seis años de raves en ucrania

Jóvenes de fiesta mientras el mundo se quiebra a su alrededor.

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abr. 19 2016, 8:20am

Con tan solo una cámara barata y un 'flash', el fotógrafo Sean Schermerhorn pasó seis años deambulando por Ucrania y fotografiando cientos de fiestas con el fin de capturar la energía de la juventud que intenta ser libre en un país en crisis.

Aunque no nos hemos conocido en persona, llevo ya un tiempo siguiendo las imágenes que ha estado publicando en Facebook. En 2013, los medios empezaron a prestar atención a las protestas en Maidan, pero yo estaba mucho más interesada en la energía salvaje de las fotografías que había visto en su página. 

Desde fiestas bajo puentes o en casas okupa de los suburbios de Kiev, Schermerhorn ha asistido a incontables raves y ha organizado docenas de ellas por todo el país, sin cansarse nunca de quedar absorbido por ese trance colectivo que sale de la pista de baile.

Acaba de volver a su casa en Nueva York, así que nos pusimos en contacto con él para hablar sobre la extraordinaria escena que documenta en sus imágenes.

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¿Cómo empezaste a participar en la vida nocturna de Kiev?
Me mudé a Kiev en el verano de 2010 en busca de aventura. Nunca imaginé que me quedaría ahí más de seis meses, o que realmente llegaría a conocer a gente con la que me pudiera conectar en algo más allá que el vodka y las mujeres. Por suerte, estaba muy equivocado e hice muy buenos amigos, encontré trabajo enseñando inglés y, como cualquier persona joven, fui a fiestas. Después de una experiencia increíble durante una actuación de Woo York, me volví adicto a las raves y me convertí en Dj. 

¿Cómo es la vida nocturna en Kiev a grandes rasgos?
La primera palabra que me viene a la mente es un término de la jerga local: "bombochka", que se traduce como "bomba" en español.

¿Qué es CXEMA?
CXEMA es un ravegigante que se celebra en diferentes lugares de Kiev -normalmente en almacenes en ruinas o debajo de puentes cuando hace más calor- que presenta a DJ y productores locales.

¿Cuándo y por qué empezaste a fotografiar estas raves?
Empecé cuando un amigo, Slava, me pidió que hiciera unas fotos en la primera fiesta de CXEMA. Después de unos cuantas fechas comenzó a despegar y a conseguir seguidores de culto, en realidad era lo más cool que jamás había visto. Era muy salvaje, puro y jovial. Siempre que Slava me lo pedía, hacía fotos. Ha sido un honor para mí haber formado parte de eso.

¿Cuál era tu DJ ucraniano favorito en ese momento?
Dentro del género del techno, la mejor sesión en vivo que he visto es la de Woo York. Dos artistas "emergentes" que molan mucho son Konakov y Wulffius, ambos tienen mucho talento, son sinceros e inteligentes. Stanislav Tolkachev está ganando el reconocimiento que se merece y es uno de los productores con más talento de Ucrania. 

¿Has notado algún cambio en la escena desde 2013 y hasta la revolución de Maidan?
CXEMA surgió de forma indirecta de la "situación" del país. En los días de la revolución podías estar en la plaza Maidan, seguramente enfrentándote a la policía durante horas y pensando que ese podría ser tu último día en la tierra -al menos esa fue mi experiencia-. 

Los ravers de CXEMA respiraban una energía de 'mandarlo todo a la mierda' y fue un momento que les influyó mucho. Había un sentimiento mágico cuando subías esas escaleras y empezabas a escuchar cómo retumbaban los bajos, luego entrabas en una sala enorme y veías a miles de personas bailando como nunca. Era como Berghain pero con más emoción. 

Recuerdo que me puse a reír con incredulidad y desconcierto cuando lo vi por primera vez, y luego salté a la pista de baile para mezclarme con ellos. En esos momentos de éxtasis los problemas no existían, el sufrimiento no existía, la destrucción y el hambre no existían. Esa fiesta era una gran forma de escapar de una realidad terrible, soltábamos toda nuestra ira y asco a través del baile.

Algunos nos preguntaban cómo podíamos salir de fiesta durante esa tragedia y creo que debemos repetir nuestro mensaje: fue más una forma de salir adelante que una celebración de lo que estaba sucediendo en el país. CXEMA era lo único que nos mantenía "bien" durante ese momento tan turbulento y absurdo.

¿Cómo es ser joven en Ucrania en 2016?
Si le preguntases a una persona joven creo que te responderá que es una mierda. Vivir ahí ahora mismo no es ningún paraíso por culpa de la guerra y la crisis económica. Hay mucho sufrimiento y depresión, los soldados están muriendo y conseguir un buen trabajo supone una lucha constante. Lo mejor es olvidarse de toda esa mierda terrible y deprimente. Para mí, y creo que para muchos otros jóvenes en Ucrania, ahí es donde la música y el arte vienen al rescate.  

¿A qué crees que aspiran los jóvenes ucranianos?
Probablemente solo a "ser", sin tener que hacerse esa pregunta constante y molesta. La revolución Maidan surgió porque los ucranianos querían intentar construir un "estándar europeo de vida". Imagino que la mayoría de los jóvenes solo quieren ser normales en 2016, de la misma forma que el resto de la juventud europea. 

¿Por qué crees que la cultura de las raves es tan importante en Ucrania en este momento?
Mis amigos de Serbia me han dicho que allí sucedió lo mismo en los noventa, durante la crisis. En Berlín sucedió después de que cayera el muro, en Londres y en otras ciudades creo que también se pueden encontrar paralelismos similares a lo largo de la historia. Creo que podemos decir que es un mecanismo para enfrentarse a las cosas, una especie de escape. Puede ser catártico.

¿Qué opinas de que los países del este de Europa sean un nuevo punto de referencia para la música y la moda?
Ha estado circulando un chiste que dice que "Kiev es el nuevo Berlín". Es verdad que hay algunos paralelismos superficiales, pero creo que ya ha superado a Berlín, pues ha permitido encontrarnos a nosotros mismos. 

Un fotógrafo del este de Europa al que solía seguir escribió en una entrevista: "Que se vayan a la mierda París, Londres, Berlín, esas ciudades están muertas y no hay nada nuevo que fotografiar en ellas", luego acabó mudándose a la capital alemana.

De todas formas, tengo una sensación muy fuerte de que cada ciudad parece tener su periodo de renacimiento. Quizás Kiev sea el nuevo Berlín, en cuanto a que es un nuevo lugar, como lo fue Berlín después de que cayera el muro.

Creo que hay mucha creatividad en el país en este momento porque están pasando muchas cosas, aunque sean cosas terribles y trágicas. Muchos tienen algo que decir y han encontrado la forma de decirlo. 

Kiev es la ciudad más hermosa del mundo, no por ser romántica o por tener un encanto especial, no es nada de eso, sino que es el lugar más real donde he vivido. Refleja la verdadera naturaleza de la existencia, lo bueno y lo malo, creo que ese debería ser el nuevo estándar cómo juzgamos, hablamos y damos sentido al "nuevo este".

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Texto Micha Barban-Dangerfield
Fotografía Sean Schermerhorn y Yana Mihaylenko