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¿sigue habiendo homofobia en hollywood?

Puede que los tiempos hayan cambiado, pero todavía da mucho que hablar la orientación sexual de las estrellas de Hollywood.

por Colin Crummy
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21 Mayo 2015, 4:25pm

En los años cincuenta, Hollywood era un lugar muy exclusivo y "prudente", pero hubo un hombre que se atrevió a alzar la voz. Henry Willson -el agente de las estrellas homosexuales del cine- declaró en su momento: "Dos hombres no pueden vivir juntos y disfrutar del éxito en Hollywood. No está permitido. Si decides compartir tu vida con tu hombre, lo arruinas todo". Por aquel entonces, los clientes de Willson eran gente como Rock Hudson (una especie de Robert Pattinson de la época) e interpretaban a heterosexuales atractivos heterosexuales en la pantalla, pero vivían con el miedo de que las masas no les aceptaran por compartir cama con alguien del mismo sexo.

La temática de las películas de "la fábrica de sueños" han cambiado mucho desde aquella época tan conservadora (solo hay que fijarse en Philadelphia, Brokeback Mountain, Milk, Los chicos están bien...), pero lo cierto es que todavía se considera arriesgado que un actor de Hollywood salga del armario. Por eso, gran parte de la sociedad sigue especulando sobre las posibles "novias tapadera" o se pregunta cosas como "¿por qué el actor más guapo del cine ha tardado tanto en echarse novia?".

En Hollywood, si eres guapo y estás soltero, estás condenado a que tanto los medios de comunicación como los fans hagan apuestas sobre tu sexualidad. Y si no que se lo digan a George Clooney, que hasta que se casó el año pasado, tuvo que dejarlo claro cada vez que le entrevistaban. En alguna ocasión, hasta llegó a contestar las preguntas más buscadas en Google de las que la primera era (adivinad): "¿George Clooney es gay?". El actor no perdió nunca los modales y respondió todas las veces que fueron necesarias. Algunos hasta le llegaron a decir que si seguía negando su homosexualidad, sus amigos gays podrían ofenderse (como si la orientación sexual fuese algo que se tuviese que negar o admitir).

Cate Blanchett, por ejemplo, tuvo que aclarar que, cuando dijo que había tenido relaciones con mujeres "muchas veces", lo decía de forma platónica. La actriz hizo esa declaración en una entrevista que concedió a la revista Variety cuando empezó el tour promocional del film de Todd Haynes, Carol: la historia de un romance lésbico en plena década de los 50. Cuando la película se estrenó en Cannes el fin de semana pasado, Blanchett aprovechó la rueda de prensa para dejar las cosas claras. Al igual que Clooney, intentó hacerlo de una manera amable y cordial. Lo cierto es que no era necesario que lo hiciera, pero quiso añadir: "En 2015, la cuestión tendría que ser: ¿A quién le importa?".

Sin embargo, le importa a mucha gente. A menudo, cuando vemos que un actor tiene un amigo cercano del mismo sexo, no podemos evitar sacar conclusiones sobre lo que hacen en su tiempo libre. Si un actor sale del armario, se convierte en noticia (y esa noticia le persigue el resto de su carrera). Ya nadie lee "Ellen Page", sino "La actriz abiertamente gay, Ellen Page". En Carol, las protagonistas mantienen su relación en privado a pesar de las restricciones de la época. Lo que resulta irónico es que, medio siglo después, la privacidad se ha sustituído por la transparencia. Blanchett afirma: "La sexualidad (de Carol) es un asunto privado. Lo que pasa hoy en día es que, si eres homosexual, parece que tienes que hablar más de eso que de tu trabajo. Vivimos en una época que todavía es muy conservadora".

Pero ese argumento tampoco es sinónimo de "quedarse en el armario". Esconder tu sexualidad no es muy recomendable, pero lo que quiere decir la actriz es que no hay que obsesionarse con el sexo y la sexualidad y justificarlo con ser honesto. Puede que el periodista quisiera saber algo más sobre el método de trabajo de Cate Blanchett cuando le preguntó sobre sus relaciones previas con mujeres, pero lo más seguro es que también lo hiciese por curiosidad personal. Admitámoslo: todos queremos saber lo que hacen nuestros actores favoritos en la cama, y no porque queramos que sean honestos consigo mismos, sino porque nos gusta el morbo.

No creo que saber con quién se acuesta Kristen Stewart en la vida real ponga en riesgo su nivel interpretativo cuando se besa con un lobo o un vampiro. ¡Son actores y actrices! Lo que hagan en su vida real no afecta en absoluto su papel en la pantalla. Lo único malo que podríamos decir de un joven gay que quiere hacer de "príncipe azul" es que fuese mal actor, no que quiera salvar a una damisela en lugar de a un caballero. Como dice Blanchett: "Llamadme anticuada, pero no creo que el trabajo de un actor sea dar a conocer su propio universo. Su trabajo es el de crear una conexión psicológica con las experiencias de su personaje. Mi vida no tendría que interesarle a nadie... O puede que sí".

Tal vez ya no juzguemos las relaciones de las estrellas como lo hacían en los años cincuenta, pero todavía las juzgamos. Pensadlo bien. Imagina que un par de actores de Hollywood dijeran que son pareja y que comparten una preciosa mansión en Beverly Hills. A "nadie" le molestaría, pero nos gustaría saber todos los detalles de su vida: quién es el activo, quién el pasivo, quién saca al perro... ¡Nos alegramos un montón por vosotros! Pero teneis que hacer público vuestro amor...". En definitiva, todo el mundo presume de haber evolucionado mucho en torno a estos temas, pero ¿creéis que han cambiado tanto las cosas desde los 50?

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Texto Colin Crummy