice representar, ya que las enfrenta a una falsa dicotomía contra las modelos llamadas reales. Son términos que afectan a nuestra forma de pensar y actuar, que implican que una modelo de 'tallas grandes' no es una verdadera 'modelo'. ¿Cómo afrontamos este reto léxico? Desde los medios de comunicación se comenzó a utilizar la etiqueta 'mujeres reales' para referirse a mujeres 'con curvas' (sea lo que sea lo que eso signifique), pero de un tiempo a esta parte ha pasado a ser denostado, pues las modelos normativas son, faltaría más, 'mujeres reales'.

El término tallas grandes debería sufrir la misma suerte, ya que automáticamente crea un estigma en las mujeres, clasificándolas como anormales o como modelos no reales. Este estigma ha construido un tipo de ghetto creativo que hace difícil que las modelos que usen una talla más grande que la S pueda tener una carrera profesional de éxito.

Existe la moda de 'tallas grandes' en las semanas de la moda y en las revistas, pero los diseñadores más importantes todavía no se han aventurado a seguir el camino. Sin el apoyo de las grandes marcas, esta categoría tiene un valor de producción bajo, con ropa menos elaborada y fotógrafos, estilistas, equipos de maquillaje y peluquería menos experimentados. Con estas premisas, crear  una imagen de moda sofisticada es mucho más difícil; no debemos olvidar que incluso las top models necesitan un equipo de primer nivel para crear una buena imagen de moda. Tal y como dijo una vez Cindy Crawford, "¡Ni siquiera yo misma me parezco a Cindy Crawford por las mañanas!".

Cuando algunas publicaciones de moda contratan a modelos de la talla 40 lo hacen, normalmente, para que éstas se dediquen a interpretar estereotipos: las hacen llevar vestidos rollo pin-up, indumentaria de oficina como de Mad Men, o en lencería  -de la misma forma en la que las modelos de color son contratadas para sesiones 'tribales' o 'étnicas'-. ¡Se supone que la industria de la moda debería desechar este tipo de convenciones culturales tan sobadas! Los creativos que temen a los clichés relacionados con las modelos de tallas grandes deben darse cuenta que estos no vienen con el cuerpo de la modelo, ni con su edad, talento u origen étnico, sino que simplemente son el resultado de su imaginación limitada.

Tal vez la etiqueta 'tallas grandes' pueda servir para que las modelos con tallas superiores a la 34 se unan para crear un movimiento de cambio. Hace un tiempo que la moda llegó a un punto en el que las agencias de modelos tuvieron que hacer una división especial de 'tallas grandes' para poder diferenciarlas y facilitar su contratación. Pero ahora está en nuestra mano superar esta circunstancia: cada vez más a menudo vemos a más mujeres de la talla 38 protagonizando campañas y editoriales de revistas; todavía no es la norma, pero es una circunstancia que ya no nos impresiona. ¡Es solo el comienzo! Ahora es el momento de rechazar esta innecesaria etiqueta y limitarnos a aceptar la diversidad de tamaño como el nuevo estándar en la industria.

Recomendados


Texto Charlotte Gush

Tagged:
Opinion
Plus Size
modelos