Fotografía Mitchell Sams

balenciaga presenta la 'neosastrería' para la generación del futuro

Demna ha inventado el nuevo glamour.

por Steve Salter
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02 Octubre 2018, 7:45am

Fotografía Mitchell Sams

Para la pasarela de Balenciaga primavera/verano'19, Demna Gvasalia contó con la colaboración del artista Jon Rafman para crear una inmersiva instalación de vídeo titulada The Ride Never Ends. "Queríamos crear una experiencia que simulase el interior del cerebro digital de alguien", explicó Demna después del desfile. El túnel, revestido con LED, se curvaba alrededor de los asistentes, del suelo hasta el techo, creando un paisaje onírico virtual que lo abarcaba todo.

En definitiva, una increíble exhibición de efectos visuales acompañados de una banda sonora a la altura del mejor club, el dúo de artistas creó una atmósfera irrepetible que dejó a más de uno un poco mareado. "Queríamos transportar personas. Los desfiles de moda deben ser momentos que transporten a la gente, de lo contrario, no tiene sentido. Fue como trabajar en una película, hacer que la gente entrara en otra realidad, un recuerdo para siempre".

Comenzando con un pantalla en error, el viaje continuó a través de ecosistemas espeluznantes, paisajes extraterrestres y civilizaciones tecno al borde del colapso. Este no fue un desfile de pasarela ordinario de 10 minutos, de esos que parpadeas y te lo pierdes. Después de la salida de la última modelo, todos nos sentamos allí por unos momentos tratando de encontrar sentido a lo que acababamos de presenciar.

"Mi trabajo explora las nuevas tecnologías, y cómo nuestra sociedad, nuestra conciencia, nuestras interrelaciones están cambiando", explicó Jon Rafman. Tanto con Vetements como con Balenciaga, el trabajo de Demna explora cuestiones similares. Desde el momento en que tomó el control después de la partida de Alexander Wang en 2015, Demna ha revolucionado la casa desde adentro hacia afuera. Desde su marca hasta sus campañas, fue Demna Gvasalia para Balenciaga desde el primer momento. Sin embargo, mientras ha establecido su propia visión en todo el negocio, ha rendido homenaje al pasado de la casa, sobre todo al celebrar el 100º aniversario de Balenciaga el año pasado con nueve vestidos de alta costura del archivo de la firma que recreó desde cero.

Para este desfile, se basó en la adaptación 3D presentada por primera vez la temporada pasada. "Es neosastrería, un nuevo glamour para una nueva generación que no ha crecido con eso", explicó Demna. La dinámica en la casa que construyó Cristóbal es la innovación en el corte, explorar nuevas maneras de estructurar una arquitectura diferente. La experimentación, que comenzó con el moldeado en 3D de chaquetas y abrigos para mujeres y hombres, inició un extenso proceso de redefinición de la sastrería y la alta costura de maneras que son relevantes para la forma en que la gente se viste en la actualidad. En la tradición parisina, su objetivo era celebrar la elegancia y la sofisticación pero sin imponerse a la comodidad y la funcionalidad.

"La presencia es la clave, la respuesta, el ego no es lo que eres", fue el mensaje que transmitía la banda sonora. Con el mundo aparentemente en llamas, tanto en la vida real como en la pantalla, algunos dejaron la experiencia transportadora por temor al fin del mundo, pero Demna quería que nos distanciásemos. Aunque haya partes del mundo que estén en un estado crítico, él mantiene la creencia de que la tecnología nos salvará a todos. "Es muy positivo", prometió, "la tecnología evoluciona constantemente, es emocionante".

Más allá de las imágenes, la emoción de Demna por la tecnología era evidente en las siluetas afiladas, los vestidos de una sola costura suspendidos en dos finas tiras y la metamorfosis del traje: "no hay necesidad de una chaqueta porque la camisa es la nueva chaqueta", agregó. "Pienso mucho en la comodidad. Lo que hacemos aquí es un producto de lujo. Cuesta mucho dinero, así que creo que es correcto que dé el mayor aporte intelectual posible. Pienso en lo que hace que un traje parezca accesible y relevante. Trabajamos mucha la tela para que te sientas cómodo".

Más allá del desfile, esta fue sin duda la colección Balenciaga más simple de Demna. Más allá de la logomanía de Comic Sans y de la indumentaria turística de la Torre Eiffel para el turista kitsch, esta era una colección significativa que buscaba redefinir el glamour para la Generación Z y más allá. Incluso los elementos de streetwear de temporadas anteriores no estaban presentes. "Quería tomar las cosas que están en nuestro vocabulario, pero darles esta nueva dimensión de elegancia", dijo. Glamour redefinido.

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Fotografía Mitchell Sams

Este artículo apareció originalmente en i-D UK.