así serían las campañas de moda en un universo paralelo

Yuki James, fotógrafo y estilista residente en Nueva York, reinterpreta el mundo de la moda con el fin de introducir a gente de todas las edades, razas, tamaños y géneros.

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ago. 18 2016, 7:51am

Los retratos de Yuki James son el resultado de la combinación de los misteriosos espacios domésticos de las imágenes de Gregory Crewdson con las irreverentes campañas de Comme des Garçons de los 90. Entre sus protagonistas se encuentran su madre Vivian —que se enfundó en un look de látex y cuero en una mansión japonesa—; su abuela vestida con un vestido rosa en un cementerio de Alabama; la 'club kid' neoyorquina Sussi Suss; la diseñadora de moda transgénero Gogo Graham; una escuela de monjes nepaleses; enfermeras; un elefante y él mismo. 

James ha retratado a todas y cada una de estas personas (y animales) con la misma atención al detalle, la luz y la composición que se tiene en cuenta a la hora de crear una campaña de moda. Sin embargo, la mayoría de sus modelos son lo que la industria consideraría "poco convencionales".

En una de sus series, James superpone logos de firmas de lujo como Balenciaga, Prada, Céline, y Comme des Garçons en sus imágenes, pero su obra no está dedicada en exclusiva a la moda (no te pierdas sus fotos de la fiesta del látex de Nueva York o los retratos íntimos que le hace a sus mejores amigos en sus dormitorios). Antes de dedicarse de pleno a la fotografía, este joven creativo ha trabajado como editor y estilista freelance para varias revistas y le mueve todo lo que se aleje de los clásicos arquetipos a los que se asocian las editoriales tradicionales de moda.

Cuándo empezaste en esto de la fotografía y cómo ha influenciado tu trabajo como estilista en tu obra artística?
Empecé a hacer fotos hace unos cuatro años. Daba clases nocturnas en la School of Visual Arts y el International Center of Photography de Nueva York y, al principio, me sacaba fotos a mí mismo y a cualquiera que me rodeara —en ese momento, eran sobre todo familiares y amigos—. Desde entonces, he retratado a más gente de la que puedo recordar y he mejorado mucho gracias a ello. Le estoy muy agradecido a mis primeros sujetos.

No creo que mi obra esté orientada especialmente a la moda, pero me han dicho varias veces que hay una clara influencia. Al final, todo se trata de formas y proporciones y estoy seguro que trabajar como estilista me ha ayudado a entrenar el ojo.

Recuerdo encontrar unas fotos magníficas de tu familia en Instagram hace años. ¿Qué nos puedes contar de esa serie?
En esa época estaba jugando más con lo absurdo de una forma muy amateur. Mi familia japonesa era muy abierta y estaba siempre dispuesta a hacer el tonto, así que acabo resultando una gran experiencia para todos.

¿Qué tipo de personas te interesa retratar en estos momentos?
Ahora estoy centrado en la gente con un tipo de belleza única; una belleza que la gente no reconocería como tal. Me interesa sobre todo la gente de mediana edad, ya que parece que es la franja de edad menos retratada.

¿Qué tipo de ideas pasan por tu cabeza cuando te retratas a ti mismo?
No me he estado haciendo muchos autorretratos últimamente, pero siempre busco cierta vulnerabilidad en ellos. Si me da miedo publicar uno, lo más probable es que sea una buena foto.

¿De dónde viene tu preferencia por los espacios domésticos a la hora de realizar tus fotografías?
Ese ambiente de retrato le da un valor añadido a la fotografía y le da pistas al espectador de lo que está pasando en la imagen realmente cuando se crea su propia historia en la cabeza.

¿Cuánto ocupa el estilismo y la escenografía en tus imágenes? Es decir, ¿cuándo vistes a los sujetos y cuándo les dejas que se vistan ellos?
El estilismo siempre es algo colaborativo. Me gusta retar a la gente a que saque ese 'algo' escondido y latente que tienen. Nunca obligo a nadie a ponerse algo que no le gusta.

Nos encantan tus "campañas de moda". ¿Qué crees que comunican esas imágenes?
Me gusta la idea de una campaña en un universo paralelo donde la esencia de la firma se mantiene, pero el modelo que la representa es muy diferente. Un mundo en el que una persona mayor; alguien que no se identifica con la idea binaria de género o, simplemente, una persona "normal" pueda vender un producto de moda. Donde la personalidad y el carácter se valoran igual o más que los ideales de belleza estándar.

Me gusta retratar a gente a la que la sociedad no presta atención porque encuentro rasgos más vulnerables que en los demás. Después de mucho tiempo trabajando con modelos, esto supone un equilibrio que ha resultado ser muy confortante para mí —no solo a la hora de pensar en el valor del producto, sino también en el proceso—.

En qué proyectos estás trabajando ahora?
Estoy metido en un proyecto editorial muy emocionante; una colaboración con un diseñador con el que estoy obsesionado. También estoy organizando mi primera exposición individual, así que ¡permaneced atentos!

@yukijames

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Texto Alice Newell-Hanson
Fotografía Yuki James